DPEC: buen resultado en gestión pero poca inversión para obras por freno legislativo

El interventor de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC), Julio Espínola aseguró que en materia de recaudación la empresa incrementó un 13% respecto del año pasado, aunque resaltó que es imprescindible que se apruebe el proyecto de Fondo Fiduciario Energético para poder invertir en obras de infraestructura.
El funcionario que lleva 11 meses al frente de la empresa provincial de energía, pero que tiene 21 años como empleado, especificó que en materia de gestión comercial los resultados fueron “sumamente positivos”, sin embargo en lo que se refiere a la realización de obras de infraestructura y mantenimiento consideró que el panorama continuará siendo desalentador.

Al freno legislativo sobre el Fondo Energético, se suma otro caso que puede complicar la situación: los fondos genuinos de la provincia provenientes de excedentes de Salto Grande que no se destraban en la Nación.

Espínola, en su balance ante Agencia Corrientes, aseguró que en el 2009 la DPEC continuará eficientizando su gestión comercial sobre todo en recaudación, reducción de pasivos, niveles de morosidad, facturación y conexiones ilegales. Pero también sostuvo que “será aún mejor” si se aprobara el Fondo Fiduciario Energético que espera su tratamiento en la Legislatura correntina.

Durante la entrevista, Espínola se refirió además a los posibles cortes de luz en verano, del aumento de tarifas, del canje de lámparas, la necesidad de generar una cultura del cuidado y ahorro energético y las proyecciones para el 2009.

- Está finalizando este 2008, desde la DPEC qué balance pueden hacer respecto de todo lo realizado hasta el momento.

- Podemos decir que en lo que se refiere a lo estrictamente de gestión en el área comercial es cuantificable con parámetros concretos con la recaudación, los índices de pérdida y la morosidad.

DPEC ha aumentado un 13% su recaudación, números positivos si se tiene en cuenta el incremento que se registró del consumo total de unos 6 o 7%, lo cual nos indica a nosotros que hemos recaudado un 5 o 6 % más, e implica en números, una mejora sensible de los valores que hacen a la recaudación mensual.

– Frente a esta recaudación, ¿qué ocurre entonces con las pérdidas que registra la empresa sobre todo en materia de robo de energía?, ¿cómo se trabajó ante esta problemática?

- En el tema pérdidas se han encarado políticas muy concretas en relación a esto, como por ejemplo el aumento de las cantidades de cuadrillas que controlan los fraudes en usuarios con capacidad de pago, también la medición totalizadora de asentamientos precarios para poder fijar tarifas sociales respecto a ellos; la instalación en algunas zonas de limitadores de carga, y la instalación de 15 mil medidores en usuarios que ya existían, que eran considerados como “conexiones directas autorizadas”, es decir tenían una carga fija, estimada en relación a un promedio, pero que se descubrió que solían utilizar el doble de la energía.

DPEC inició una fuerte campaña para eliminar estas conexiones. Era una problemática de vieja data ante la escasez de medidores y la imposibilidad de inversión que teníamos para comprarlos. Eran casos muy comunes en el Interior, no tanto en Capital. La mayor cantidad fue en Goya, Mercedes, Esquina. La idea es que para el 2009 se pueda eliminar totalmente, sobre todo porque logramos reducir el 6% por debajo de lo que se tenía.

- ¿En cuánto se logró reducir las pérdidas este año?

- Las pérdidas totales de la empresa rondaban el 38% y vamos a terminar con el 32,5%, lo cual habla a las claras de la política de acción si se tiene en cuenta que todos estos años tuvo un pico de perdidas en el 2004 y después fue solamente de un punto por año.

– Usted habló también de un tercer eje de gestión que es la morosidad, ¿qué se trata?

- Con respecto a la morosidad hemos mejorado los índices de cobrabilidad en término, estábamos en el 48% y aumentamos al 58% de pago en término de las facturas en este año. También si comparamos recaudación versus facturación, incluidos los que pagan atrasados, es decir todo lo que se paga en un mes respecto de todo lo que se factura en el mes, estamos en un promedio del 90%, lo cual da cuenta de las acciones del área comercial.

Esto nos da un panorama global en acciones que fueron muy positivas, ha habido un gran esfuerzo por parte de la empresa para solventar las acciones, y también ha sido fruto del esfuerzo y reorganización estructural de la parte comercial como también de las delegaciones de Capital e Interior.

