El dólar se debilita frente al euro

Mientras en la plaza local, grandes y medianos inversores se refugian en el dólar, en el mercado de las potencias los operadores castigan a la moneda estadounidense. La paridad trepó a 1,42 por euro, en la mayor suba trimestral frente al dólar en siete años.
Las frágiles cifras que exhibe la economía estadounidense y los problemas que no logra superar para salir de la crisis se reflejan en la debilidad del dólar frente al resto de los activos. Contra la moneda comunitaria se posicionó en su mínimo del año, al establecerse un tipo de cambio en 1,422 dólar por euro. La presión internacional se trasladó también a la plaza porteña, donde la moneda común europea concluyó a 5,35 pesos, mientras que el dólar cerró la rueda sin variantes y con la presencia del Banco Central para contener la sobreoferta de divisas. En las pantallas de las casas de cambio del microcentro se marcó en promedio 3,76 pesos por unidad. El real se acopló a la tendencia y tocó los 1,9405 por dólar (ver aparte). Algunos especialistas vaticinan el final de la escalada de los precios de los mercados internacionales. En ese panorama, los presidentes de Brasil, India, Rusia y China se reunirán el 16 de junio para debatir, entre otros temas, acerca del futuro del dólar como moneda de referencia. Al respecto, el titular del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, pidió a las autoridades chinas una mayor flexibilización cambiaria.

Se conocieron nuevos datos de la actividad manufacturera estadounidense que, a pesar de ser levemente positivos, no alcanzaron a conformar a los mercados neoyorquinos. No obstante, sí permitió una mejora en las plazas cuyos países son exportadores de materias primas, como el caso argentino. Del otro lado, el dólar se desplomó contra una canasta de monedas con excepción del yen y el flujo de capitales se dirigió hacia activos más riesgosos (ver aparte). La caída del billete verde se intensificó luego de conocerse que un indicador clave de la inflación estadounidense avanzó más de lo previsto. "El mercado está en un proceso de vender el dólar contra cualquier cosa", resumió un operador. El euro, en tanto, se apresta a cerrar su mayor suba trimestral frente al dólar en siete años.

Los especialistas especulan acerca del final del raid alcista de la divisa comunitaria. El principal justificativo es el efecto contrario que provoca sobre las economías del Viejo Continente, complicando la recuperación de esos países. La apreciación del euro está golpeando a los exportadores de la región. "La mayor confianza en el euro es algo bueno, pero es extraño que se produzca cuando la economía europea se encuentra en un estado de crecimiento negativo", argumenta el Premio Nobel Robert Mundell. El economista pronosticó que el euro caerá de manera "considerable".

Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, solicitó al gobierno de Beijing un mejor acceso al mercado chino y una mayor flexibilidad en cuestiones cambiarias. "China se ha beneficiado enormemente del comercio abierto, de las inversiones y de las posibilidades de incrementar fuertemente sus exportaciones al resto del mundo", dijo el funcionario en un discurso pronunciado en la Universidad de Beijing. Geithner explicó que, "como contrapartida", pretenden incrementar sus exportaciones y sus inversiones al gigante asiático. En tanto, los líderes de China, India, Rusia y Brasil se encontrarán para debatir una amplia agenda de temas entre los que se encuentra el futuro del dólar. La reunión será el 16 de junio en la ciudad rusa de Ekaterimburgo.

El mercado cambiario porteño copió los movimientos internacionales, pero la intervención oficial impidió una mayor apreciación del peso. Debido a la presencia del organismo monetario que conduce Martín Redrado absorbiendo parte de lo liquidado por los exportadores, el billete se mantuvo en un rango acotado de oscilaciones y finalizó apenas cuatro milésimas arriba de la víspera. El stock de reservas del BC finalizó ayer en 46.605 millones de dólares. El sector agropecuario sigue liquidando aprovechando los elevados precios internacionales para los granos (ver aparte). Este proceso continuará la segunda quincena de junio, cuando termina la cosecha gruesa. Después, puede haber mayor presión compradora, pero no va a variar demasiado la cotización respecto de la actual.

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