"Las distorsiones que provoca Moreno son graves e injustas"

"Las distorsiones que provoca Moreno son graves e injustas"
El empresario paulista aseguró las medidas que toma la Argentina como los controles de precios y las licencias no automáticas "son ridículas"‘ y criticó a Guillermo Moreno. Además, criticó la política agropecuaria del Gobierno por las restriciones en la venta de trigo
Entre tanta voz dedicada a calmar ánimos y a tratar de disfrazar con palabras amables las diferencias de intereses que se escucharon ayer, hubo alguien en el Palacio Itamaraty que eligió no atenuar nada. Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industriales del Estado de San Pablo (FIESP), la más rica del país y también la que suele gritar primero cuando le pisan algún callo, dijo que considera "ridículas" varias de las medidas económicas que implementa el gobierno argentino por mano del secretario de Comercio Guillermo Moreno, entre ellas, los controles de precios y el retraso en el otorgamiento de licencias no automáticas de importación.

"Los controles de precios son ridículos", consideró Skaf en diálogo con El Cronista y medios brasileños. "¿Cómo puede ser que una empresa brasileña tenga un precio para todo el mundo y cuando vende en la Argentina tenga que adecuarlos a lo que dice el Gobierno?", se interrogó el empresario, antes de denunciar que las decisiones de Moreno –aunque no lo mencionó por su nombre– implican "distorsiones graves e injustas que no pueden continuar".

–¿Cree que se solucionó el problema?

–A nosotros, esta política nos afecta el 10% de las exportaciones, pero en los rubros castigados, como las autopartes, esa incidencia es mucho mayor. Hay que terminar ahora con esto.

Skaf también protestó por la política agropecuaria del gobierno de Cristina Fernández, en particular, por las retenciones al trigo, que, según él "dificultan la llegada del grano al mercado brasileño". Brasil era un importante comprador de trigo de la Argentina, pero frente a las restricciones a las exportaciones que impuso el gobierno para cuidar que no se dispare el precio del pan, comenzó a buscar otros mercados. El mayor socio del Mercosur presionó en reiteradas oportunidades para que se normalice el comercio de trigo, pero nunca aceptó la importación de harina de la Argentina, ya que ello afectaría a sus molinos.

En una entrevista con el diario O Estado de Sao Paulo publicada ayer, el titular de la FIESP consideró las licencias no automáticas que aplica el gobierno K de "engañosas" y clasificó las bases técnicas de los procesos antidumping de "vergonzosas". Por otra parte, Skaf insistió con sus denuncias de desvíos de comercio, al enfatizar que la Argentina prioriza importaciones chinas por sobre las de Brasil. "Debería ser a la inversa; ése es el espíritu del Mercosur", sostuvo el empresario.

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