La Policía tuvo que intervenir para evitar los ataques y detuvo a cuatro dirigentes. En la tarde, tres fueron liberados
Una tensa situación se vivió durante toda la jornada de ayer en General Mosconi cuando unas 80 personas que quedaron sin trabajo en la comuna norteña se apostaron en las puertas del edificio de SUPE, donde funcionan varias oficinas municipales, incluido el despacho del intendente Julián Albarracín.
Desde las primeras horas de la mañana el grupo se instaló en el lugar exigiendo ser atendido por el intendente norteño. La reunión se concretó cerca de las 11.
Los desocupados le exigieron al mandatario mosconense la reincorporación de los 87 despedidos, muchos de ellos pertenecientes a la planta política del ex intendente renovador Isidro Ruarte, lo que fue rechazado por Albarracín, quien solo accedió a analizar la posibilidad de reincorporar a 40 personas.
“La respuesta no fue satisfactoria para los manifestantes, quienes se retiraron muy ofuscados”, relató el jefe de la Unidad Regional Nº 4, Fernando Camacho.
Sorpresivamente, cuando Albarracín y tres funcionarios salían por la parte posterior del edificio, un grupo de unas 30 mujeres, portando palos y piedras, corrieron hacia el lugar donde el intendente se disponía a ascender a un vehículo. “En ese momento el personal de Infantería debió intervenir, no con el ánimo de reprimir ni desalojarlos del lugar donde realizaban la protesta, sino para evitar que ese grupo de mujeres, al que luego se sumaron hombres, agrediera físicamente al intendente y sus funcionarios”, explicó Camacho.
En la refriega con la policía, 4 dirigentes fueron detenidos y puestos a disposición del fiscal penal Pablo Cabot. En la tarde recuperaron su libertad. Solo un hombre de apellido Ríos, domiciliado en Mosconi, permanece detenido ya que pesa sobre él un pedido de captura.
Camacho también recordó que desde el domingo tenían información de que había intenciones de generar algún tipo de disturbios en Mosconi y que para sumar gente habían traído unas 20 personas desde Embarcación.
Así no se puede dialogar”
Por su parte, el intendente Albarracín consideró que luego de los incidentes producidos en su localidad “es imposible dialogar porque estos dirigentes no conocen el respeto y creen que con violencia se arreglan las cosas. En la mañana pasamos un momento de mucha tensión. Hice todo lo que estuvo a mi alcance pero en esos términos no hay diálogo posible”, consideró el jefe comunal.