Un divorcio millonario, videos comprometedores y extorsiones

"Me están haciendo de todo, me quieren destruir, se meten con mi mujer", le habría dicho el por ahora titular del BCRA a su entorno. Las reuniones de su esposa, Ivana Pagés, con el Gobierno, y la cuenta en el exterior.
El presidente del Banco Central, Martín Redrado, tiene más de un frente de batalla abierto y esa situación es aprovechada desde los diferentes sectores que buscan su caída. El pedido de divorcio de su esposa, Ivana Pagés, arrastraría consigo una historia de sospechas, un video comprometedor, una supuesta cuenta bancaria en el exterior, una denuncia penal en su contra por malversación de fondos, y la siempre sospechosa estela de los servicios de inteligencia.

Según publicó hoy la revista Noticias, Redrado habría intentado el último fin de semana un acercamiento con el Gobierno para evitar que un escándalo de su vida privada le estalle bajo los pies. "Me están haciendo de todo, me quieren destruir, se meten con mi mujer", habría dicho Redrado en su entorno. El aún jefe del Central supone que la siempre sospechosa SIDE estaría detrás de una maniobra para extorsionarlo y obligarlo a abandonar su cargo.

Alertado por lo que sucede a su alrededor, el nuevo hombre que le dijo "no" al matrimonio presidencial cree que "como no me pueden probar una sola inconducta en mi trabajo profesional, ahora intentan meterse con mi vida privada".

Todo indica que su mujer, con quien estaría separado, habría sido objeto de seguimientos y hasta de "ofrecimientos" por parte de los espías que dirige Héctor Icazuriaga, director de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE).

Según trascendió Pagés habría mantenido en 2007 una reunión con el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para pedir que el Gobierno intercediera ante su marido para que le concediese un retrasado pedido de divorcio.

Ella habría amenazado con divulgar sus sospechas sobre la supuesta existencia de una cuenta secreta que Redrado mantendría en el exterior. La comedia habría sido la excusa perfecta para que la SIDE saliera a la caza de información que podría comprometer al hombre que ahora busca arrimarse a sectores de la oposición.

Claro que Redrado desmiente que haya un pedido de divorcio, que el motivo del mismo sea supuestos actos de infidelidad, o que exista una cuenta oculta en el exterior y que la misma no sea parte de su última declaración testimonial. Pero, como dice el refrán, algunos creen que "cuando el río suena es porque agua trae".

Por otra parte, la publicación de Noticias indica que "el propio Redrado habría consentido, a mediados de 2006, unas tareas de seguimiento a su esposa, ante la eventualidad de una presunta infidelidad como posible causa de su pedido de divorcio".

Esta semana Redrado sumó una denuncia por "malversación de caudales públicos en concurso con enriquecimiento ilícito" durante su desempeño en el cargo. La presentación la realizó el abogado Eduardo Barcesat y se basa en una nota publicada el pasado domingo por el periodista Horacio Verbitsky sobre la base de un informe elaborado por miembros del directorio de la entidad monetaria estatal.

Según el informe, Redrado habría gastado, sin el aval de los restantes directores de la entidad, 150 mil pesos por funciones de títeres. Entre otros rubros, también se indica el gasto de $ 40 mil por un taller de actuación actoral y de otros $ 16.600 por dos talleres de yoga, y el contrato en abril del año pasado del comisario Alberto Capuchetti, ex superintendente de Seguridad Metropolitana, con una remuneración de 14.000 pesos mensuales "por asesorarlo en materias no especificadas".

Comentá la nota