La disputa de diputados

Los representantes de los partidos con más chances de repartirse las nueve bancas que Córdoba renovará en la Cámara de Diputados de la Nación dan su visión de la política, el modelo nacional, el Gobierno de Schiaretti, la gestión de Juez en la Muni y qué los devela de la elección del 28 de junio.
Unión por Córdoba, el juecismo y la UCR tienen propuestas similares. En soledad, Carmen Nebreda levanta las banderas del Frente para la Victoria.

"Somos la lista más peronista"

Carmen Nebreda, cabeza de la lista kirchnerista, pide que, a la hora de votar, los cordobeses recuerden el club del trueque.

Sacudió el tablero político cuando anunció su postulación por el kirchnerismo. Había sido tentada por el mismísimo gobernador Juan Schiaretti para sumarse a la lista de Unión por Córdoba, pero rechazó el ofrecimiento y ahora le dispara munición gruesa al Gobierno provincial. Dice que los trabajadores deben defender al modelo que lideran los Kirchner.

–Córdoba siempre fue un distrito adverso a los Kirchner. ¿Cuál será el discurso para convencer al cordobés medio que apoye al Gobierno nacional?

–Seguramente hay formas que cambiar, cuestiones de comunicación que cambiar, pero lo profundo hay que seguir ratificándolo. Los trabajadores tienen que tener memoria: partimos del trueque en 2002, en medio de una desocupación del 30 por ciento, y ahora, aunque falta mucho, volvimos a las discusiones paritarias, al sistema solidario previsional. Dicen que se le saca la plata a los jubilados, pero la realidad es que la Nación le sacó la plata a las AFJP, que eran grandes financieras. Aun con todas las dificultades, va a la redistribución de la riqueza y la inclusión. Los trabajadores advertimos que ante esta crisis la Nación no planea bajar las jubilaciones o recortar los salarios o eliminar las indemnizaciones; ésas hubieran sido las respuestas de cualquiera de los otros candidatos.

–¿Para usted en esta elección se elige qué modelo regirá al país de acá para adelante?

–Se elegirá entre ser un país exportador de materias primas o exportador de alimentos al mundo, agregando tecnología y conocimiento científico.

–¿Qué modelo representa para usted el Gobierno de Schiaretti?

–Un modelo que recorta jubilaciones y plantea que no hay dinero para pagar buenos salarios a sus empleados, pero condona deudas a los grandes grupos económicos.

–¿Por qué el peronismo de Córdoba no dirimió su interna para ir con una propuesta única?

–El peronismo es eso: un movimiento que tiene distintas propuestas. El peronismo que nosotros encarnamos es el peronismo que piensa en la redistribución, en los sectores más vulnerables, en el productor agropecuario de hasta 300 hectáreas; somos el peronismo para 40 millones de argentinos y no para 15 millones. Somos el peronismo que hasta hace un mes Schiaretti defendía en el Salón Blanco de la Casa Rosada, cuando ante la Presidenta decía que éste era el mejor modelo.

–La inclusión de dirigentes de la UCR en la lista K trajo fuertes críticas porque ese alineamiento se logró con promesa de fondos para obras.

–Y qué pasa si yo digo que el Gobierno provincial hace lo mismo con los intendentes que están con Unión por Córdoba. Eso es devaluar y descalificar la capacidad de cada dirigente. Un intendente tiene capacidad para poder discernir y no someterse a una chequera.

"La gestión Juez fue aprobada"

Gumersindo Alonso, Nº 1 en la boleta del Frente Cívico, confía en que las acusaciones de Giacomino no impactarán en la elección.

Cree que la ciudadanía valorará negativamente al Gobierno provincial y que le facturará a Schiaretti haber demorado 59 días en pronunciarse a favor del "campo".

–¿Qué cambiará tras las elecciones del 28 de junio?

–Hasta ahora, el kirchnerismo tiene quórum propio y mayoría absoluta en el Congreso. Rigió, así, el principio de la imposición: los únicos proyectos que se transformaron en leyes fueron los del Ejecutivo nacional, a los que no se les cambió ni una coma. Pero con las elecciones eso va a cambiar: el Parlamento que viene tendrá una conformación absolutamente diferente, y ese concepto de la imposición permanente será sustituido por la búsqueda del consenso, lo que va a jerarquizar al Congreso, dando la chance de que se discutan los proyectos que pueden cambiar el país.

–En el caso de Córdoba, ¿el Frente Cívico aspira a que la gestión de Schiaretti sea plebiscitada en esta elección?

–No tengo dudas de que el cordobés va a valorar el proceder del Gobierno de Schiaretti. El Gobierno de Schiaretti planteó una reforma política cuyo eje es la boleta única porque valoró que la sumatoria de listas es una trampa, pero Unión por Córdoba habilitó la sumatoria de votos para superpoblar el cuarto oscuro con 10 boletas. Recuerdo que Schiaretti prometía que no iban a tocar los impuestos. Sin embargo, todos los empresarios de Córdoba pueden dar fe de que en Ingresos Brutos, por ejemplo, la construcción estaba eximida, y el actual gobernador le fijó una alícuota del 2,5 por ciento; la industria, también eximida, pasó a pagar el 1 por ciento. O el caso del (impuesto) inmobiliario escuché al ex gobernador De la Sota y al actual gobernador Schiaretti expresar que no se iba a modificar, pero se multiplicó por cuatro veces. Entonces, es imposible que la gente no juzgue esto.

