Duhalde arma su red de "manzaneros" contra Néstor

Duhalde arma su red de "manzaneros" contra Néstor
El duhaldismo quiere formar dos mil miniagrupaciones para evitar que el nuevo aparato sea "seducido" por el Gobierno. Planea presentarlo en sociedad en julio. "Ese día comenzará la verdadera interna contra Kirchner", desafía.
Eduardo Duhalde, lanzado de lleno a la competencia electoral, pretende competir con la estructura, hoy en manos del kirchnerismo, con un arma secreta que cree infalible: un verdadero ejército de "manzaneros". Copiando la estructura que creó en los 90, durante su gobierno en la provincia de Buenos Aires como una aceitada red social, y que manejó su esposa, la actual senadora Hilda González, Duhalde está dándole forma a una organización en red en la que ungirá a un responsable por cada 40 adherentes a la agrupación que lidera.

La creación de las "manzaneras" data de 1994. Chiche y su esposo anunciaron la creación de la red de 42 mil mujeres, encargadas de repartir ayuda social en los distintos barrios de los 51 municipios en los que funcionaba el programa, cada una encargada de una manzana, con un promedio de 90 beneficiarios bajo su órbita. Acusadas de fomentar el clientelismo, la red fue desmantelada por el primer ministro de Desarrollo Social de Daniel Scioli, Daniel Arroyo. Esas mujeres, muchas despechadas por la movida, serían una de las patas en las que se asentará la nueva estructura.

FAP. El nombre de la nueva agrupación le trajo el primer dolor de cabeza a Duhalde. Sus aliados del sindicato de trabajadores rurales, UATRE, imprimieron a principios de diciembre 500 mil cartillas con el nombre de "Confederación de Agrupaciones Peronistas" que serviría de tarjeta de adhesión al duhaldismo. Pero la reforma política aprobada el mes pasado impide llevar el nombre de "confederación" a las agrupaciones. Y Duhalde debió pedir la devolución del material con el que pensaban lanzar las recorridas a partir de esta semana, la primera de 2010.

Sus hombres le sugirieron cambiar el nombre por el de Federación de Agrupaciones Peronistas, pero la sigla FAP, similar a la que utilizó en los 70 una organización armada (Fuerzas Armadas Peronistas) que confluyó en Montoneros, lo está haciendo dudar.

La idea, que explica Duhalde en pequeñas reuniones en los barrios, es que cada elegido llene una cartilla con 40 adhesiones cada una. Ni 20, porque creen que es demasiado poco, ni 100, porque no quieren que los afiliadores se desmoralicen. A cada uno de los adherentes se les entregará después, probablemente con un acto partidario ad hoc, un carnet que exhiba la temprana adhesión a la fuerza con que quieren volver al poder 2011. Esa credencial, creen, reforzará la mística militante.

Duhalde les dijo a sus seguidores que piensa nuclear alrededor de 2.000 miniagrupaciones en los diferentes barrios de la provincia, el territorio que conoce como pocos. Quiere llegar al 1 de julio de 2010 con un millón de afiliados. "Ese día va a empezar la interna", prometen.

LOS APÓSTOLES. La candidatura de Duhalde es a presidente de la Nación, con lo que debería pensar en una estructura nacional, pero explicó a sus seguidores que todas sus fuerzas las pondrá en la provincia donde residen cuatro de cada diez votos nacionales y el poder electoral de los Kirchner. Para el resto del país, busca, a tientas, reforzar algún tipo de alianza con el peronismo no kirchnerista, pero por el momento sólo cuenta con una relación aceptable con el entrerriano Jorge Busti, el misionero Ramón Puerta y un puñado de dirigentes de escaso peso. Por eso lanzó la semana pasada a su primer apóstol, el gremialista Luis Barrionuevo, a que haga punta en las provincias de Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán.

En el resto de las provincias tratará de no aparecer demasiado para no enojar a sus potenciales aliados. Ya le mostraron los dientes el santafesino Carlos Reutemann y el chubutense Mario Das Neves y teme que esas muestras se repitan.

Hoy por hoy, a Duhalde lo acompañan el ex jefe de la SIDE Miguel Ángel Toma, Fernado Galmarini, el santacruceño Eduardo "Chiquito" Arnold, Jorge Sarghini, Osvaldo Mércuri, Chiche Aráoz y los ministeriables (según Duhalde) Graciela Camaño y Alfredo Atanasof. A las reuniones con empresarios suele sumarse el ex ministro de Producción Carlos Brown y a las entrevistas con los medios, su amigo y eterno jefe de campaña Carlos Ben.

Según pudo reconstruir Crítica de la Argentina, por el momento la columna vertebral de los manzaneros provendrá de la estructura gremial. A las reuniones de organización a las que fueron invitados referentes de las diferentes secciones electorales en las que se divide la provincia confluyen de manera indistinta, además de Barrionuevo, el titular de las 62 Organizaciones Peronistas, Gerónimo Venegas, de UATRE; Carlos Acuña, del sindicato de empleados de estaciones de servicio; y Alberto Roberti del gremio de los petroleros.

PROVINCIA. Del sur del conurbano participan, entre otros, los ex intendentes de Berisso, Quilmes y Berazategui Néstor Juzwa, Sergio Villordo y Carlos Infanzón. También el diputado nacional Jorge Villaverde de Almirante Brown y Ariel Martínez, enfrentado con Alberto Balestrini en La Matanza. En el interior de la provincia, además de sus vínculos con los trabajadores rurales, cuenta con el apoyo de Eduardo Buzzi de Federación Agraria y de líderes de varias filiales de la Sociedad Rural. Una maquinaria que quiere mover contra Kirchner.

Los transversales buscan espacios

La fecha que tienen marcada en el calendario es el 11 de marzo. Ese día, los sectores no peronistas bonaerenses que acompañan el proyecto de Néstor Kirchner tienen pensado realizar un gran acto, probablemente en la cancha de Quilmes. En momentos en que comienza a activarse la maquinaria duhaldista en la provincia, los dirigentes del espacio encontraron una oportunidad para mostrar el acompañamiento al proyecto del gobierno nacional.

La elección de Quilmes –la otra opción era Atlanta– tiene un doble objetivo: mostrar presencia en la provincia de Buenos Aires, en un territorio clave como es la tercera sección electoral, y dar un espaldarazo al acompañamiento del intendente de ese distrito, Francisco "Barba" Gutiérrez. Los detalles de esa movida se analizarán hoy durante un encuentro en la sede del Frente Grande nacional, que integran Eduardo Sigal y Oscar Laborde –uno de quienes activan con más entusiasmo la iniciativa–, donde comenzarán a determinar si se avanza en la idea de integrar una confederación de partidos dentro del Frente para la Victoria o qué otro formato tendrá el acompañamiento político al oficialismo y al Gobierno que encabeza Cristina Kirchner.

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