Distanciados, solos y jocosos.

Distanciados, solos y jocosos.
En soledad se observó al laborista Osvaldo Cirnigliaro, quien llegó imprevistamente al recinto.
Es que durante la semana aseguró que por mandato de su partido no iba a asistir a la Cámara; sin embargo ayer modificó su parecer, amparándose en justificativos constitucionales. Se mantuvo toda la ceremonia con un gesto adusto y casi sin intercambiar palabras con sus pares. Fue el único que no se paró cuando Alperovich concluyó su discurso. Al terminar la inauguración de las sesiones ordinarias se retiro rápidamente de la sala.

- “Los hermanos sean unidos...”, dice Martín Fierro; pero a la hora de analizar el comportamiento político de los hermanos Bussi, no parece cumplirse la intención. La interna entre Ricardo y Luis José fue visible en el recinto. Los republicanos apenas si se saludaron. Mientras esperaban el comienzo del acto, estuvieron sentados a la par, pero ni se miraron. Luego, Ricardo prefirió ubicarse al lado de Esteban Jerez, mientras que José Orellana ocupó su asiento al lado de Luis José. Consultado acerca de la tensa relación, el hijo mayor de Antonio Bussi afirmó: “lo saludé porque lo cortés no quita lo valiente”.

- Atareados estuvieron los mozos de la Legislatura. La mañana fue agitada para ellos; iban y venían con las bandejas repletas de vasos con soda y pocillos con café. Uno de ellos cambió dos veces la copa del gobernador Alperovich.

- No aplaudió en ningún momento; se trató del legislador Ricardo Bussi, que fue el único que no batió palmas cuando Alperovich ingresó al recinto de sesiones.

- El opositor Jose Cano (foto) constantemente negaba con la cabeza cuando el titular del Poder Ejecutivo remarcaba la merma en los índices de mortalidad infantil. Es que el radical presentó denuncias en la Justicia cuestionando los números que maneja el oficialismo.

- Algunos intendentes que participaron de la ceremonia parecieron aburrirse con el discurso del gobernador. A Enrique Orellana, de Famaillá, y a Luis Espeche, de Bella Vista, en un momento se los vio enviar mensajes de texto con sus modernos celulares.

- Sin hacer comentarios se retiró el ex integrante del bloque oficialista Pedro Balceda. “Tengo un inconveniente familiar”, adujo el parlamentario ante los periodistas para escapar del acoso de la prensa.

- A las 9.30, con varios legisladores ya en el recinto, el presidente de la cámara, Juan Manzur, de muy buen humor, iba recibiendo a todos los parlamentarios que iban llegando. Cuando saludó a Sergio Mansilla, tras un comentario al oído, ambos largaron una enorme carcajada que se escuchó incluso desde afuera.

- Un minuto había pasado de las 10 cuando Manzur anunció el inicio del centésimo cuarto período legislativo de Tucumán. Inmediatamente después le dio oficialmente la bienvenida a la legisladora Susana Montaldo, quien regresó como parlamentaria luego de su paso por el Ministerio de Educación de la Nación. La cámara en su mayoría acompañó la iniciativa con un aplauso.

- El legislador elegido por la Legislatura y convocado por la secretaría para izar el pabellón nacional fue el oficialista integrante del bloque “Tucumán Crece”, Manuel Fernández.

- Ante la aparente falta de bancas para alojar a los legisladores, tanto Ramón Graneros, como Sergio Mansilla y Beatriz Bordorino de Peluffo tuvieron que escuchar el discurso del gobernador sentados en sillas individuales a la par de las bancas que ocupaban sus colegas.

- Luego de que la sesion fue reabierta, en este caso con 47 de los 49 legisladores, el vicegobernador Manzur se tomó su tiempo para saludar y agradecer la presencia del vocal de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia, Antonio Estofán. Lo que no fue advertido por el presidente de la Legislatura fue que Estofán no se dio cita en el recinto.

- En el despacho de la presidencia se instalaron el vicegobernador, Juan Manzur; la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin; el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer; el fiscal de Estado, Pedro Giudice; el legislador Fernando Juri Debo, unos minutos antes del arribo del gobernador al Poder Legislativo. Luego se sumó el ministro de Salud, Pablo Yedlin. Lo curioso es que todos conversaban muy distendidos y jocosos.

- Como en la facultad. Apenas inició la disertación del gobernador José Alperovich, lapicera en mano y con el auxilio de una “regla” improvisada hecha de una hoja de papel doblada,el legislador Orellana, quien asiste a la Facultad San Pablo , como si estuviera tomando clases,subrayó todo el discurso y realizó anotaciones en los márgenes.

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