"El dólar en la boca sugiere que tengan cuidado con un pacto donde hay plata de por medio"

"El dólar en la boca sugiere que tengan cuidado con un pacto donde hay plata de por medio"
El periodista de Canal 13 especializado en policiales, con amplia trayectoria en medios y en la disciplina, dijo que es indubitable que se dejó un mensaje "para otros" en la escena del crimen del abogado Marcos Alonso. Y que se pueden hacer varias lecturas. No recuerda antecedentes de un "símbolo mafioso" como el que lo trajo a Olavarría.
El periodista Mauro Szeta (Canal 13, TN) tiene años de oficio cubriendo casos policiales que le permiten analizar situaciones complejas, como un homicidio, con ojo de lince. En pocas horas consigue recopilar datos y montar una escena a la lógica de quien tiene la experiencia.

El asesinato del abogado Marcos Alonso y el misterio que lo envuelve lo atrajo y, como otras tantas veces, recorrió el camino hacia el lugar del crimen.

"Este caso es distinto, nos trajo por la característica" aseguró entre medio de las salidas para el noticiero de El Trece.

"La gente puede decir que en Buenos Aires hay veinte mil, y es cierto. Hay un promedio, según la Procuración Bonaerense, de nueve homicidios por día en la Provincia. ¿Por qué vinimos acá, al interior? Porque lo que conmueve de este caso, me parece, lo que impacta es ese dólar adentro de la boca, que la víctima es un abogado, porque estaba en contacto con delincuentes y sobre todo el dólar en la boca: me contaban en Tribunales, no tienen un solo antecedente acá de ese tipo. La verdad que en Buenos Aires antecedentes de plata dentro de una boca como símbolo mafioso tampoco tengo, sí puede ser alguna mutilación, alguna carta, alguna foto, pero con plata no recuerdo demasiados casos. Por eso nos trajo este caso, básicamente por este detalle, distinto" contó

¿Cuál es la sensación que te da este caso?

Lo que uno va recopilando es que la justicia no se queda sólo en la hipótesis de Gallastegui, cree que puede haber otras. Si está claro que el que lo mandó le envió el mensaje a otro. El billete en la boca no es un mensaje para el muerto sino para otros, que piensen bien si van a hacer alguna traición con plata, me parece que es una simbología; que piensen bien a quien van a traicionar, que tengan cuidado que la plata no es todo o que tengan cuidado cómo traicionan un pacto donde hay plata de por medio.

El rumor que anda dando vueltas es que todo el mundo dice, desde la policía, los delincuentes, la gente común, "Alonso te sacaba", significa que Alonso era un abogado que lograba tu libertad. En ese camino pudo tener enemigos, de todo tipo, alguno pudo haberle jurado venganza. Cuando los abogados penalistas están metidos con los delincuentes tan a la par y casi se mimetizan con el delincuente corren riesgo.

¿Se puede pensar que en este caso hay gente pesada que puede ser de la misma Policía o la Justicia?

Evidentemente que es un crimen que necesita de planificación. Supongamos que el que lo hizo en realidad no tiene nada que ver con Gallastegui, pero sabía claramente que Gallastegui era enemigo de Alonso, que todo el mundo iba a señalarlo. El único elemento a favor de pensar que fue Gallastegui es que la viuda declara que el viernes el marido le dijo "si me pasa algo busquen a Gallastegui". Esa frase es indubitable, no creo que la mujer mienta con eso y ella lo declaró, está en el expediente, no es una elucubración nuestra. Ese elemento te inclina mucho; también pueden haber coincidido dos momentos, que Gallastegui haya amenazado a la víctima y quien lo termina matando es otra persona que conoce esa situación y le viene justo, y aprovecha para dar el disparo.

Salgamos del caso local ¿cómo es la adrenalina de cubrir policiales?

Nosotros no damos a vasto. Hago policiales hace 18 años en distintos medios, en la tele hace poco. Antes un policial duraba diez días, en Capital y Gran Buenos Aires, que es lo que les dura a ustedes ahora en algunos casos. Y hoy en cuestión de diez o doce horas se te van tapando uno a otro, hoy tenés una toma de rehenes con un muerto y al día siguiente ya no es título, y a la hora ya no es título. Cambió mucho.

¿Por qué policiales?

Me gustó siempre, me metí de chico, con 18 años tuve la chance de elegir una pasantía en la sección que quería y elegí policiales. Me parece que es el reflejo más puro de la crónica periodística, donde uno más refleja la crónica en su esencia, tiene la palabra de tantas fuentes juntas, la policía, los vecinos, los testigos, la escena del crimen. No me imagino eso mismo en un espectáculo, tenés que estar más en el grado de la opinión que en el de la crónica.

¿Te da un protagonismo que a veces te hace temer por tu vida?

Miedo tenés siempre. Yo tuve mucho miedo hace poco en México donde fui a hacer los carteles de la droga, no sabés si te siguen o no, también paranoia cuando hablás mucho en contra de la policía o de jueces y fiscales con elementos, porque les encontrás delitos, corrupción, y lo publicás, entonces pensás "no me la vendrán a dar".

Está claro que también ayudan los contactos.

Es indubitable, tenés que hablar con gente de toda calaña y no prejuzgarla. Lamentablemente uno cuando se sienta a una mesa a escuchar información puede estar hablando con un asesino. Al mismo tiempo es tu fuente de información adentro de un Penal y te cuenta datos que complican a un jefe penitenciario por corrupto.

Es como un pacto que se hace...

No. Es una aceptación de un juego. Lo escuchás al tipo pero sabés de donde viene lo que te está diciendo, lo contextualizás.

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