Distinguen proyecto de alfabetización de sordos

Un grupo de investigadoras de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) obtuvo una mención del Senado de la Nación por un proyecto de investigación y acción para la alfabetización de jóvenes y adultos sordos. El trabajo apunta a formar docentes especializados en esa didáctica para mejorar la calidad de ese proceso.
 Las investigadoras Mónica Báez, Verónica Biglione, Gabriela Dotto y Sandra Bellini ya habían sido distinguidas el año pasado por el programa de apoyo a la investigación en educación de jóvenes y adultos del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal). Dicha distinción les permitió profundizar sus actividades en conjunto con el Círculo Social Cultural y Deportivo de Sordos de Rosario.

Sin herramientas. Las especialistas enfocaron sus inquietudes en el problema de la exclusión de muchos sordos del sistema educativo formal, lo cual se debe a la falta de herramientas suficientes de conocimiento para insertarse productivamente.

   "Eso nos incentivó a diseñar un proyecto para trabajar en talleres con el español como segunda lengua y promover la alfabetización", dijo Báez, quien es la directora del proyecto.

   Gracias a los fondos obtenidos a través del programa del Crefal, la experiencia de las investigadoras en el Círculo de Sordos pudo contar con financiamiento para producir revistas literarias y experiencias con fotografías. "Eso nos fortaleció institucionalmente y nos permitió sostener un proceso de investigación-acción con los sordos durante 2007 y 2008", explicó la lingüista.

Urgencia. El proyecto recientemente distinguido por la Cámara alta tiene dos ejes. Por un lado, se trata de una investigación psicolingüística para interpretar procesos de la población sorda frente a problemas de textualización escrita. Y por otra parte intenta validar estrategias para mejorar la calidad de alfabetización.

   "Se trata de avanzar en respuestas a interrogantes que los docentes se plantean cuando tienen un alumno sordo en el aula, además de responder a una demanda urgente de esta población, porque los niveles de iletrismo de español escrito les genera obstáculos para poder acceder al conocimiento y también para ingresar al mundo laboral y educativo".

   La procedencia social de las personas con necesidades especiales es otro de los puntos que las investigadoras consideran centrales a la hora de analizar y reflexionar sobre la realidad de los jóvenes y adultos sordos.

Un número. "En muchas escuelas la integración de quienes tienen algún tipo de capacidad diferente es ficticia, ya que lo único que se hace es hacer pasar a los chicos de año en año, pero sin que se pueda lograr la apropiación de conocimientos. Son un número más en una escuela, y así el sistema no los puede contener", señaló Dotto.

   Por ello las investigadoras opinan que "si bien existe hoy una celebración de la diversidad en lo discursivo, no hay una comprensión de la diversidad como ventaja pedagógica y no hay docentes preparados para comprender y capitalizar esta diferencia en beneficio de aprendizajes más cooperativos y solidarios".

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