La "distorsión" inmobiliaria empuja al cierre de comercios en Tandil

Lo admitió Pedro Espondaburu, el ratificado secretario de Desarrollo Local. "Son cuestiones del distrito más que efectos coyunturales", redujo el funcionario al explicar la merma de la actividad comercial.
Al trazar un diagnóstico de situación sobre la economía local, un vocero del Ejecutivo adjudicó las causas del reciente cierre de comercios en nuestra ciudad a la profusa "distorsión inmobiliaria" que hace imposible sostener los alquileres, sobre todo en la zona céntrica.

El secretario de Desarrollo Local, Pedro Esponsaburu, expuso su mirada sobre la merma en el sector y puso el acento en los altísimos costos que deben afrontar los propietarios de los comercios en materia de renta de locales.

De esta manera, el Gobierno enfocó el problema en la realidad distrital para –sin dejar de reconocer las obvias consecuencias de la crisis global- restarle niveles de influencia a las cuestiones de coyuntura nacional.

"Recuerdo que al empezar la crisis se hablaba de un 30 % de caída en la actividad comercial, y lo cierto es que en nuestra ciudad no se avizora un proceso de despidos significativo", introdujo Espondaburu al dialogar con LA VOZ.

No obstante, y más allá de los reconocidos casos de cadenas importantes, como "Megatone" y "Toledo", el funcionario lunghista se inclinó por poner de relieve el impacto "distorsivo" de los "precios de los alquileres" como fundamento central del cierre de locales comerciales.

"Más que un tema de coyuntura de crisis, que la hay, tenemos un mercado inmobiliario en Tandil que está distorsionado", insistió el secretario, poniendo de relieve una preocupación latente en la última década, tanto para la realidad habitacional como la comercial y agropecuaria.

En un mercado donde manda la oferta y la demanda, y cuando el Estado se muestra impotente en materia de regulación, estos "precios de Miami" que se ven en Tandil (esa frase que utilizó el martillero Osvaldo Terni) ya no constituyen sólo un problema para las familias más acomodadas, que pueden invertir cuantiosas sumas en un chalet con ubicación de privilegio, si no que tiene consecuencias concretas en la actividad económica serrana.

EL TURISMO "GENERA 5.000 PUESTOS DE TRABAJO"

A pesar de los bemoles, en una economía tan diversificada como la de Tandil, pueden destacarse las perspectivas positivas que despiertan otros sectores.

Espondaburu valorizó la reactivación de Metalúrgica Tandil como un motor contundente para la industria metalmecánica y otros rubros derivados, aunque advirtió que "será clave asegurar la continuidad de los contratos con automotrices como Renault" para ratificar la promisoria tendencia en 2010.

Tras evaluar como "bueno" el panorama del campo agroalimentario, una de las "actividades más anticíclicas" del mapa general, rescató la influencia que tendrá la política nacional sobre el sector rural, muy supeditado a otros factores como el climático, más precisamente, el peso de la sequía en los rindes.

El secretario de Desarrollo Local, asimismo, observó el desarrollo turístico como "muy interesante", ya que mantiene "un buen nivel de actividad y oferta".

La prueba está en los recientes datos transmitidos por la Unión de Trabajadores del Turismo, hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina , seccional Tandil, al propio Espondaburu: "la actividad hoy genera 5.000 puestos laborales indirectos y 2.000 directos", expuso el entrevistado como cifra alentadora.

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