Hay dudas sobre el éxito del nuevo plan hipotecario que lanzará el Gobierno

ompra o construcción de viviendas * Los préstamos serán a tasa fija y a 20 años de plazo * Sin embargo, operadores locales dudan de la viabilidad del plan * Creen que los altos intereses
Ante el anuncio del lanzamiento de una nueva línea de créditos hipotecarios para la compra o construcción de viviendas, con una tasa fija del 14 al 20 por ciento a 20 años de plazo, algunos integrantes del mercado inmobiliario local dejaron ver cierto pesimismo a la hora de implementar el plan, básicamente debido a las condiciones existentes a la hora de acceder al préstamo y a las altas tasas reinantes.

De acuerdo a lo publicado el fin de semana en varios medios nacionales, el Banco Hipotecario lanzará la nueva línea de créditos para la compra de viviendas, que arrancará con un fondeo de 1.000 millones de dólares que la Anses canalizará a través de la mencionada entidad bancaria.

Con esta operatoria, el Gobierno apunta a la generación de al menos 37 mil nuevos préstamos, de los cuales 7 mil podrían entregarse este año. Los mismos serán en pesos y a plazos que llegarán a los 20 años, mientras que las tasas de interés serán fijas e irán del 14 al 20 por ciento según la operación a realizar.

Además, anunciaron que los préstamos más baratos serán para quienes construyan una vivienda en su propio terreno; los más caros, para los que compren una propiedad usada.

Es tal la necesidad del Gobierno de generar movimientos monetarios que, según los trascendidos, no se limitará a quienes hoy no son propietarios, ni siquiera a los que busquen fondos para construir una segunda vivienda o incluso para comprar una propiedad nueva o usada. Según las fuentes oficiales, todos los que tengan los "papeles en regla" podrán acceder al dinero.

Estas líneas de crédito apuntan a un sector de ingresos medios, básicamente por los valores que se manejan en cuanto a los ingresos familiares demostrables. En el Gobierno admitieron que los destinatarios serán individuos o grupos familiares que puedan demostrar ingresos de al menos 4 mil pesos por mes.

Aunque todavía no se hizo el anuncio oficial y falta conocer la letra chica del convenio, el monto máximo que se otorgará será de 300 mil pesos.

Algunos reparos

"El Gobierno tiene que lanzar algún plan para tratar la recesión y el déficit de viviendas es muy grande, pero con esto no creo que lo resuelva porque no hay relación entre el ingreso de una familia clase media y el valor de una propiedad", explicó a LA CAPITAL Carolina Llada, de Llada Negocios Inmobiliarios.

En la opinión de la especialista, que maneja una cartera de propiedades ubicadas preferentemente en la zona de Parque Luro, Constitución, La Perla, San Gerónimo y Caisamar, habría que "conocer la letra chica, porque lo difícil es el acceso al crédito. No todos califican debido a la cantidad de dinero que se tiene que justificar como ingreso", señaló.

En cuanto a la situación actual del sector en la ciudad, reveló que "está todo parado, muy quieto, aunque las propiedades no subieron ni bajaron. Pero siempre pasa antes de las elecciones".

Tratando de ver el vaso medio lleno, Llada evaluó que "quizás pueda servir para la gente que ya tiene una propiedad y se quiere mudar a una más amplia o más moderna, pero claro, ya tiene una propiedad de base".

Ignacio Mason, de Mason&Cía Operaciones Inmobiliarias, negó el éxito del plan "si se mantienen con los mismos requisitos que piden ahora, tiene que ser más flexible el acceso al crédito. Pero si se hace bien puede funcionar", a la vez que reconoció "un parate en el mercado, hay mucha incertidumbre y las elecciones no ayudan".

"Para empezar, la tasa no es fija, es variable, porque puede ir del 14 al 20 por ciento. Falta especificar. Además, sigue siendo una tasa alta para un mercado como el nuestro, ya que después del 10 por ciento genera problemas de mora", explicó Enzo Rizzi, de Rizzi Robles Inmuebles.

El martillero coincidió con sus colegas, al advertir que "está todo muy parado, las ventas bajaron más del cincuenta por ciento y sólo se venden departamentos de uno y dos ambientes, corroborado por los escribanos", sentenció.

"Hay muy pocas consultas -añadió-, se mueve poco ya sea por la ansiedad extrema o la incertidumbre. Entonces compra gente que tiene la plata en el colchón, porque en general muy pocos llegan a tener la relación cuota-ingreso".

Y, justamente, la relación cuota ingreso es el mayor problema, porque poca gente de clase media puede justificar en blanco por ejemplo $6 mil -la cuota no puede superar la tercera parte del sueldo-. Y quienes superan esos ingresos, tienen capacidad ahora, y por ende no dependen de un crédito para adquirir una vivienda.

Plazos más extensos

"Este plan serviría si los plazos se extendieran a 40 años, porque se achicaría la cuota y habría mucha gente con esa posibilidad", opinó Alejandro Acámpora, de la inmobiliaria que lleva su nombre.

Así que, según el martillero, "hay mucha gente que no califica para acceder a los créditos, y si se va a construir ya hay que tener el lote, así que veo difícil que funcione".

En tanto, el presidente del Colegio de Martilleros de General Pueyrredon, Miguel Angel Donsini, calificó al plan como "un vehículo espectacular para movilizar el mercado", aunque mostró reparos por el momento elegido para el lanzamiento: "Esperemos que no pase como con los créditos para inquilinos", que no tuvieron éxito porque los montos ofrecidos no cubrían los costos de las propiedades.

Además, destacó la necesidad de flexibilizar los accesos crediticios, ya que "hay mucha gente que no puede justificar en blanco esos ingresos, pero son buenos pagadores. Sería un vehículo espectacular porque movilizaría el mercado, reactivaría la industria de la construcción, aliviaría el mercado de locaciones y solucionaría la falta de viviendas existente. Es una idea excelente, hay que ver cómo se concreta".

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