Duhalde, con Das Neves

"El liderazgo por dinero es como el sexo por dinero: puede dar una satisfacción momentánea, pero no hay afecto ni cariño, y se termina pronto". Eduardo Duhalde eligió esa comparación para descalificar el modo de gestión del matrimonio que integran Néstor y Cristina Kirchner. Y lo hizo junto a uno de los gobernadores que suele cuestionar al gobierno nacional, el chubutense Mario Das Neves.
En Puerto Madryn, hasta donde llegó para presenciar un torneo mundial de ajedrez, Duhalde aprovechó para ratificar su aspiración de liderar el Partido Justicialista, haciendo punta primero en la provincia de Buenos Aires desde donde se catapultó a la política nacional. "Voy a ganar", se jactó Duhalde, quien planteó que el partido debe estar al servicio de las provincias.

Duhalde se reunió durante casi tres horas a solas con Das Neves, también precandidato presidencial del PJ, y al término del encuentro el ex presidente dijo que hablaron "de política, del país y de la confianza que ambos tenemos en salir adelante".

"Le dije a Mario: estamos condenados al éxito, el fácil gobernar la Argentina, pero ahora debemos modificar el rumbo", agregó, parafraseando una de las frases que tiene como muletilla y que estrenó junto con su cargo de presidente interino, el 1 de enero de 2002, cuando tomó la jefatura de Estado tras el proceso abierto por la destitución de Fernando de la Rúa.

Duhalde volvió ahora a enlazar su destino político con la necesidad de controlar primero el Partido Justicialista, en una carrera por etapas que tiene como primer escalón la provincia de Buenos Aires: "Yo tengo que hacer un servicio al partido, principalmente en mi distrito. Por eso voy a empezar por mi provincia, vamos a ganar ahí, para que el peronismo de la provincia de Buenos Aires se ponga en línea con el resto de las provincias y deje de estar apretado por el poder del gobierno nacional. Después vamos a apoyar al candidato que mejor esté en el peronismo para 2011", afirmó.

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