Distintas visiones de la crisis económica

Crisis es una de las palabras más reiteradas en esta época de debacle económica. Y cada gurú se maneja con su propia receta a la hora de enfrentarla. Tres opiniones distintas de especialistas en la materia.

El economista Ezequiel Asencio recomendó a la hora de invertir un estudio profundo del sector destinatario y priorizar la conservación del capital a las tasas de rentabilidad. Este graduado en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y master en la Universidad Di Tella es socio gerente de GPS Investment, un fondo común de inversión y en su paso por la ciudad -para brindar una charla informativa en la Bolsa de Comercio local- dialogó con LA CAPITAL:

- ¿Cuáles son los principios básicos a la hora de decidir una inversión?

- Primero, se debe ver y decidir internamente cuál es su nivel de aversión al riesgo, porque que hay muchos que están dispuestos a ganar 15 ó 20 por ciento y para eso tienen que estar dispuestos a perder el 30 por ciento. Entonces tampoco está dispuesto a ganar eso. Eso es sinceridad con uno mismo, que en finanzas funciona y mucho.

Segundo, es armar una estrategia para decir cuál es el fin de esta inversión: ganar capital; conservar capital; comprarme una casa más grande dentro de tres años; pagarle la educación a mis hijos dentro de cinco años; irme de vacaciones dentro de 2 meses, eso hace al perfil de la ecuación. Uno puede ser amante del riesgo, pero si con esa plata va a querer cambiar su casa dentro de un año, no tiene que asumir riesgos, claramente. Esas serían cositas sencillas pero súper efectivas a la hora de tomar una inversión. Y realmente hay que tomarse el trabajo de analizar en profundidad quién es el que está haciendo la inversión, qué situación hay detrás.

- Y hoy, en marzo 2009, ¿qué otra recomendación harías en medio de la crisis?

- Hoy se está dando una paradoja bastante grande. En Argentina, la gente no es amante del mercado de capitales, quizás porque no conoce tanto, pero como hay tanta crisis en el mundo y los íconos de la solvencia eterna como Citibank se cayeron, los tuvieron que salvar, obviamente la gente no sabe qué hacer y acá no hay tantas alternativas de inversión. A algunos ya el plazo fijo no les alcanza, quieren algo más y están empezando a buscar. La gente sale a buscar una alternativa muy rentable, y hoy dicen que no hay que buscar rentabilidad sino conservación de capital y olvidarse de la rentabilidad.

- ¿Y eso cómo se puede lograr?

- Hay un instrumento muy bueno, que son los fondos de inversión, fondos que administramos los profesionales que buscamos bajar la volatilidad, y mantener un riesgo bastante cercano. Todo transparente, claro, el inversor pone un poco de plata y la sigue mirando a un valor de cuota y otros profesionales están siguiendo los mercados.

- Como gerente de un fondo común de inversión, ¿cómo haces para generar credibilidad cuando cayeron los grandes?

- Hay una cosa que en finanzas somos todos Maradona, Gordon Gekko (el yuppie de la película Wall Street, interpretado por Michael Douglas), que tenemos clarísimo multiplicar la plata y no es verdad. Es una imagen que no es la realidad. Acá está claro que no hay reyes. Creo que la transparencia y la simpleza al explicar las cosas es lo más fácil para que el cliente se sienta confiado, entienda, vea que no hay nada escondido, que no aparece nada raro. Tenés que decir las cosas son así y a medida que pasan lo hacen de esa manera, eso genera confianza.

- Y a la hora de las inversiones, ¿recomendás poner todas las naranjas en la misma canasta o diversificar?

- Diversificar 100 por ciento, es una máxima. Es el Padre Nuestro de las inversiones. Creo que hay que diversificar lo más que se pueda, la recomendación es no asumir ningún tipo de riesgo y olvidarse de la rentabilidad. Hoy estamos en una época en que hay que olvidarse de las tasas de retorno, son épocas de conservación de capitales.

- Si bien el mercado financiero argentino es chico, ¿cómo lo afectó la crisis mundial?

- Básicamente con miedo. Argentina no está inserta en el mundo en materia financiera, casi nada. Entonces no ha tenido un impacto pero creó mucho más impacto que la crisis internacional la reestatización de las AFJP. La crisis internacional lo único que trajo fue miedo, más incertidumbre, pero no afectó directamente porque la plata del exterior que estaba en el país era muy poca.

