El dudoso robo a la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense

Desde el preciso momento en que el matrimonio Kirchner llegó al poder, en el año 2003, casi todos los fines de año han sido testigos de hechos de enorme resonancia nacional.

Por Christian Sanz, especial para NOVA

Desde el preciso momento en que el matrimonio Kirchner llegó al poder, en el año 2003, casi todos los fines de año han sido testigos de hechos de enorme resonancia nacional.

El 30 de diciembre de 2004, por caso, ocurrió una de las tragedias más escalofriantes de la historia argentina, al incendiarse el boliche bailable República Cromagnon. La misma fecha, pero del año 2006, en un hecho curioso que aún no ha sido debidamente aclarado, desapareció durante dos días el albañil Luis Geréz.

En sentido similar, el pasado miércoles 30 de diciembre de 2009, fue reportado por fuentes policiales un asalto a la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires.

En el marco de ese hecho, su titular, Sara Dorotier de Cobacho, aseguró que fue literalmente "maniatada" en su propio despacho ubicado en pleno centro de la ciudad de La Plata y obligada a punta de pistola a entregar las llaves de una caja fuerte donde custodiaba "legajos claves" que esperaban turno para ventilarse en causas judiciales contra ex represores de la última dictadura militar.

Intentamos comunicarnos con algún funcionario de la referida Secretaría a efectos de interiorizarse sobre el hecho, pero no tuvimos suerte: el único funcionario que estaba en su lugar de trabajo, aseguró no estar autorizado para hacer declaraciones al respecto.

Lo mismo ocurrió al tratar de hablar con el fiscal Marcelo Martín, titular de la Unidad Fiscal de Investigación Nº 3 y a cargo del expediente de marras.

Por ello, ante la imposibilidad de contrastar la información que circula en estas horas, este medio se ha tomado la licencia de plantear algunas de las dudas que aparecen a la luz de los pocos trascendidos oficiales que se dieron a conocer en las últimas horas:

1-¿No es extraño que un hecho de tamaña característica haya sucedido a plena luz del día?

2-¿Cómo se explican las contradicciones respecto a cómo sucedieron los hechos entre Dorotier de Cobacho y los empleados de la misma dependencia a su cargo?

3-¿Por qué varía hora tras hora el monto de dinero supuestamente sustraído de esa dependencia?

4-¿Por qué apenas se conoció el hecho el gobernador Daniel Scioli aseguró que "no se trató de un simple robo"?

5-¿No es extraño que no exista copia alguna de los legajos supuestamente sustraídos?

6-¿Por qué es tan diferente el relato policial y el de la funcionaria asaltada?

7-¿Por qué ningún funcionario político superior a Dorotier de Cobacho en el organigrama provincial salió a respaldar su denuncia?

8-¿Qué quiso decir la funcionaria cuando aseguró que los ladrones "tenían un proceder muy policíaco"?

9-¿Por qué no se ha hecho trascender a qué represores pertenecen los legajos supuestamente hurtados?

10-¿Por qué Dorotier de Cobacho se niega a hablar con los medios masivos de comunicación?

Más dudas que certezas

Independientemente de las dudas referidas, es difícil imaginar que el robo no haya sido registrado por ninguna persona de la periferia de la Secretaría de Derechos Humanos. Es dable mencionar que el hecho se registró cerca de las 17 horas, en pleno centro de la ciudad de La Plata, en la intersección de la Avda. 53 y calle 8, exactamente a metros de donde permanecía la custodia policial de la Legislatura bonaerense, y poco más de 100 metros de la comisaría primera de La Plata.

"Con una mano en el corazón, te digo que no me lo trago esto del robo. Para mí tiene que ver con una cortina de humo para tapar la prórroga que Scioli le dio a la empresa Boldt", aseguró a este medio un conocido diputado bonaerense de la Coalición Cívica.

El legislador se refiere a un hecho que pasó casi inadvertido para los medios de comunicación y que tiene que ver con el decreto 2.613, a través del cual el gobernador bonaerense prorrogó hasta el año 2032 la concesión de las tragamonedas del Hipódromo de Palermo a favor de la firma Boldt Gaming SA.

Se trata de un contrato vencido el 29 de noviembre pasado y que, para renovarse, debería haber contado con el pertinente llamado a licitación pública.

Más temprano que tarde, las contradicciones comenzarán a asomar en torno al eventual hurto en la Secretaría de Derechos Humanos.

De la misma manera, comenzará a trascender la escandalosa prórroga de la licitación firmada por Scioli.

El sol jamás puede taparse con un dedo.

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