"Le va a doler...pero es lo correcto"

Astrada se puso firme y excluyó a Ortega del partido con Newell´s. Lo quiere bien, y eso significa que el ídolo mantenga en el tiempo un tratamiento por su adicción. Cuando lo consiga, podrá volver a jugar.
"Ariel no va a estar dentro de la lista de los concentrados".

El tono neutro, solemne y firme. Los ojos bien abiertos, como quien sabe que está dando un anuncio importante. Y sin bemoles: con apenas doce palabras, Leonardo Astrada confirmó que Ortega no formará parte de la delegación que hoy viajará a Rosario para el partido contra Newell's. Y sobre todo, que no tratará el caso Burrito con ligereza. Todo lo contrario: el Jefe espera un cambio en su subordinado. Un gesto. Una muestra de que verdaderamente el jujeño tiene la voluntad de tratarse de su adicción al alcohol. Ese, en definitiva, será el eje sobre el que gravitará la decisión de Astrada para que Ortega vuelva a tener la oportunidad de jugar. Una decisión riesgosa teniendo en cuenta quién es el apartado, pero al mismo tiempo necesaria por una cuestión de límites.

"Si Ariel se hubiera concentrado para este fin de semana sería como alimentar su conducta, endulzarlo, dejar que todo siguiera de la misma manera. Mientras que no haya un cambio que perdure en el tiempo, ésta será la postura del cuerpo técnico y lo hacemos por su bien, no por un capricho", confiaron desde el entorno del Negro. Clarito: la medida va más allá del partido de mañana.

A pesar de que aún no definió el equipo, el entrenador no dudó en fijar posición respecto de la delicada situación personal del jujeño, con quien lo une un gran lazo afectivo. Con la medida de no concentrar al ídolo, el técnico reflejó que la charla que mantuvo con él tras su autodesafectación en vísperas al partido con Lanús, no se volatilizó. Ni siquiera con el retorno a los entrenamientos de un Burrito nuevamente entusiasmado horas después de amenazar hasta con el retiro. En este remanido, circular y complicado caso Ortega, Astrada no admitirá aplazamientos: "Para nosotros lo más importante es que Ariel se sienta bien, que se pueda recuperar, que levante el ánimo. Y a partir de ahí, podremos contar con él. No tenemos ningún tipo de apuro. Vamos a hacer mucho hincapié en que él se pueda sentir bien, valioso y se recupere. Para nosotros es importante como jugador, pero mucho más como persona", explicó e insistió por el costado humano el Jefe.

¿Entonces cuándo volverá a ser tenido en cuenta Ortega? Dependerá de su convencimiento de mantener un tratamiento y asistir al psicólogo. De hecho, ya empezó un tratamiento ambulatorio con un profesional que le acercó su amigo y compañero de concentración Matías Almeyda, quien conoció a este psicólogo cuando cayó en un pozo depresivo al retirarse del fútbol. El propio Astrada reconoció una charla con este hombre el martes, cuando permitió que Ortega se entrenara de nuevo con el plantel y mostrara sus ganas de jugar ante Newell's.

Pero... "No hablé con Ariel. Estaba dentro de las posibilidades que esto pasara. Nosotros le hicimos saber cuál era nuestra primera intención, tratamos de ser claros con él, de colaborar para que esté conforme y feliz, para que vuelva a disfrutar de jugar al fútbol. Seguramente le va a doler esta decisión que tomamos, pero creemos que es la más correcta en este momento".

Casualidades del destino o no tanto, hace justo tres años que el Burrito volvía a jugar después de una de sus recaídas, le hacía un gol impresionante a San Lorenzo bajo la lluvia e inmortalizaba un abrazo con Passarella. Esta vez es distinto. Ayer se entrenó a la par de sus compañeros y minutos después, sillita en mano, formó parte del asado grupal post entrenamiento. Ya sabía que estaba afuera de la lista. Sintió la noticia, por supuesto, la digirió con calma y mantuvo el silencio público. Sabe que Astrada quiere verlo feliz y Ortega es feliz adentro de la cancha. Pero no a cualquier precio y sí bajo las condiciones que impone un Jefe.

Mientras Astrada hablaba, un perrito callejero se metió en la sala de conferencias y el DT no pudo contener su risa. Un colega intentó sacarlo, pero recién lo consiguieron los empleados del predio. Se ve que el perro estaba avisado del asado...

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