"Hay que defender antes que nada el empleo"

El senador nacional Eric Calcagno apeló a conservar el empleo a la hora de enarbolar recetas para el año económico en curso, a la vez que pidió no disociar a la economía de la política porque cuando eso pasa "en general es el preanuncio de grandes catástrofes".

El ex embajador nacional en Francia pasó por la ciudad para participar de la charla "Crisis mundial y política nacional", que compartió con la diputada provincial Adela Segarra y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Carlos Cheppi. Este es el diálogo que mantuvo con LA CAPITAL:

- ¿Siempre van asociadas la política y la economía?

- Tratar de situar la realidad, diversos conceptos en su contexto, porque a veces lo que sucede es que frente a la avalancha de cosas que suceden uno sabe cuál es esencial, cuál anecdótica, cuál accesoria. La idea es hablar de economía política, de política económica, de la situación en el mundo, de la Argentina y destacar que la economía no puede estar independiente de la política. Es más, cuando se separa la economía de la política, en general, es el preanuncio de grandes catástrofes.

La economía es una serie de preguntas, básicamente, quién produce la riqueza; quién se la queda; qué hacer con esa riqueza; qué producir; cómo distribuir; quién consume, esas preguntas no tienen respuesta desde la economía, es la política la que tiene que contestar esto. Del mismo modo, los billetes son algo esencial pero el mercado no emite billetes, es el Estado. Por lo tanto, las relaciones entre Estado y mercado cómo se dan, cómo se dieron y cómo están ahora.

- ¿Cuál es la política económica de la Argentina?

- Creo que responde a cuatro ejes: uno es sostener el desarrollo; otro es sostener el empleo; el tercero es mantener cuentas del Estado sanas en buen nivel -es la primera vez que se junta el tema que había que ser virtuoso y siempre se daba con ajuste, ahora podemos serlo pero con crecimiento; y cuarto cómo la Argentina puede mantener ese crecimiento en el contexto internacional, en qué modo nos insertamos en el mundo como exportadores de manufacturas, de origen industrial o agrícola.

- Bueno, ese es un poco el tema del momento.

- Sí, del momento y de hace 200 años también. El tema de todo país que intenta desarrollarse, su sociedad, su mercado interno, ¿tiene que ser simplemente productor de commodities o productor manufacturero? Y parecía un debate saldado al final de la Segunda Guerra Mundial, pero el mundo cambió mucho y en un momento se pensó que bastaba con un tipo de cambio, con dólar barato y vivir en el mejor de los mundos posibles. Y no funcionó. Argentina tiene 40 millones de habitantes, no 2, por lo tanto hay que pensar una política para los 40 millones.

- Pensando en los 40 millones de habitantes, un tema pendiente es la redistribución de la riqueza, ¿no?

- Es un tema permanente. Cuando uno ve a los países capitalistas desarrollados, y hablamos de Canadá, Francia, Suecia, la parte de los asalariados en la distribución del ingreso es muy grande. Pero un país está desarrollado cuando los asalariados tienen un 60-80 por ciento del ingreso. Y no estamos hablando de comunismo.

El poder de comprar de los ciudadanos es el motor de la economía, ¿por qué hace unos meses se hablaba de cómo iban los hogares norteamericanos? Significa cuánta plata gastan los asalariados norteamericanos. Evidentemente, hay un problema: los asalariados ya no pueden pagar la burbuja, y estalla la crisis internacional y el Estado decide intervenir, pero ¿a qué sectores hay que ayudar primero?

- Esa es una de las cuestiones...

- Sí, que hoy tienen que plantearse. Creo que el sistema financiero y los bancos son esenciales para el funcionamiento de la economía capitalista, pero hay que defender antes que nada el empleo porque si se salva nada más que un sector y se olvida de la gente que trabaja lo que va a suceder es que van a tener empresas muy lindas pero no le van a vender nada a nadie. Eso también replantea cierto debate de para qué sirve la economía.

- ¿Qué se está haciendo a nivel país para atraer inversiones?

- Lo que se está haciendo es crecer. Las inversiones extranjeras van a los lugares donde hay crecimiento, independientemente de la condición ideológica de los países, sino no se entiende cómo China, comunista, recibió tamaña cantidad de inversiones.

