Dólar postelectoral: no habrá saltos bruscos pero subirá otro 10% este año

En la city dicen que, más allá de los resultados del domingo, no habrá sorpresas en el día después del mercado cambiario. De hecho, esperan que la fuga de capitales aminore y que las monedas de la región se fortalezcan
Si bien las elecciones legislativas han despertado una dolarización de los argentinos en los últimos días, las expectativas para el tipo de cambio después del domingo no han variado. Analistas y operadores aseguran que independientemente de los resultados –triunfo o derrota del oficialismo– la demanda de dólares aflojará y las proyecciones se mantendrán. La mayoría sigue pronosticando un tipo de cambio a $ 4,3 para fin de año.

El argumento en general se centra en que las variables macroeconómicas no cambiarán y que las medidas que pueda llegar a tomar el Gobierno no traerán muchas sorpresas –ni para bien, ni para mal–. A menos, claro, que los resultados muestren una amplia brecha entre el oficialismo y la oposición, escenario que se descarta. Bajo este contexto, lo que se espera es que el tipo de cambio se acelere, pero de manera moderada, tal como ha sido hasta el momento. El consenso indica que el Banco Central (BCRA) mantendrá su estrategia de "flotación administrada", deslizando hacia arriba al dólar, aunque paulatinamente. En lo que va de 2009 la divisa estadounidense lleva un 10% de apreciación. Si las estimaciones del mercado aciertan, al dólar le queda casi el mismo porcentaje de suba para el segundo semestre del año.

Una de las claves de este pronóstico, según señalaron los expertos, es el movimiento de las monedas de la región. "La apreciación del real, por ejemplo, ayudó de manera significativa para que afloje la expectativa de dolarización", explicó Ramiro Castiñeira, de Econométrica. En esta línea, los analistas consultados coincidieron en descartar que los países vecinos devalúen fuerte en el corto plazo, con lo que el valor del tipo de cambio local estaría en su precio de equilibrio.

El factor confianza

Ahora bien, hasta aquí los datos duros. Lo cierto es que hay otro elemento que opera fuerte en los precios y es el factor confianza. En el mercado hablan de un indicador a tomar en cuenta: la salida de capitales. En el primer trimestre del año la fuga de divisas fue por u$s 4.000 millones. El pico se dio en el mes de marzo, con el anuncio del adelantamiento de las elecciones, cuando el rojo llegó a los u$s 2.800 millones. Hoy, los dólares siguen saliendo del país. En abril, la fuga fue por u$s 2.000 millones y para mayo se estiman unos u$s 1.500 millones más. No obstante, aunque siguen firmes, los números muestran una contracción. "Aunque las cifras siguen siendo grandes, esperamos una desaceleración en la fuga de capitales. Para junio, por caso, estimamos una salida de u$s 1.400 millones", explicó Fausto Spotorno, economista jefe de Orlando Ferreres.

Así y todo, la fuga continuaría, según los analistas. Es cierto que están entrando dólares al país, lo está indicando el salto del 60% de la balanza comercial en los primeros cinco meses del año –si bien es marcada la caída de importaciones–. El punto es que esas divisas no se vuelcan a la economía. Y es que lo que preocupa es el deterioro enorme en las cuentas fiscales. Por lo tanto, el temor pasa por que el Gobierno amplíe la recaudación vía tipo de cambio. " El derrumbe en la balanza fiscal se da por el aumento de gasto público y la caída de retenciones. Esto mantiene la expectativa de que se haga el ajuste por dólar", señaló Castiñeira.

Por otra parte, las expectativas de devaluación del público minorista son altas por estos días. Los precios del dólar en el circuito informal, son un claro termómetro. Hoy, los pequeños ahorristas están pagando en este mercado un dólar mucho más caro –10 centavos arriba del mercado formal–. Y hasta el momento las tasas en pesos, no cubren esas expectativas. Así y todo, en los bancos reconocieron que "comparado con otras elecciones, es marginal la salida de depósitos".

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