Dramático reclamo por eventual desalojo de precarias viviendas

Un conflicto social en ciernes está por eclosionar en el Circuito Cinco con familias que viven en precarias construcciones detrás de las viviendas del barrio El Porvenir. Sucede que varias familias, unas 27, habrían sido censadas por el gobierno para ser beneficiarias de terrenos y pequeñas casas, en reemplazo de las "chozas" de chapa cartón; el problema surgió a partir de que el censo solo habría abarcado a una familia de cada casa precaria, donde es habitual encontrar a varias familias viviendo en un mismo techo.
La problemática incluye el hecho de que la condición para habitar las nuevas casas, implica el abandono total de la casa de chapa cartón, para que sea demolida. Ahora bien, ocurre que una familia tiene techo a donde ir por haber sido censada, en cambio otras no, que quedarían en la calle.

Los vecinos evalúan tomar medidas más directas, si son desalojados de sus precarias construcciones, y ya hablan de posibles cortes de ruta.

En el grupo de familias que hay en conflicto, afirman que hay por lo menos tres niños por cada núcleo, dando al contexto mayor seriedad y dramatismo por la situación límite que atraviesan.

Eulalia Riquelme, una de las mujeres afectadas por la situación, explicó que: "Viví siempre con mi hijo, y cuando vino el censo mi nuera estaba sola y solo le censaron a ellos, y luego dijeron que iba a haber solución para los que no censaron pero hasta ahora no nos dan solución".

Se preguntó además "¿Adónde quieren que vayamos? Nuestro rancho se cae a pedazos, además es muy chiquitita esa casa, un hornerito, no cabemos tres familias en esa casa. Esta mañana (por ayer) vino la concejal Blanca Denis, estaban mis tres nietitas con mi nuera, y le pegaron los policías a ella y golpearon a los chicos, tiraron las cosas afuera, y ahora ellos están encerrados y no los dejan salir ni para usar el baño", aseguró.

"Incluso, no dejaron entrar alimentos para los chicos por varias horas. Hay como 27 familias que están en la misma condición que nosotros. Nos quieren tirar todos los ranchos, y si me quieren venir acá con la topadora, bueno es cosa de ellos, no tengo a dónde ir", añadió.

"No decimos que queremos una casa, queremos un espacio, un lugar donde levantar un toldito, que nos dé una solución como se comprometieron, y eso nomás, no es cierto que por nuestra culpa están frenando la construcción de casitas, quieren poner contra nuestro a otra gente", advirtió la vecina.

Un amplio despliegue policial abarcó la zona de El Porvenir, donde varios patrulleros y un carro de asalto con numerosos oficiales y personal policial femenino hicieron guardia ayer esperando definiciones de la situación.

Por otra parte, el dirigente del radicalismo Darío Galeano estuvo ayer en el lugar junto con un asesor partidario dialogando con los vecinos para conocer el panorama. "Este es un nuevo claro de insensibilidad oficial, donde incluso alguna concejal aprovecha para intentar llevar agua a su molino aprovechando la desesperación de esta gente", evaluó Galeano.

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