- Sí, comunista pero integrante de la Organización Mundial de Comercio (OMC)

- Bueno, pero eso indica que hay una inmensa variedad de posibilidades, que no hay un camino único, del partido gobernante que sigue llamándose Partido Comunista Chino. Desde el final de la era Mao. Me parece que el mejor camino a seguir para que se invierta desde afuera en la Argentina es crecer. Ahora bien, si analizamos la salida de la crisis de 2001 vemos que la tasa de inversión que había en ese momento de la crisis era del 12 por ciento. La inversión extranjera era negativa. Si la Argentina se recuperó es porque el empresario industrial reinvirtió gran parte de sus dividendos en la economía local. Es decir que nuestra recuperación se explica no por las inversiones extranjeras, sino por la propia inversión privada nacional.

- Y en épocas de crisis como la actual, ¿cómo se puede mantener eso?

- En épocas de crisis la inversión pública viene a iniciar el ciclo económico, después sigue la inversión privada. Por lo tanto, que vengan inversiones extranjeras está bien en tanto y en cuanto nos traigan nuevas tecnologías o nos traigan mercados, porque la inversión extranjera "per se" no es ni buena ni mala. Hay que ver realmente qué se pretende con esa llegada. A muchas filiales de multinacionales afincadas en el país les va muy bien y en el resto del mundo no, es una paradoja. Así que ni boletín de victoria ni desesperación.

- ¿Cómo nos ve como país en el contexto de esta crisis mundial?

- Nosotros ya tuvimos esta crisis en 2001, por lo tanto no tienen factores endógenos, no se produce en Argentina. ¿Cómo hacemos para que no impacte aquí? Lo primero es que los países centrales van a tener excedentes de manufacturas, así que hay que cuidar que no invadan el mercado. Siempre está la seducción de lo importado, pero sin caer en proteccionismo, hay que ser astuto.

Una invitación oficial al blanqueo de capitales

El titular de Dirección General de Recursos de la Seguridad Sociales de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Iván Fernando Budassi, explicó a LA CAPITAL los beneficios del blanqueo de capitales o de personal dispuesto por el Gobierno nacional.

- ¿Cuál es la letra chica de la propuesta de la AFIP de blanqueo de capitales?

- Fundamentalmente es que ante la duda se debe estar a favor de facilitar al contribuyente el acogimiento a cualquiera de los tres títulos de la ley. Además, los fantasmas o problemas planteados en relación a la ley fueron uno a uno superados. Hubo alguna imputación sobre que no cumplía con los parámetros internacionales y nacionales sobre el lavado de dinero y cuestiones vinculadas a la financiación ilegal del terrorismo. Pero la ley y su reglamentación reafirma las obligaciones argentinas en torno a estas normas, la ley cumple con los convenios internacionales. Lo mismo en cuanto a la garantía del secreto fiscal. La AFIP tiene normas que expresamente garantizan el secreto fiscal en torno a cada una de sus operaciones y fundamentalmente a lo que hace al blanqueo o regularización de tributos atrasados, la exteriorización de bienes y capitales que no estaban declarados y la regularización laboral.

- ¿Para esos tres puntos existe el secreto fiscal?

- En todos los puntos existe un secreto fiscal que la normas generales garantizan y que la norma específica también reafirma.

- Y por su experiencia, ¿cree que la gente confía?

- La ley tiene tres capítulos. Uno es el tradicional o la moratoria o regularización de obligaciones atrasadas y ya tenemos una gran cantidad de contribuyentes adheridos. El segundo punto, que compete más específicamente a mi dirección, está vinculado a la regularización del empleo en negro y de deudas por no haber hecho aportes y contribuciones. Es muy importante el porcentaje de adhesiones que estamos teniendo, somos optimistas porque la norma es muy generosa. No sólo que se blanquea a personal en negro sin ningún costo, sino que existe un régimen de promoción que si contrato a personal nuevo o blanqueo no sólo no tengo multa, sino que también gozo de una promoción.

En relación al blanqueo, nosotros no hacemos futurología, pero decimos que las herramientas normativas y la disposición política para que esa confianza esté está garantizada por parte de la AFIP y del Gobierno nacional. Obviamente que hay un contexto internacional difícil.

Esta es una oportunidad única, con unas tasas generosas para que el contribuyente traiga ese dinero de la clandestinidad y lo ponga en la economía real.

- ¿Qué monto estipulan que se puede blanquear?

- Es imposible saber cuánto se va a blanquear porque no se sabe cuánto está fuera del mercado formal. Hay algunos bancos que estiman entre 12 y 14 mil millones de dólares pero oficialmente es imposible saber.

Comentá la nota