Duhalde: “Yo creía en Kirchner, pero el poder lo desvirtuó”

El ex Presidente Eduardo Duhalde estuvo en Santa Fe para presentar el Movimiento Productivo Argentino (MPA), entidad de la que es miembro fundador junto con distintos referentes políticos y del sector productivo. En diálogo exclusivo con Sin Mordaza, opinó sobre diversos temas del escenario político argentino, y confesó su decepción hacia la figura del titular del PJ nacional, Néstor Kirchner.
La entrevista

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SM: ¿Cómo evalúa los anuncios de la Presidenta respecto del blanqueo de capitales y la moratoria para enfrentar la crisis económica?

ED: Es imprescindible tomar algún tipo de medidas porque la crisis internacional es muy fuerte y no sabemos cuál es su fondo; tampoco sabemos en qué porcentaje va a golpear la economía nacional real. Lo que es indiscutible es que algunos problemas vamos a tener. Personalmente creo que el Gobierno (nacional) subestimó esta crisis, pero creo que es bueno que ahora tome medidas. Lo que no sé es si tendrán el efecto buscado, ya que para esto hay que tener credibilidad y este gobierno no ha trabajado especialmente para crear credibilidad, tanto externa como interna. Habrá que esperar, si bien hay anuncios importantes para las PyMES. Pero no hay que dejar de reconocer que esta crisis asusta, al empresariado y a la gente...esperemos que las medidas anunciadas sean efectivas.

SM: ¿Estas medidas pueden ayudar a que nuestro país recupere credibilidad en el mercado externo?

ED: Es muy difícil. Hoy estamos prácticamente muy mal con el mundo. Nuestros amigos históricos más importantes son España y Uruguay y con los dos se han tenido actitudes unilaterales y falta de diálogo. Cuando hay problemas, hay que armar una mesa de discusión para ver de qué manera se sale de ellos, y no tener actitudes unilaterales. Siempre hay que apuntar a conversar y a buscar puntos de acuerdo.

SM: Respecto de la estatización de las AFJP ¿Cuál es su postura?

ED: Yo creo que el gobierno nacional debería haber dicho la verdad. Esta crisis que se nos suma implica una situación de default. En ese caso, hasta sería justificable, pero planteando las cosas como se deben. Si esta crisis se soluciona rápidamente daremos una respuesta a la gente que hizo sus aportes, pero también se toman medidas y se las explica de mala manera. Necesitar dinero no es malo, el gobierno no tiene la culpa de necesitar de recursos para afrontar esta crisis que nos está influyendo sobremanera. Me parece ue se sigue actuando por impulsos, al no haber un pensamiento estratégico. Hay riesgos por esto.

SM: El año que viene habrá elecciones en Santa Fe. ¿Usted estará en el armado de listas, tendrá participación activa en ellas?

ED: No, la verdad es que a partir del 3 de diciembre comienzo un ciclo de reuniones con universidades europeas, voy a estar a cargo de problemas sudamericanos, a través de cátedras que traten sobre este tema. El año que viene voy a estar prácticamente todo el año haciendo este trabajo con universidades de Estados Unidos y de Europa. Pero si cualquier amigo de otro partido me pide opinión lo voy a ayudar, sin lugar a dudas. La política es demasiado imortante para dejársela sólo a los políticos. Deben incorporarse los concejos municipales, las legislaturas provinciales, actores de la producción y de distintos sectores, sino vamos a pasar la verguenza de este año, cuando legisladores de las diversas provincias votaron en contra de sus pueblos y de su gente. Eso no puede volver a suceder, por eso los sectores productivos deben entender la importancia de su participación. Eso es lo que hizo Brasil, al tener hoy, en su Legislatura nacional, todo un sector que responde al ruralismo brasilero.

Lejos de Néstor K

SM: ¿Está arrepentido de haber promovido en su momento la candidatura de Néstor Kirchner para la presidencia argentina?

ED: Hoy tengo la misma desazón que tiene la mayoría de los argentinos. Kirchner no era mi amigo, y lo que hice fue sin ningún interés. Lo apoyé porque era una cara nueva para la política. Pero el poder tiene esas cosas...He visto muchos dirigentes que cuando llegan al poder se desestabilizan emocionalmente. Y no sé si decir que el poder los transforma o muestran como es cada uno realmente. Yo creía en él (Néstor Kirchner) pero es lamentable lo que hizo. Fue uno de los primeros que sin ninguna razón atacó a la Iglesia y al campo, a los principales sostenes de la crisis. Pareciera ser que había que atacar primero a los que pusieron el hombro para sacarnos de la crisis más dura de la historia argentina. También quedamos mal con muchos países vecinos, sin ningún motivo, por actitudes del ex Presidente. Pareciera que está en los genes de quienes gobiernan esta impronta de la pelea, del enfrentamiento, del no discutir, del no consenso. Dinamitar el diálogo fue algo muy malo para la Argentina, cuando en realidad deberíamos cansarnos de dialogar, porque es lo único que evitaría situaciones violentas hacia el futuro.

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