Duhalde quiere liderar el PJ tras las elecciones.

Luego de las elecciones del 28 de junio, Eduardo Duhalde intentará retomar la conducción del peronismo. El ex presidente ya empezó a encolumnar a sus principales allegados para pelear desde la provincia de Buenos Aires la tutela del Partido Justicialista.
Sus colaboradores más cercanos ayer confirmaron sus planes. "A partir del 29 de junio, si Kirchner pierde en la provincia, su liderazgo peronista va a quedar deslegitimado", analizó ayer una fuente cercana a Duhalde.

El razonamiento no era inocente: el ex presidente tiene la secreta intención de acelerar los tiempos políticos, recuperar su peso político provincial y disputar poder partidario a nivel nacional.

"En estas condiciones, después de las elecciones, el partido quedará casi destruido. Y no hay nadie como Duhalde para recomponer las relaciones en el PJ", describió ayer una fuente que conoce bien los planes del líder bonaerense.

El presidente del Movimiento Productivo Argentino e íntimo colaborador de Duhalde, Carlos Brown, ratificó el proyecto: "Eduardo está decidido a comprometerse y a recuperar su rol en el peronismo bonaerense. No quiere ser candidato, pero sí quiere conducir".

El encolumnamiento de sus allegados tuvo un gesto público del propio Duhalde, que anteanoche dijo que se había equivocado con Kirchner. "Tengo que remendar ese error", señaló en un acto en el barrio porteño de San Cristóbal. Luego, aseguró que "este año" se va "a hacer cargo de la conducción del justicialismo". Sus hombres de confianza ahora juegan al misterio. "Duhalde no dijo eso porque sí", aseguró ayer un hombre de su confianza.

Duhalde agregó: "Este gobierno es como un sachet de leche. Uno lo ve y tiene fecha de vencimiento. Hay que pensar qué vamos a hacer a partir de 2011", aseguró.

Y advirtió: "No apoyo a nadie en esta elección. Mi respuesta es la conducción del movimiento nacional justicialista".

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