Divisan gran mortandad de peces en la visita de defensores al embalse

La gran mortandad de peces, que se contaron ayer por centenares, y que siguen afectando a la fauna ictícola, a causa del poco oxígeno del agua contaminada y las altas temperaturas, sumado a la escasez del caudal que presenta el embalse de Río Hondo, fueron las observaciones más importantes a las que arribaron los defensores del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella, y de la Provincia, Martín Díaz Achával, quienes recorrieron el embalse de Río Hondo.
Ellos fueron acompañados en primera instancia por el secretario del Agua, Abel Tévez y por el director de Medio Ambiente provincial, Juan Carlos Targa.

La comisión, que primero recorrió el embalse con una lancha de la Policía Lacustre, no pudo llegar hasta las desembocaduras de los ríos subsidiarios al embalse por la "muy poca agua" existente en el mismo.

Durante un diálogo con Nuevo Diario, Targa reconoció que observaron una "cantidad apreciable" de peces muertos de las especies bogas, sábalos, bagres y hasta viejas de agua que suelen ser las más resistentes. Incluso se observó que aquellos peces más pequeños -de hasta 10 centímetros- que necesitan menor oxígeno en el agua también sufrían las consecuencias de una situación ambiental preocupante y difícil de digerir.

Targa comentó que si continúan las temperaturas altas -como es previsible- y se producen restricciones en el envío del recurso hídrico aguas abajo, lo que sería también factible que ocurra en los próximos diez días, entonces la pérdida de peces puede ser mucho mayor.

Otro dato preocupante fue el encontrado en las desembocaduras de los ríos tributarios, en los que según contó a Nuevo Diario el defensor del Pueblo, Martín Díaz Achával, el color del agua cambiaba a verdosa, "como si se tratara de un desagüe cloacal", lo que entienden daba claras muestras de que la contaminación sigue viniendo del Salí, producto de los desechos que arrojan las industrias tucumanas.

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