Por qué los dólares son cada vez más caros en Córdoba

A medida que el dólar acelera la suba, la diferencia con Buenos Aires se amplía; ¿hasta dónde llega la brecha? Cuando en Capital Federal tocaba los $ 3,27, en la City cordobesa se conseguía a no menos de 3,33 o 3,34.
No sólo los impuestos, la nafta, la electricidad, el gas y otros servicios y productos se pagan más caros en Córdoba que en Buenos Aires; los ahorristas cordobeses comprueban seguido que el precio de las divisas en la provincia es bastante más alto que en la Capital argentina. En las últimas semanas, con la inestabilidad financiera internacional, incluso la brecha se amplió sustancialmente.

Cuando en Buenos Aires el dólar tocaba los 3,27 pesos durante el miércoles anterior, en Córdoba se conseguía a no menos de 3,33 o 3,34 pesos (sólo los bancos que vendían a sus clientes, si había billetes), e incluso algunas casas de cambio lo vendían 3,36 o 3,37 pesos. Se trata de una diferencia de hasta diez centavos, que en una compra relativamente «pequeña», de mil dólares, se transforma en una diferencia de 335 pesos a favor de los ahorristas porteños.

Ahora bien, todo tiene una explicación, y en este caso no se trata de subsidios u otras maniobras achacables al gobierno nacional. En primer lugar, la diferencia de precio, sea de dos, tres o diez centavos, se debe a que Córdoba debe «importar» los billetes desde Buenos Aires y eso agrega costos a la operatoria que se trasladan al comprador. «Debemos pagar el seguro, el transporte de los billetes en avión y el transporte de caudales, todo eso encarece a las divisas que se comercializan en Córdoba», explicó Aldo Michelli, titular de Coin.

«El problema comienza cuando la demanda se dispara por encima de las previsiones de los operadores locales. Entonces para satisfacer a los clientes debemos traer más billetes en más viajes y el costo traer los dólares tiene más impacto en el precio final», agregó Michelli. Es decir que el «spread» o la diferencia de cotización entre Buenos Aires y Córdoba inevitablemente crecerán a medida que el temor y la desconfianza de los cordobeses aceleren la demanda de divisas extranjeras.

Según Michelli, «hoy los mayores demandantes son los pequeños ahorristas, los grandes ya están cubiertos; cuando se encuentran con 600 o 700 pesos extra vienen y compran dólares o euros; más adelante, cuando necesitan, cambian de a 50».

De todas maneras, las operatorias en Córdoba son minúsculas en comparación con los movimientos de divisas en Buenos Aires; los cálculos de los operadores locales indican que no pasa del uno por ciento; es decir que en una jornada en que los ahorristas compran 300 millones de dólares en el puerto, en la provincia apenas se comercializarían unos tres millones. La escala es otro factor que le juega en contra al precio local de la divisa.

Otro veterano cambista de la City cordobesa dice que en los momentos de inestabilidad hay un factor agravante que aumenta la brecha: mientras más fluctuante es el mercado de divisas, más crece el mercado informal, lo que también genera turbulencias especulativas que terminan impactando sobre el precio final de la divisa. Por ejemplo, aparecen algunos oportunistas que realizan grandes compras, secan la plaza local y después colocan arbolitos y «cuevas» donde el dólar se consigue a un precio superior, aunque sin necesidad de mostrar el DNI y lejos del radar de la AFIP.

Calma chicha

El jueves y viernes último los bancos, agencias y casas de cambio que operan en la provincia tuvieron un ritmo de venta más calmo que en los días previos, pero la demanda sigue siendo muy firme; hay que recordar que el dólar tuvo un pico de alza durante los momentos más álgidos de la disputa entre el gobierno nacional y las entidades agropecuarias; luego cayó a pique durante gran parte de julio y agosto, para saltar nuevamente a los niveles más altos desde que Néstor Kirchner asumiera la Presidencia, cuando la crisis financiera internacional hizo eclosión.

Los ahorristas, aunque demandan menos euros que en otros momentos, todavía los compran, en una proporción de 4/6 respecto al dólar. «Nadie quiere jugar todas sus fichas a una sola moneda y el euro ya integra la canasta de los ahorristas cordobeses», concluyó Michelli.

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