Un duelo entre dos gobernadores

Los gobernadores de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, y de Chaco, Jorge Capitanich, expusieron visiones contrapuestas sobre la ley de medios al principio de la tensa jornada de debate de comisiones en el Senado.
Capitanich, en medio del conflicto político que desató en su provincia la pelea con su esposa, se presentó ante los senadores para hacer una encendida defensa del proyecto kirchnerista: denunció la "concentración de los medios y actitudes monolíticas".

Además, criticó a los opositores a la reforma: "La República Argentina tiene absoluta e irrestricta libertad de expresión. Entender que esta ley es una ley mordaza atenta contra el sentido común, que es el más común de los sentidos". Y dijo que con el cambio legislativo "no habrá más un mensaje unidireccional del centro a la periferia".

El también peronista Rodríguez Saá se presentó ante los senadores como la contracara de Capitanich. Sostuvo que si se aprueba la ley se "está ninguneando" el artículo 32 de la Constitución Nacional, que establece que el Congreso no puede dictar leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal.

En ese marco, el gobernador puntano advirtió que si resulta aprobada la ley -a la cual llamó "la ley Rififí", aludiendo a una antigua película sobre un ladrón- recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para que declare su inconstitucionalidad y, si no lo lograra, haría lo propio ante instancias judiciales internacionales.

"Lo que debe hacer el Estado Nacional es establecer el espectro que no se puede utilizar por razones de tratados internacionales, navegación aérea o seguridad nacional, el resto tiene que quedar libre, absolutamente libre, como hay libertad para poner una imprenta", argumentó.

Comentá la nota