La draga generará condiciones para un mejor funcionamiento del puerto

Tiene por delante el duro desafío de remover unos tres millones de metros cúbicos de arena acumulados en el canal alternativo de ingreso a la terminal marítima local, sectores de muelles e interior de la Base Naval Mar del Plata.

La tarea ya iniciada por la draga Mendoza 259-C permitiría que en pocas semanas se generen condiciones óptimas como para que comiencen a ingresar al puerto marplatense buques portacontenedores con mayor capacidad de transporte que los que actualmente amarran en estos muelles.

Así se anticipó ayer durante la navegación que por iniciativa del Consorcio Regional Portuario permitió a los medios de prensa seguir paso a paso, desde el puente de mando, el despliegue de esta embarcación que tiene por delante el duro desafío de remover unos tres millones de metros cúbicos de arena acumulados en el canal alternativo de ingreso a la terminal marítima local, sectores de muelles e interior de la Base Naval Mar del Plata.

Buena parte de esa arena, en particular aquella que se retirará del banco situado más allá de los límites de las escolleras Norte y Sur, se aprovechará para que la deriva la lleve hacia la orilla y así recuperar superficie de playa en los balnearios situados al norte de Cabo Corrientes.

"El objetivo primordial y número uno es recuperar la profundidad y ancho del canal alternativo", insistió Eduardo Pezzati, titular del Consorcio Portuario Regional. Habló de lograr 100 metros de ancho y profundidad del orden de los 30 pies.

El operador local de las navieras Hamburg Süd y Maruba, Emilio Bustamante, también estuvo a bordo para presenciar esta demostración del trabajo que comenzó esta semana. Desde allí confirmó las ventajas que el nuevo y favorable escenario de navegación tendrá para las embarcaciones portacontenedores que aquí recalan. "Creemos que en pocas semanas se lograrán condiciones para que en principio ingresemos buques con mayor cantidad de enchufes, lo que implica posibilidad de despachar más contenedores, y luego sí el arribo de otros buques de mayor tamaño", explicó.

La draga trabajó ayer en el interior de la Base Naval, donde llenó sus cántaras con arena que luego arrojó mar adentro. Pero primero hubo que descartar residuos entre los que asomaban desde neumáticos hasta lingas de acero. "En este sector se encuentra material que se asimila a un barro por su suciedad y que tenemos que desechar entre cinco y diez kilómetros más allá del extremo de la escollera Sur", explicó el ingeniero José Pérez de la Sierra, el representante de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación que es responsable técnico de la obra.

Ayer fue el encargado de explicar el funcionamiento de esta draga que tiene 116,35 metros de eslora, 18,92 de manga y con sus dos tubos de succión puede llevar a la cántara del buque a razón de 2.400 metros cúbicos por hora. La comparó con una "aspiradora" que toma del fondo del mar a partir del esfuerzo de dos bombas que tienen 800 caballos de fuerza cada una.

Pezzati remarcó que la arena que se retirará del banco que hoy obstruye parcialmente el acceso al puerto es muy similar a la que tienen las playas. Por eso será arrojada por la draga en inmediaciones de Cabo Corrientes para que la deriva que corre de Sur a Norte la acerque hacia la costa.

Esta obra emprendida en el puerto marplatense con financiamiento del Gobierno nacional tiene un plazo inicial de quince meses, aunque las autoridades del Consorcio Regional Portuario confían que la draga Mendoza 259 – C pueda permanecer aquí por un período más prolongado para garantizar el mantenimiento de la terminal.

Otro de los objetivos perseguidos en el diagrama de trabajos es lograr dentro de la Base Naval condiciones necesarias para que amarren allí los veleros que participarán el año próximo de la Regata del Bicentenario, anticipada como una de las atracciones de la próxima temporada estival marplatense. En ese sector, según anticiparon los responsables de la obra, se requiere una profundidad de casi ocho metros

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