DOCENTES PARAN EL MIERCOLES.

Será la quinta huelga desde que se inició el ciclo lectivo 2009 en la provincia • Reclaman la devolución de los días descontados y una renegociación salarial.
Los docentes de Entre Ríos aprobaron ayer en Federación cumplir este miércoles un nuevo paro en las escuelas, el quinto desde que se inició el ciclo lectivo en la provincia, el 2 de marzo último.

En medio de un debate extensísimo, que al cierre de esta edición todavía continuaba desarrollándose en la Escuela Nº 44 Del Boyero, de la ciudad de Federación, los maestros volvieron a cuestionar severamente la política oficial de no pagar los días no trabajados por adhesión a medidas de fuerza.

Esa fue la principal resolución del congreso provincial de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), según resaltó el titular de la entidad, César Baudino, que ratificó que el gremio seguirá "dando pelea" para obligar al Ejecutivo a dar marcha atrás con los descuentos.

La huelga del miércoles será en coincidencia con una medida similar resuelta a nivel nacional por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que reclama la instrumentación de un fondo federal del salario. Aquí en Entre Ríos, la protesta de ATE, que pide un aumento salarial de 305 pesos, incluirá el corte de la ruta 14, a la altura de Ceibas.

Claro que los maestros no sólo plantean la devolución de los montos descontados, sino la apertura de una mesa de renegociación salarial, que como primer punto incluye la exigencia de una suba de 500 pesos sobre el básico.

• Demandas sindicales

De acuerdo a lo que contó Baudino, los congresales aprobaron rechazar lo que entendieron como "injerencia" del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que el viernes envió una misión exploratoria a la Provincia. La idea del organismo es establecer en qué áreas de la educación podría efectuar aportes en materia de apoyatura logística y crediticia.

Respecto de los descuentos que el Gobierno aplicó en los salarios docentes de marzo, el congreso expresó su "solidaridad con los compañeros que soporten los descuentos", y según explicó el dirigente "desde el sindicato se van a implementar medidas de acompañamiento y apoyo, así como el año pasado se aplicó el fondo de huelga, ahora pensamos hacer algo parecido".

Además, el 1º de mayo, Día del Trabajador, se harán acciones en todos los departamentos, con la consigna de "denunciar al Gobierno, que ha violado el derecho a la huelga al aplicar los descuentos".

Y también para dejar en claro que los docentes "nos manifestamos en contra de cualquier posibilidad de pago en bonos en la provincia".

Y además, Agmer va a insistir, tal cual lo aprobaron ayer los congresales, en la exigencia al Gobierno para que informe qué destino tuvieron los fondos reunidos por aplicación de los descuentos. Respecto de esa decisión oficial, para esta semana el gremio espera una resolución judicial en torno a los amparos presentados para conseguir revertir esa disposición.

• Números en discordia

La incidencia de los descuentos, que aunque no fueron generalizados sí fueron de magnitud, representa un duro golpe a los bolsillos de los maestros.

Los datos que maneja el Gobierno dicen que una media del 50 % de la planta docente provincial, compuesta por 33.500 personas, adhiere a los paros, y sobre ese grupo se aplican los descuentos.

Un maestro de grado sin antigüedad, que representa el 27 % del total, percibe un salario de 1.490 pesos, y por los tres días de huelga de principios de marzo, perdió sumas que van de los 140 a los 200 pesos.

Es decir, entre 3 y 4 veces más que el aumento que dio el Gobierno, de 45 pesos.

Las quitas de ahora se suman a las que ya hubo en 2008, por los paros de los días 20 y 21 de agosto, y 20 y 27 de octubre.

Este año, la orden de no pagar los días no trabajados se dispuso a través de dos resoluciones, que ya fueron publicadas en el Boletín Oficial.

Las normas se apoyan en dos directivas anteriores: el decreto Nº 4940, de agosto de 2008, que en su artículo 4º ratificó la vigencia de la Directiva Nº 30 de 2007 que ya había dispuesto no pagar los días no trabajados.

Y también apela a la resolución Nº 2.565 del Consejo de Educación, norma que estableció que son los directores de escuela los responsables de informar qué docentes asisten a clase y cuáles se adhieren a los paros.

• Flaquezas en el sindicato

La pelea que ahora enfrasca a los maestros en torno a los descuentos por los días no trabajados que aplicó el Gobierno desnuda cierta flaqueza en el gremio, y por eso mismo, potencia la postura oficial.

Una y otra vez la administración del gobernador Sergio Urribarri ha dicho que no reconsiderará su postura, y frente a esa decisión Agmer ha dado tibios avances.

En verdad, el sindicato muestra con su estrategia que no tiene bien en claro de qué modo enfrentar la postura del Poder Ejecutivo, ni qué camino seguir para conseguir la devolución de los descuentos, algo que hasta ahora ningún gobierno había podido sostener con tanta firmeza.

Primero, dejó que un grupo de docentes afiliados a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) tomara la delantera con un recurso de inconstitucionalidad contra los descuentos, y luego motorizó presentaciones individuales de directores de escuela que se sintieron presionados por las directivas del Consejo de Educación para informar los paros.

Pero de momento no consiguió ningún resultado.

• Nada nuevo

Ayer el congreso provincial del sindicato que sesionó en Federación ocupó larguísimas horas en un debate puertas adentro, donde un puñado de menos de cien congresales expusieron, en trazos gruesos, las mismas consignas, aunque con distintos tonos. Un diagnóstico que cada uno de ellos conoce de memoria, porque se repite en toda la provincia.

Afuera había expectación. Eran cerca de las 22, y adentro, en los estrechos límites de la Escuela Nº 44 Del Boyero, de Federación, los congresales se turnaban a la espera de que el micrófono amplificara sus sentencias, sus diagnósticos, sus lamentos, sus broncas. Nada nuevo.

Ajenos a todo lo que genera la decisión de aplicar uno, o dos, o tres días de paro en las escuelas, los maestros sesionaban sin tiempos ni angustias, y en medio, una dirigente anunciaba urbi et orbi que probablemente nada se sabría antes de medianoche. Nada nuevo, consignó EL DIARIO.

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