El PRO duda entre Duhalde y Carrió

La pata peronista del gobierno porteño está alineada con el jefe de Gabinete, Rodríguez Larreta. La vicejefa Gabriela Michetti, que encabezaría la lista de legisladores porteños en 2009, prefiere acercarse al radicalismo y la Coalición.

Lisa Carrió junto a Gerardo Morales en el Comité Nacional de la UCR de esta semana provocó daños colaterales en el macrismo. En el PRO ya hay quienes trabajan para sumarse a esa postal y otros extienden sus puentes con el justicialismo no kirchnerista que congrega Eduardo Duhalde. Esa disyuntiva parió en el oficialismo porteño incluso una tercera posición: son quienes, antes que optar entre Duhalde y Carrió-Morales, prefieren bajarse de la pelea de 2011 y apostar todas sus fichas a consolidar el poder territorial en las legislativas locales de 2009.

La jugada de la UCR y la Coalición Cívica movilizó las fichas pero ordenó el tablero. La primera reacción fue de sorpresa. “Se cortaron solos”, se quejó un funcionario cercano a la vicejefa Gabriela Michetti. Ciertamente, en el “michettismo” sobrevolaba la ilusión de arribar –en algún momento– a un proyecto común. La vicejefa de gobierno tiene vínculos personales con muchos de los alfiles de Carrió, como la gobernadora Fabiana Ríos o la diputada Marcela Rodríguez. Aunque mucho más fuerte es la relación política que forjaron en los últimos años la Coalición Cívica y la UCR con el PRO en el Congreso.

Desde la cuestionada reforma del Consejo de la Magistratura que impulsó Cristina Fernández en 2005, los tres bloques confluyeron siempre bajo la bandera de la “defensa de la República”.

¿Otro acercamiento? A pedido de su propia bancada de diputados, Elisa Carrió mitigó en las últimas semanas las críticas públicas a Mauricio Macri. Al grupo de legisladores que encabeza Adrián Pérez se le complica la convivencia con el bloque que conduce Federico Pinedo con los embates de su líder. Incluso buscan la manera de incluirlos en el armado que nació esta semana. Pero no es tan sencillo.

En ese sector de PRO comparten la visión sobre el futuro político que plantea su ex socio Ricardo López Murphy: la creación de un Frente Cívico que, demás de los partidos de la foto, también incluya a un sector del PJ, en especial a Felipe Solá. Esa posibilidad fue excluida de los planes de Carrió y Morales. Entonces, si quiere sumarse a un proyecto más amplio, el macrismo de Michetti tendrá que romper con su propio partido. Ya anticipó la vicejefa que nada la une con el “protoduhaldismo”.

Más fácil es la decisión del ala de PRO que conducen el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el vicepresidente de la Legislatura, Diego Santilli. Ellos no tienen que optar: sólo esperan a que los caciques justicialistas señalen a Macri como su candidato. La foto de Morales y Carrió les allanó a los peronistas del PRO el camino para llevar a su jefe al otro proyecto nacional.

Hay otra posición que evalúan en la Jefatura de Gobierno: bajarse, al menos por ahora, de la pelea por la sucesión kirchnerista. Más importante para Macri es hoy la cita electoral de 2009. Sabe el ingeniero que 2011 no existirá como horizonte sin un triunfo territorial el año próximo que le garantice obtener mayoría propia en la Legislatura. A fuerza de tropiezos, en sus primeros meses de gestión Macri aprendió que el Parlamento de la ciudad no es una escribanía. Y para lograr esa meta está dispuesto a sacar a la cancha su carta fuerte: imagina a Michetti encabezando la lista de legisladores porteños.

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