"¿Y dónde está Ahmadinejad?", se preguntan los manifestantes

El presidente no aparece públicamente desde el lunes, un signo de aparente debilidad
TEHERAN.- Ahmadinejad es un apellido inventado por el padre del presidente iraní, Mahmoud, quien unió dos palabras: ahmad , ?virtuoso´ y relacionado con Mahoma, y nejad , ?de la raza de´. Así, quien debió llevar el apellido Saborjhian, o ?pintor de hilados´, como su progenitor, tiene, en cambio, un nombre con gancho para los electores musulmanes: ?del linaje de Mahoma el virtuoso´.

"Ahmadi" es más corto y apropiado para componer eslóganes en su contra, así que es el apodo que adoptaron sus opositores. "Ahmadi, Ahmadi, has matado a nuestra gente. A nuestra joven gente", rezaba la frase escrita en muchos de los miles de carteles hechos a mano que levantaban los asistentes a la gran manifestación de ayer en la plaza Imán Khomeini, en el centro de Teherán. "Virtuoso, mataste a nuestra gente..." era una ironía dramática y sin intención de hacer reír.

El encuentro fue convocado por el candidato oficialmente derrotado por Ahmadinejad, Mir Hossein Moussavi, para recordar a las personas asesinadas durante el conflicto poselectoral. ¿Cuántos? No se sabe bien. El gobierno no informa. Los rumores hablan, incluso, decapitaciones. En las residencias estudiantiles de la Universidad de Teherán, en un ataque nocturno de las milicias Basij, el sábado, pueden haber muerto entre cinco y siete personas; no está claro. La prensa británica informó que fueron enterrados en sitio desconocido.

Pero esta revolución de Twitter y Facebook lo es también de celulares y cámaras de bolsillo: la Web está inundada de imágenes relativas al movimiento, capturadas con estos simples medios. Así quedaron registradas otras agresiones de los basiji , también expuestas por muchos de los más de 100.000 participantes en el acto. Sádicas palizas; atropellamientos con motocicleta; ventajosos disparos desde la azotea de un edificio... y los asesinados, con la cabeza o el pecho en pedazos. El lunes, por lo menos ocho.

De ello se culpa a "Ahmadi". Como ex miembro de Basij, ha utilizado este grupo místico-paramilitar como uno de los pilares de su ofensiva política, tanto para movilizar recursos, manifestantes y electores como para golpear físicamente a sus enemigos. Nadie cree que el presidente sea ajeno a sus actividades.

"¿Y dónde está Ahmadinejad?", preguntó Zahra, una madre de familia que acudió a la marcha con sus dos hijas adolescentes, todas de negro riguroso. "No se sabe de él desde [su viaje a] Rusia". Es decir, desde el lunes. No es mucho tiempo, pero las jornadas han sido tan intensas que parece que hubiera pasado un siglo, y para él también debería ser importante hacer acto de presencia. Cuando viajó a Rusia para participar de una cumbre de un grupo de naciones euroasiáticas, la impresión que dio fue que se sentía tan confiado que no le importaba salir del país. Desde entonces, no se ha sabido de él.

Eso ha causado inquietud. ¿Es un signo de que su posición se está debilitando? ¿Está esperando conocer el sentido de la intervención del líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, al conducir la oración de hoy, viernes, día que es para los musulmanes como el domingo para los cristianos?

Otro elemento por considerar es el anuncio de que importantes miembros del clero de Qom, la ciudad sagrada de donde proviene la cúpula islámica del país (con la que Khamenei no tiene una relación ideal), vienen en caminata para participar de la ceremonia religiosa de hoy.

Forma de presión

El ayatollah y ex presidente Ali Hashemi Rafsanjani, quien, con el también ex jefe de Estado Mohammed Khatami forma parte de la coalición anti-Ahmadinejad que representa Moussavi, pasó toda la semana en Qom cabildeando con las autoridades religiosas como una forma de ejercer presión sobre el líder supremo (quien en una situación extrema podría, incluso, llegar a ser destituido).

¿La intención de estos clérigos es darle apoyo a Khamenei o influir en él? ¿Qué detiene a Ahmadinejad de presentarse a defender su supuesta victoria electoral?

"Tiene vergüenza", es la interpretación de Zahra. Al caminar por la avenida Ferdosi, frente a las embajadas de Alemania y Turquía, sus hijas se detienen varias veces a mirar las fotos sangrientas de las personas a quienes se recuerda. "Mira lo que han hecho. ¡Son unos asesinos!" Si el régimen no se ha conmovido con las multitudinarias y sostenidas protestas, y sigue tan determinado como antes a imponer el resultado oficial, en efecto, tal vez sea vergüenza lo que permitió que esta marcha se realizara de manera pacífica. La tensión perceptible era de tristeza e indignación, no como en días pasados, en que se asomaba la sombra de la violencia.

Esta vez, de los basiji no se supo nada. Los amos los mantuvieron en la perrera. Acaso no son tan cínicos como para enviarlos a vigilar la movilización en memoria de quienes ellos han matado. ¿O puede ser un cambio de actitud del gobierno, signo de que los equilibrios están cambiando en favor de la oposición? Cientos de arrestos en las últimas 48 horas sugieren lo contrario: políticos, activistas, intelectuales, periodistas... se han lanzado contra cuadros medios, no contra los líderes, como si quisieran estrangular el movimiento por la mitad.

Pero en este sistema político es difícil comprender los signos. La contradicción le es inherente, como pudieron comprobar quienes atestiguaron el naufragio del período reformista de Khatami. Si algo parece difícil de hallar en la cúpula política de Irán es alguien que verdaderamente merezca el sobrenombre de "Ahmadi", ?virtuoso´. El presidente Mahmoud no es quien mejor califica para ello.

Comentá la nota