Docentes, a favor del control de alcoholemia en las escuelas.

Polémica. En Santiago, autoridades de varios colegios manifestaron estar de acuerdo con el proyecto de un intendente cordobés de aplicar este control en los colegios. El debate llegó a la provincia y también tiene voces en contra.
Rectores de algunos colegios secundarios de la ciudad capital se manifestaron a favor del proyecto de establecer controles de alcoholemia en estos establecimientos, tal como lo había propuesto ayer el intendente de la ciudad cordobesa de San Francisco, Martín Llaryora, cuya iniciativa encendió una fuerte polémica en todo el país y en Santiago del Estero, donde ya se levantan voces a favor y en contra.

Precisamente, Llaryora ofreció en forma gratuita a escuelas secundarias alcoholímetros para realizar controles, porque a su criterio faltan "acciones efectivas para cuidar a los jóvenes" y consideró que con estos elementos técnicos, los docentes tendrán la "certeza" de que los alumnos consumieron alcohol y podrían aplicar las sanciones adecuadas.

"Sería una buena decisión porque constituiría un control más para que los chicos no anden la deriva, como algunos se encuentra ahora", sostuvo Carlos Bianchi, vicerrector de la Escuela Técnica Santiago Maradona, al ser consultado por EL LIBERAL acerca de la iniciativa del intendente cordobés.

Si bien el docente dio el "visto bueno" a este proyecto, advirtió que el problema del alcoholismo en los jóvenes es muchos más complejo. "Las vigilancias deben hacerse desde diversos sectores de la comunidad, con ayuda de los padres y de la escuela", señaló Bianchi.

En relación con el trabajo y el acompañamiento que realiza la institución que dirige con los chicos, explicó que este colegio "cuenta con una asesora pedagógica que trata de estar atenta a este tipo de problemas" y comentó que en ocasiones "los chicos solicitan que los controlemos, necesitan una guía".

Visiones

Por su parte, Teresita Maidana de Pons, rectora del Colegio del Centenario, coincidió con Bianchi en que sería "positivo" hacer controles de alcoholemia en las instituciones educativas, pero advirtió que "pueden llegar a ser los padres quienes impidan el éxito de la medida".

A su entender, "son los tutores los que se interponen en las distintas propuestas que desde la escuela se efectúan para luchar contra el alcoholismo en los estudiantes".

"Como institución, y antes que aparecieran organizaciones como el Proyecto Padres, nos reuníamos con el objetivo de frenar el consumo de alcohol en los chicos, pero la respuesta de los padres no fue muy buena", dijo.

Agregó: "Por ejemplo, en el pasado la escuela organizaba el acto de colación pero también la cena de egresados. En aquel entonces, decidíamos que no tenía que haber alcohol en las mesas, pero como respuesta, muchos padres nos decían que sus hijos tomaban pero que sabían controlarse, de manera que como vimos la barrera que ponían los padres, decidimos apartarnos de esa organización".

Maidana de Pons recordó que en este colegio se detectó hace algunos meses un caso de una joven alcoholizada, pero luego de esa situación, "no se volvió a repetir".

Asimismo, insistió: "En las estudiantinas los controles deben volverse estrictos porque los chicos hacen entrar alcohol a los festejos".

Otra de las docentes consultadas ayer por EL LIBERAL, Mirta Camus de Cantos, del colegio Primera Junta, consideró que "debe pensarse con mayor detenimiento si nos compete como escuelas este tipo de controles".

"En todo momento tiene que hacerse el control. Si actúan y se cumple con las normas que existen, no tendría que haber tanto joven alcoholizado", sostuvo.

Expertos sostienen que la problemática se presenta como un factor común en las aulas de la mayoría de las escuelas de la provincia y del país, donde pueden observarse cómo los días lunes los jóvenes llegan a sus clases con señales de haber consumido bebidas alcohólicas.

En Santiago diversos organismos de control afirman que la situación no es ajena a las escuelas de la provincia y advierten que a pesar de que muchas instituciones lo niegan, la realidad demuestra que muchos chicos en edad escolar consumen bebidas alcohólicas de manera abusiva.

El alcalde de San Francisco, Martín Llaryora, ofreció gratuitamente a las escuelas secundarias alcoholímetros para realizar controles. Los profesores denunciaron que cada vez son más frecuentes los casos de chicos que los días de semana salen de noche y luego asisten al colegio sin dormir y con signos de haber ingerido alcohol.

Comentá la nota