Más dudas que certezas en la ciudad

El intendente Pablo Bruera en este 2009 ha mostrado más dudas que certezas. Aparece ambivalente, jugando a dos o tres puntas al mismo tiempo, intentando no verse arrastrado por la debacle kirchnerista, pero sabiendo que sin dinero del Estado nacional es muy difícil demostrar gestión.
En ese escenario, el próximo miércoles 25 está previsto que se realice la primera sesión extraordinaria del Concejo Deliberante. El bruerismo quiere imponer la discusión de temas menores, pero desde la oposición buscarán ampliar el debate hacia problemas más sensibles de la gestión comunal, como el pedido para declarar a la ciudad en emergencia por la inseguridad y por la recesión económica que ya se está sintiendo en el país.

El flagelo de la inseguridad, además de representar el principal problema que aqueja a los platenses, está generando una serie de peligrosas movidas políticas. Tal como lo anticipo Hoy, la movilización que está organizando un reconocido puntero político bruerista a la gobernación bonaerense, para exigir más seguridad, está siendo interpretada por distintos analistas de la política local como un claro mensaje de Bruera a la Provincia. ¿El motivo? Se estaría intentando meter presión para que la administración Scioli invierta más recursos en la capital bonaerense, no solamente en lo que se refiere al combate al delito, sino también en materia social y en infraestructura.

La movida le puede generar un fuerte dolor de cabeza al intendente: difícilmente la ciudadanía acepte que se intente utilizar el flagelo de la inseguridad para dirimir una rencilla entre el municipio y el ministerio que conduce Carlos Stornelli.

Esta movida coincide con los coqueteos que Bruera está haciendo con el macrismo, a partir de la foto que se sacó días atrás con el jefe de gobierno porteño, en lo que muchos interpretan como un mensaje a la Casa Rosada. Pero Bruera no ha dicho nada respecto a los principales lineamientos de la política nacional, como son la pelea con el campo. Su política parece ser la de poner un huevo en cada canasta.

Otra discusión, que planteará la oposición el próximo miércoles, apuntará a la emergencia económica. La intención es que se otorgue exenciones en el pago de tasas a comerciantes y empresarios de la ciudad, que están sintiendo con fuerza el impacto de la crisis. Este pedido choca con la política bruerista que, desde que llegó al poder, ha aumentado sistemáticamente la presión tributaria a los vecinos y comerciantes.

También se planteará los pocos avances en materia de obras hidráulicas, a un año de las inundaciones que causaron estragos en la ciudad. Además, habrá polémica por el controvertido sistema de estacionamiento medido que constituye un aumento encubierto de la tarifa que pagan los automovilistas.

Pese a que coinciden en muchos de los reclamos, la oposición sigue mostrando un importante grado de fragmentación. Los peronistas anti Bruera siguen negociando la conformación de un interbloque para intentar equilibrar la relación de fuerzas en el Concejo. “Hay buena voluntad, pero todavía falta”, reconoció un edil a Hoy. La idea es que cada uno de estos sectores mantenga su independencia, pero con un agenda legislativa en común.

También existe negociaciones en el polo opositor no peronista, especialmente entre la Coalición Cívica, la UCR y el socialismo anti K. Ellos cuentan con la venta de que Kirchner y Cristina miden muy mal en La Plata, pero deberían resolver un problema no menor: la ausencia de candidatos con un nivel de conocimiento importante en la ciudad. Algunos dan como un hecho que el concejal Oscar Negrelli será candidato a diputado provincial, al igual que el titular de la Asociación de personal Legislativo, Juan Cocino. La rosca recién comienza.

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