Duhalde: “Vivimos una sobredosis de ideologismo trucho”

“Vivimos una sobredosis de un ideologismo trucho que no nos lleva a ningún lado”, sentenció el ex presidente Eduardo Duhalde, al tiempo que anunció que de cara al 2011 “no seré candidato para nada, voy a trabajar para otra cosa”.

El ex presidente fue la figura más relevante dentro del asado que año a año realiza el titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos, Luis Barrionuevo para celebrar su cumpleaños.

En este 2009 el tradicional encuentro se llevó a cabo en el Hotel Sasso, y contó con la presencia del gobernador de San Luis Adolfo Rodríguez Saa, Luis Araos, el ex presidente Ramón Puerta, Miguel Angel Toma, el diputado Nacional Dante Camaño, entre otros invitados. Además, asistieron la secretaria general de UTHGRA Mar del Plata, Mercedes Morro, Carlos Acuña (del gremio de las estaciones de servicio), Vicente Mastrocola (del gremio del plástico), Horacio Valdéz (del gremio del vidrio), Cristian Ritondo (PJ Capital), Luis Campos (gremio de carga) y Luis Cejas (gremio de viajantes). Como se ve, el almuerzo también fue una excusa para reunir a los principales referentes de la CGT “Azul y Blanca” o disidente.

En este marco Duhalde, Barrionuevo, Rodríguez Saa y Puerta se dirigieron a los presentes con discursos que versaron especialmente en la crisis actual, el accionar de este gobierno y el conflicto con el campo.

En el diálogo previo que mantuvo Duhalde con la prensa aclaró que esta reunión no se trataba del nacimiento de una oposición sino “de un eslabón de una tarea que llevará tiempo. Soy un convencido de que tenemos que mirar con simpatía que la oposición se esté nucleando. Necesitamos estructuras que se enfrenten en el 2011, pero que previamente puedan acordar políticas de Estado. Ese es mi sueño y por eso voy a trabajar”.

Luego de calificar al actual gobierno de Cristina Fernández como “muy malo”, aseguró “Vivimos una crisis de una gravedad que todavía no se conoce. No sufrimos la crisis financiera porque estamos fuera del mercado de capitales pero sí sentiremos su influencia sobre la economía real. ¿En qué medida? No sabemos, pero hay que ser muy cuidadosos, prudentes, tenemos que darnos cuenta que así como cada vez que llovió paró, cada vez que hubo una crisis terminó. Hay que tener una clara estrategia para que cuando termine la crisis toda nuestra estructura productiva del campo y la ciudad pueda arrancar”.

“Pero ojo, -advirtió- que ese sector sufre pero más los sectores de ingreso fijo y los que no tienen trabajo. Así que el Estado, en vez de gastar plata en pavadas tiene que atender los derechos de las personas, de los sufrientes. Cuando De la Rúa estaba mal en marzo 2001, en artículos míos en diarios nacionales le planteé que tenía que existir un ingreso para garantizar la existencia de Jefas y Jefes, un sistema que en Europa venía funcionando con éxito hacía años. Pero acá se entendió mal, se lo confunde con el clientelismo, cuando lo que se trata es generar derechos ciudadanos, que cualquiera que esté en las condiciones que la ley dicta, pueda ir a reclamarlos y no dependan de la voluntad del intendente, gobernador o presidente”.

Respecto al rol actual de los gremios, el ex presidente aseguró que “siempre tienen la misma característica. Inclusive en épocas de Perón había divisiones. Hay un sector que apoya más decididamente y otro crítico. No es nada nuevo. No es tan llamativo que el titular de la CGT esté identificado con el Gobierno, siempre ha pasado algo así hasta que luego dejan de apoyar, como sucedió conmigo. Moyano me apoyó en el momento más difícil luego de la ida de De La Rúa, pero después la cosa se puso mal y me declararon una huelga”.

Sobre el enfrentamiento entre el campo y el gobierno, indicó que existe gracias “a la enorme incapacidad de gobernar, a creer que todo son órdenes, que el diálogo no tiene importancia. Ahora hay un espíritu de revancha evidente que está sufriendo no sólo el campo sino toda la Argentina interior. Debemos recuperar los valores de nacionalidad y los valores humanos”.

Por último, subrayó: “Estamos en un momento de ausencia muy notoria de liderazgo. Hay una circunstancia que la historia argentina y universal nos enseñan: cuando el pueblo necesita liderazgo lo crea. ¿Felipe Solá podría ser ese líder? Puede ser, a mi me preguntan si puede él ser presidente o cualquier otro y digo que por supuesto. Kirchner no por una razón muy clara: porque no puede superar el 50% en segunda vuelta. No puede considerarse inocente de la crisis que vivimos. En 25 años de democracia gobernamos 17. Una sobredosis de neoliberalismo en los 90 y ahora una sobredosis de un ideologismo trucho que no nos lleva a ningún lado”.

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