La distinción democrática menos merecida

El actual senador nacional Adolfo Rodríguez Saá fue distinguido ayer por la Facultad de Derecho de la UBA por ser uno de los expresidentes que cursó sus estudios en esa casa. Hoy, el Concejo Deliberante de Villa Mercedes le otorgará un reconocimiento por haber sido el primer gobernador de San Luis tras el retorno de la democracia. En el primer caso, el sillón de Rivadavia le quedó grande y no duró una semana en el cargo; en el segundo, se atornilló de tal manera a la función que la ejerció en cinco períodos y la continúa su hermano. ¿Son reconocimientos merecidos?
Durante el acto en la UBA, Adolfo estuvo acompañado por el gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá. El reconocimiento se realizó en el Salón de los Pasos Perdidos y fue organizado por la Comisión de Conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo y en coincidencia con el aniversario 25º de la democracia Argentina.

El acto contó con la presencia además de la senadora nacional Liliana Negre de Alonso, los diputados nacionales María Angélica Torrontegui, Luis Lusquiños y César Albrisi, como también familiares de otros ex presidentes.

Seguramente sin conocer lo que pasó en diciembre de 2001 y en los 25 años de “democracia en San Luis” el decano Atilio Alterini destacó que la casa de estudios “ha generado a estos hombres ilustres, a estos modelos que deberán orientar a los claustros universitarios".

Pero no sólo eso, el rector de la UBA, Rubén Hallú, subrayó que en el país hay un potencial muy grande en la “universidad pública”. Posiblemente, la autoridad de la UBA no conoce que en San Luis se ha denostado vergonzosamente a la educación pública y se ha atacado en forma permanente a la universidad. Sin más, la intención de dividirla con la creación de una universidad en Villa Mercedes, es un claro ejemplo de ello.

No obstante, la frutilla del postre no faltó y, en el acto de reconocimiento, el Adolfo se despachó con un agradecimiento y no se puso colorado cuando se autodenominó “defensor de los derechos humanos”: "Esto es un recuerdo fantástico, estar hoy acá en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, que me formó, que me enseñó a defender la libertad, a defender los derechos humanos”.

Y, ahora sí por último, la yapa: El gobernador Alberto no pudo con su delirio: "Vamos a tratar de que yo sea el presidente numero 16 en esta placa, pero lo que estoy viendo es que van a tener a que agrandarla porque ya no hay más lugar, algo vamos a tener hacer". Seguramente la placa de los gobernadores de San Luis en estos 25 años de democracia va a ser mucho más chiquita. Lo suficiente como para que quepan un par de nombres nada más.

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