Las dudas por el financiamiento

Por Jorge Oviedo

Muchos empresarios se preguntan cómo hará el Gobierno para financiarse el resto del año. Alguno hasta consiguió una mínima explicación de parte del inconcebible funcionario plenipotenciario y polirrubro Guillermo Moreno. "Miren, mucho no les puedo explicar, porque no son economistas y yo sí, y además no sé cuántos tipos saben en este país lo que yo sé de economía. Pero bueno, es verdad que en materia fiscal tenemos algunas restricciones, pero también está la carta monetaria, y ésa todavía no la jugamos", sentenció hace unos días, entre perdonavidas y misterioso.

"Los Kirchner siempre golpean donde hay dinero, como hicieron con las AFJP", dice un empresario. Un consultor cree que podrían estar tentados con la liquidez excedente que acumularon los bancos como colchón preventivo ante la crisis internacional y que ronda los $ 15.000 millones. "Les van a poner un encaje y les van a manotear por lo menos la mitad, y como el discurso es que los bancos son un desastre, que no prestan y que con la crisis tiene que intervenir el Estado, van a ir por esa vía para conseguir cobertura política", dice.

Hay otros proyectos de dar un carácter más social a la banca, como el que desde el kirchnerismo defiende Carlos Heller. Y la UIA quiere una baja de tasas de interés. Pero algunas lecturas del nuevo papel de las regulaciones tras la crisis parecen olvidar que lo que permitió que existiera la crisis subprime fue una ley de 1992 que, por motivos sociales, autorizó que se dieran préstamos a personas sin ingresos comprobados.

¿Qué diría Martín Redrado si todo esto se cumpliera? Por ahora sólo se trata de hipótesis. Redrado tuvo un malentendido importante con la UIA por el swap entre pesos y yuanes que anunció esta semana. Lo que parece subyacer es la abierta posición de la entidad fabril en favor de una devaluación, mientras que el titular del BCRA asegura que el tipo de cambio actual es de equilibrio. El pánico de la UIA es que se inicie una política de mayor apertura con China. Por eso algunos de sus integrantes dijeron que pedirían explicaciones a Redrado, que iría el martes a la reunión de Comité Ejecutivo. Redrado vio los dichos de los industriales reflejados en La Nacion y llamó a Lascurain: "Juan Carlos, creí que habíamos aclarado todo", dijo. Dicen que Lascurain dio una versión más light de la cita: "Algunos de los muchachos a los que les conté tus argumentos pensaron que sería bueno que te invite a charlar acá". Dicen que Redrado no dijo ni que sí ni que no: "Dejemos que se calme un poco todo y me invitan otro día a almorzar".

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