El dueño de la feria de ropa explicó el proyecto: "José Eseverri y Julián Abad apoyan esta idea"

El gestor de la feria de puestos de ropa, Lucas Torres, dijo que es legal, para olavarrienses y que "Julián Abad conoce a fondo la idea". Subrayó el apoyo de José Eseverri. Mostró su plan y dijo que no quiere "una guerra con los comerciantes". Los locales están en Del Valle 3660, ex Malvinas.
El titular del proyecto de feria de ropas que está a punto de abrir en la Ciudad –y que los comerciantes del centro temen que sea una competencia imposible de sobrellevar- le dio un vuelco al tema que impacta en el mercado local al presentarse en esta Redacción para contar cómo es la idea desde adentro. Allí fue cuando Lucas Torres dijo que es yerno del presidente de la Cámara Empresaria, Julián Abad, que el empresario no solamente conoce la iniciativa sino que lo apoyó desde un principio y subrayó que ya tiene todo el aval del intendente José Eseverri.

"Los políticos solamente hablan y el único que quiere solucionar las cosas es José Eseverri, y por eso dio su apoyo a la feria (que funcionará en Del Valle casi Saavedra, donde tuvo sus talleres textiles la firma Adidas)", le dijo Torres a infoeme.com, molesto con los comerciantes que se oponen a su proyecto pero comprometido a "no empezar una guerra porque acá no se trata de que nadie venda menos sino de que podamos trabajar todos".

"No es como La Salada"

Los comerciantes de la zona céntrica de Olavarría se vienen mostrando desde hace días preocupados por la inminente instalación de una feria a la que califican como "la saladita", en referencia a "La Salada", el emporio de venta de ropa y calzados de Lomas de Zamora.

Torres, que es el encargado de anotar interesados en alquilar lugares en el galpón que tiene entrada y salida por Del Valle y por Pelegrino, le dijo a este Diario que "de ninguna manera es una feria trucha como La Salada, sino que acá van a trabajar olavarrienses, va a tener seguridad de la Policía y servicios de bomberos y emergencias médicas, todo en perfectas condiciones de legalidad".

El joven de tan sólo 22 años, y que militó al frente de la juventud del Pro junto a su suegro, dijo que "no hay nada turbio detrás y de hecho Julián (Abad) conoce todo desde el mismo día en que se nos ocurrió la idea, y él mismo me llevó a ver la feria de Mar del Plata para ver cómo funcionaba: no hay nada parecido a La Salada detrás de esto".

Agregó que "tenemos todas las habilitaciones listas y (el intendente) José Eseverri ya dio su aval porque me parece que es el único tipo que hoy quiere solucionar las cosas mientras los otros solamente hablan".

Torres, molesto porque el número dos de la Cámara Empresaria se mostró preocupado "por lo que viene detrás de esto", explicó que "nuestra idea es que sea todo legal, con mercadería de marca y no trucha, y que trabajen comerciantes de Olavarría. Es un hecho que con lo que cuestan los locales en el centro la gente de clase media baja ya no puede comprar allí nada y esta feria está pensada para ellos, para que puedan vestirse y comprar a un precio accesible".

A pesar de que el joven en todo momento se mostró apegado a la idea de "no hacer una guerra con los comerciantes, porque yo no me voy a poner a revisar si venden tropa trucha o legal en el centro", la iniciativa cayó como un baldazo en ese sector, sobre todo en momentos en que las ventas cayeron mucho en la parte más exclusiva de la Ciudad.

"Si les cayeron las ventas tienen que pensar en otras soluciones, pero no en frenarme la habilitación a mí. Yo vendo seguros, y nunca se me ocurriría pensar en prohibir la habilitación de otras compañías de seguro en Olavarría porque yo voy a vender menos", dijo.

"Los comerciantes no han hecho nada"

Además, aseguró que los 82 puestos (que abrirán los sábados, domingos y feriados) darán trabajo a directo a 170 personas, pero "serán más de 200 con la guardería y el resto de los servicios que se van a generar allí".

Torres aseguró que "previo a la apertura de esta feria nos interiorizamos de los requisitos para realizar la habilitación y verificamos que pudiéramos dar cumplimiento a lo exigido por la Municipalidad: ya realizamos el estudio de impacto ambiental, estamos adaptando el predio a las exigencias de seguridad e higiene, colocado de matafuegos, y la feria tiene instalados baños acordes a sus dimensiones".

Torres incluso marcó fuerte distancia con los comerciantes que se pusieron en alerta al avanzar la idea de una feria de ropa, calzado y artesanías: "hoy están viviendo una crisis, pero no han hecho nada para tratar de evitarlo, siempre trabajan con altos niveles de ganancias remarcando la mercadería en un 100 a un 400 por ciento: a nadie se le escapa que una cerveza que en el super vale tres pesos te la venden en un bar a 18 pesos: de ello nadie se queja".

Incluso indicó que "muchos comerciantes compran zapatillas de segundas marcas a 10 pesos y en sus locales las venden a 60 pesos, pero de ello nadie se queja. Si achicaran su margen de ganancia seguramente trabajarían mucho más".

Torre aseguró varias veces que "el intendente José Eseverri es el único que se propuso resolver las cosas y por eso se comprometió con este proyecto de feria económica. Va a ser para que puedan consumir personas de clase media baja, que en los comercios del centro ya no puede comprar. A él (Eseverri) le pareció bien: el resto de los políticos solamente habla".

Aseguró que, a pesar de lo que manifestó en la mañana de este lunes, "Julián Abad es mi suegro y conoce el proyecto desde el principio, porque estábamos juntos en Mar del Plata cuando se nos ocurrió la idea", sostuvo, en un punto que pone en conficto al presidente de la Cámara Empresaria con sus pares: en la mañana de este lunes, la gerencia de la entidad que conduce Abad recibió críticas de vecinos del galpón ubicado en Del Valle 3660, que también son comerciantes, y que no quieren la instalación del emprendimiento en el lugar.

"Es totalmente legal"

Pero el joven garantizó que no se trata de un proyecto similar al de "La Salada", temido por los comerciantes que ya indicaron que en ese galpón donde funcionaron Adidas y luego las oficinas de la recolectora Malvinas se plantará "la saladita" de Olavarría. Y por eso quieren que el Concejo local sancione una ordenanza prohibiendo nuevas radicaciones, como se hizo en Bragado y se analiza en Tandil.

"Nuestra feria no es como La Salada. La totalidad de los puesteros deben cumplir con todas las obligaciones impositivas y tributarias. Dicho aspecto está contemplado en el contrato de locación y es causal de rescisión contractual su falta de cumplimiento. Todos los puesteros son vecinos de la localidad de Olavarría y estamos creando alrededor de 160 puestos de trabajo y posibilitando a gente con menor poder adquisitivo que pueda adquirir a precios razonables calzado y ropa para su familia", aseguró.

Y aseguró que "los comerciantes no se preocuparon de las 20 combis semanales que compran ropa ilegal en La Salada. Ahora, con la feria, esa ropa puede ser comprada de manera legal. Hoy la gente no tiene dinero para comprar primeras marcas o segundas marcas cuyos vendedores pretenden ganar hasta un 600% en su comercialización".

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