– El segundo eje de esta empresa es el ámbito técnico, ¿cómo se encuentran las obras que se desarrollaron y que deben llevarse a cabo según la DPEC en los plazos que se fijaron en su momento?

- El tema es más complejo. DPEC lleva arrastrando una desinversión acumulada de décadas. En general todas empresas distribuidoras de energía tienen lo que yo llamo una gran inercia. Es decir, cuesta muchos años de desinversión para que caiga, se deteriore su situación general, pero cuando tenemos que volver a recuperar cuesta muchísima inversión y tiempo para que el usuario vuelva a recuperar la calidad de servicio que se merece.

La situación es esta: con lo que recauda DPEC se atiende al pago a CAMMESA, los gastos corrientes de administración, los gastos de explotación de obras menores de mantenimiento y ampliación de la red. Pero la desinversión acumulada es de tal magnitud y requiere de montos altísimos por los cuales para ser atendidos se requiere de montos especiales, de montos específicos para ese fin, porque no alcanza con lo que se recauda.

- ¿Cómo afrontaron el problema de la desinversión acumulada?

- Venimos de una empresa con décadas de desinversión, con problemas estructurales que vienen desde su creación, con quitas de fuentes genuinas como fueron en su momento las regalías. Llegamos a un punto crítico en donde las quejas de los usuarios son muy altas, y a ello sumamos la imposibilidad de atender el crecimiento industrial, que pueda darse sobre todo en el Interior por falta de inversión.

Por eso, desde ese punto de vista el Gobierno provincial, entendiendo la problemática que significa la desinversión histórica, ha apoyado a la empresa financiando a través de los excedentes de Salto Grande, fondos genuinos de la provincia, y proyectó para el 2007-2008 un plan de obras por 80 millones, a ejecutarse en gran parte de este año.

Pero aún cuando las obras fueron aprobadas por la Nación y se dieron inicio a los trabajos, se lentificaron porque no se registró el envío de los fondos tal como estaba planificado. Las obras son necesarias, pero no pueden pararlas porque requieren una serie de trámites engorrosos, así que se desarrollan en forma muy lenta.

Lo que están haciendo ir a un ritmo muy lento en base a sus posibilidades financieras propias de las empresas que tienen a su cargo la construcción, pesando en alguno momento se van a destrabar los fondos para las obras.

– ¿Cuál es el panorama de las obras que estaban proyectadas y las que faltan por hacer?

– La necesidad de obras es un tema complejo para la DPEC. La empresa junto con el Gobierno analizó hace casi dos años un plan de obras que resultaban de emergencia y que nos permitirían afrontar el verano posicionados de otra manera.

Estamos en una posición actual en el que la demanda energética ha crecido, pero la red sigue siendo la misma porque las redes no pudieron modificarse, y en lo único que se ha podido invertir en elementos de mantenimiento, repotenciamiento de algunas redes menores. Con mucho esfuerzo del personal técnico se logra acomodar las redes existentes de alguna manera para restar mejor servicio, de acuerdo a las posibilidades que se manejan.

Hay obras nuevas que deben hacerse y mantenimientos sobre líneas existentes de más de 30 años, sobre todo en localidades muy críticas que sufren las consecuencias de fuertes tormentas, como San Roque, Saladas.

En general en todas las localidades hay que invertir en obras nuevas o en módulos de transformación que mejorarán la instalación para contar con más redes. El objetivo de este Gobierno ha sido en todo momento abarcar toda la provincia, pero para ello se necesitan inversión.

-¿Qué se financiarían con el Fondo Fiduciario Energético, frenado en la Legislatura?

– El Gobierno tuvo la previsión de lanzar un mecanismo posible de financiación que es el Fondo Fiduciario, situación que más allá de los problemas o diferencias políticas; creemos que debe aprobarse, y sobre todo porque hay fondos que pueden ser asignados, estamos hablando de 150 millones de pesos hace casi dos años atrás. Hoy esa suma seguramente necesitaría una readecuación.

Existiendo esos mecanismos podría haberse tratado por ley y no postergar indefinidamente algo que beneficiará a todos los correntinos.

- Entonces, ¿cómo se lee esta actitud de algunos legisladores?

- Para nuestra óptica parece un gesto inexplicable que no se plantee cuál es la razón para no aprobarse, y si no están de acuerdo, pues bien que planteen una alternativa si no les gusta ese servicio, pero que no dejen sin tratar una iniciativa por el mero hecho de oponerse.

Así esta situación que es meramente política la sufrimos en general todos los usuarios en épocas de verano con los cortes. No obstante, hay un Poder Ejecutivo preocupado por solucionar el problema de la parte de inversión como así también la financiera.

Con el agregado que el Fondo Fiduciario implica una inversión por más de 30 años, con la responsabilidad de devolver esos montos a taza blanda que redundará para su beneficio de DPEC, que obligará a la empresa a hacerse más eficientes, a romper con un círculo vicioso que dice como no recaudo no invierto, no invierto porque no recaudo y así estamos, y en el medio pagan las consecuencias los usuarios y la provincia no puede crecer, no puede convertirse en un poco lo desarrollo industrial.

– En materia de obras, por lo expuesto, no se puede decir que haya sido muy positivo.

– Y como balance del 2008, para resumir, podemos decir que fue un año complejo para el tema energético en lo técnico, que se suman situaciones de políticas internas que no deberían ser porque se está hablando de políticas energéticas a largo plazo y que dificultan la inversión que se necesita para el desarrollo de la provincia.

Por supuesto bregamos porque se encuentren mecanismos que le permitan al Gobierno apoyar a la empresa en este tipo de inversiones. Y que quede claro que se trata de una pelea política donde se ven perjudicados todos los correntinos de todas las banderías, porque la energía no distingue de banderías. Es una pena que el cortoplacismo de la dirigencia política, que muchas veces no puede ver que hay cosas que no deben ser evitadas, sea el responsable de esto.

Es más que evidente que la DPEC es un claro ejemplo de estas políticas que se han sucedido en distintos gobiernos y gestiones anteriores, y que demuestra cómo se han acumulado las décadas de desinversión. Esto no es nuevo en la DPEC, es propio de la dirigencia política.

– Los cortes de luz son una preocupación permanente para los correntinos, sobre todo teniendo en cuenta las altas temperaturas en esta zona. ¿Hay que esperar que continúen siendo frecuentes las interrupciones en el servicio?

- La parte climática está indicando que va a ser un verano con mucho calor, de eso no hay duda, considerando que en noviembre tuvimos récord de temperatura que hacía 30 años que no se registraban, y que llevaron a que se registre la máxima demanda de corriente eléctrica inclusive antes de la temporada de verano.

Según nuestros registros, el 80% de la demanda que tenemos en la DPEC es residencial, y los correntinos no se van a privar este año de encender sus aire acondicionados, por lo que sabemos muy bien que la demanda de consumo de energía aumentará. Con lo cual, si consideramos un verano de altas temperaturas, un crecimiento en la cantidad de aparatos conectados y la falta de obras básicas sobre las mismas redes, que no pudieron realizarse por falta de inversión, tenemos un cóctel que evidentemente en virtud de toda esta situación, nos anuncia un panorama problemático para este verano.

Siempre que tenemos una saturación del consumo en algunas distribuidores se toma la decisión de interrumpir el servicio porque se sobrepasa el consumo y entra en riesgo el conductor general que tiene una capacidad máxima de distribución de cuánto puede transportar; si supera eso puede dañarse.

Esa sobrecarga hay que reducirla de alguna manera. Si hubiesen llegado las obras de inversión se tendría una alternativa para derivarla y aliviar al sistema, pero como no tenemos esa posibilidad de transferencia, como no hay distribuidores nuevos, hay que hacer algo, y eso es la interrupción del servicio en la que algunos vecinos se verán afectados. Son lo que se llaman cortes de emergencia, en razón de un plan de contingencia ante situaciones críticas.

Son situaciones en las que no hay tiempo para avisar a los usuarios, son situaciones puntuales. En tanto que los cortes programados son por trabajos de mantenimiento correctivo para evitar que ocurra alguna falla, que generalmente se prevén para los domingos y no afectar así la actividad comercial.

– Frente a este panorama de un incremento en el consumo energético, ¿No habría que aprender a cuidar la energía?

- Sería lo ideal. En los países desarrollados se genera un ahorro importante de energía por parte de los usuarios, hay una cultura de ahorro energético que por supuesto beneficia a todo el sistema, no sólo económicamente porque se paga menos, sino porque todas las instalaciones del usuario sufren menos desgaste, las instalaciones de la empresa sufren menos la situación y deben ejecutarse menos obras, hay menos máquinas utilizando energía, menos impacto ambiental.

Desde la DPEC se ha encarado una serie de charlas en las escuelas y en la comunidad a cargo de un grupo de trabajo, que se dieron durante este año y continuarán en el 2009, ampliándose al interior provincial, acerca del uso racional y seguro de la energía por parte de la comunidad. Además la DPEC se sumará a un plan masivo nacional para el uso racional de la energía que se pondrá en marcha por parte de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la Argentina.

– ¿Según datos que manejan en la DPEC, el correntino hace mal uso de la energía eléctrica?

- Debo admitir que realmente no hacen un buen uso, pero me parece que en general el argentino no tiene incorporado la necesidad del uso racional de la energía. Todavía en invierno prendemos las estufas de cuarzo que consumen más que un aire acondicionado, o secamos la ropa en invierno con esas estufas, o dejamos la plancha encendida nos vamos a charlar y después volvemos. Hay gente que deja prendido el termo tanque en pleno verano cuando no hay necesidad, o a una temperatura muy por encima de la necesaria; regulamos la temperatura de los acondicionadores de manera tal que tengamos que taparnos con una frazada o una colcha, cuando con 24º estás bien.

Dejar en stand by el televisor también implica un consumo mínimo pero consumo al fin. Si se desconectaran todos los aparatos el ahorro sería mucho mayor.

– Una forma de ahorrar energía es la utilización de lámparas de bajo consumo. ¿Cuántas lámparas se canjearon en Corrientes?

– En Corrientes desde la DPEC se canjearon 20 mil lámparas y otras 20 mil se entregaron a los municipios del interior para que ellos se encargaran de la distribución. Así que llegamos a unas 40 mil o 50 mil lámparas.

– Durante este 2008 también se registraron incrementos tarifarios, ¿Hay que esperar que también haya nuevas subas para el año que viene?

– A ver… DPEC es una distribuidora de energía, como tal un agente de mercado que compra la energía al mercado y la lleva hasta el usuario, a quien se le cobra una tarifa que surge del valor de compra de energía más el valor agregado de distribución es que lo que cuesta mantener las redes, mantener la distribución.

Si se establece un incremento de tarifa desde el mercado energético con autorización del Gobierno nacional la DPEC no va a tener otra alternativa que trasladar al usuario esos incrementos, porque es una distribuidora. La situación ya no permite absorber esas subas, dado como ya lo hizo durante mucho tiempo y ya no podemos hacerlo más.

Por Resolución Nº 1159 la Secretaría de Energía de la Nación, el Gobierno nacional sancionó hace ya tiempo que cuatrimestralmente las tarifas energéticas se readecuen, se actualicen.

Ante la posibilidad de que se suspendan los subsidios nacionales a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) por falta de presupuesto suficiente, la única salida que yo entiendo que puede pasar es que CAMMESA transfiera al precio de la energía que nos vende a las distribuidoras ese porcentaje de dinero que recibía desde la Nación y que mantenía los precios más bajos. De esta forma el Estado nacional autorizaría como política de gobierno que se lleven los costos de la energía al valor real de la misma.

Frente a esta situación, la DPEC está atada a trasladar ese incremento a los usuarios, así que si me pregunta si habrá aumento, yo digo que no habría que descartarlo como posibilidad.

– Ante todo este panorama cuáles son las proyecciones que ustedes hacen para el 2009.

- En lo que hace a las obras estamos fuertemente ligados a lo que pueda establecerse a través del financiamiento externo, estamos limitados pero no nos frena que sigamos con la reorganización empresarial, que sigamos mejorando.

Si tenemos una palanca de financiación, si llegan de alguna forma los fondos que estaban destinados para estas obras, el 2009 puede ser de despegue para la empresa.

Sino, con mucho esfuerzo seguiremos trabajando en materia de gestión que también requiere de inversión para la compra de elementos, de más medidores, más cuadrillas, más elementos para trabajar en las líneas, que hoy complican a la empresa por falta de inversión.

Con los fondos necesarios, puede se un año de despegue y proyección venturosa. Sino es así seguiremos adelante, el crecimiento será más lento, sabiendo que iremos corriendo detrás del problema, pero en ningún momento implicará que bajemos los brazos y nos demos por vencidos.

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