–Al mismo tiempo, la valoración de la gestión de Luis Juez en la Municipalidad entró en la campaña por las críticas de Giacomino, ¿cómo influirá en la elección?

–Los vecinos de Córdoba ya opinaron sobre la gestión de Juez el 2 de setiembre de 2007, cuando sacó más del 50 por ciento de los votos. Si hubiera una valoración negativa, Juez no hubiera logrado semejante caudal de votos tras cuatro años de gestión.

–En general, las propuestas tienen un fuerte sesgo anti K. ¿En qué se diferencia, entonces, el Frente Cívico del PJ o la UCR?

–Le respondo con un ejemplo: el 11 de marzo de 2008, cuando el Gobierno nacional sacó la Resolución 125 (que fijó las retenciones móviles), Juez me llamó esa noche y le dije que el sector quedaba expuesto a la pérdida de la rentabilidad. El 12 de marzo, horas después, asumió una posición pública y se transformó en un dirigente que defendió al campo. Schiaretti, en cambio, tardó 59 días en fijar un supuesto apoyo al campo, y lo hizo cuando vio que en las encuestas el 80 por ciento de los cordobeses estaban en contra de la suba de las retenciones. La gente va a recordar eso, que es lo que nos diferencia.

"El Congreso fijará el rumbo"

El actual diputado radical quiere retener su banca. Afirma que Cristina deberá pactar con la oposición la transición hasta 2011.

Su figura tomó vuelo nacional cuando, como jefe del bloque de diputados radicales, armó con otros líderes parlamentarios la estrategia para voltear la Resolución 125. Ahora, quiere obligar a la Presidenta a pactar con la oposición.

–No han sido buenos los tiempos que preceden a las derrotas de los gobiernos...

– Será el mejor escenario para el país: el Gobierno perderá las elecciones y, como la mayoría parlamentaria quedará en manos de la oposición, el Congreso fijará el rumbo del país. El Gobierno tendrá que llegar a una gran acuerdo nacional.

–¿Así no se le atará las manos al Gobierno nacional?

–No. El Gobierno tendrá todas las herramientas de política económica a disposición del nuevo modelo: política cambiaria, política monetaria, presupuestaria, impositiva, crediticia, y exterior. Con todo eso, el Gobierno debe impulsar la inversión privada en beneficio de la industrialización del país.

–¿La oposición apoyaría ese esquema de poder?

–Es una cuestión de necesidad. Lo he hablado con los líderes de la Coalición Cívica, del PRO y del socialismo, y con los del peronismo disidentes (Francisco) De Narváez y (Felipe) Solá. Creemos que el Gobierno debe terminar su mandato, pero cambiar el rumbo, el que será fijado por la oposición. Y esperamos que los 10 diputados que tiene el cobismo (que responden al vicepresidente Julio Cobos) confluyan con el bloque radical en el nuevo Parlamento.

–¿Por qué los cordobeses que quieren castigar al Gobierno nacional deberían votar a la UCR, y no al PJ, al Frente Cívico u a otras fuerzas?

–Nosotros vimos hace cuatro años que este modelo, sin inversiones y sin energía abundante y barata, iba a colapsar. Y colapsó. Los otros, que hoy ven la necesidad del cambio, se hicieron adherentes cuando el modelo fracasó, después de la Resolución 125. Es una diferencia importante: tuvimos un diagnóstico. Además, siempre estuvimos en el mismo lugar, pero nuestros contrincantes fueron hasta hace poco kirchneristas.

–¿Cuánto influirá en el voto de los cordobeses la visión que tienen del Gobierno de Schiaretti?

–Córdoba tiene una gran debilidad fiscal y a la Caja de Jubilaciones muy comprometida. Es una lástima recorrer el interior y ver cómo los comerciantes ven caer su ventas. Esa situación se meterá en el termómetro electoral.

–¿El resultado de los comicios será una una antesala de las elecciones a gobernador de 2011?

–Siempre tienen que ver con lo que va a venir, pero esta vez es difícil prever lo que va a pasar en dos años. Hoy la elección es pareja. No hay una gran diferencia entre el Frente Cívico y la UCR. Nosotros tenemos que mejorar la elección que hicimos a gobernador en 2007. El esfuerzo de la UCR estará en pasar ese porcentaje de votos y fiscalizar la elección... no me pregunte por qué, pero quiero cuidar los votos.

"Se plebiscita el Gobierno del PJ"

Francisco Fortuna acusa a los K de armar otra lista con el fin de taponear la proyección nacional de Schiaretti y DLS.

Tiene expectativa de que la valoración que los cordobeses hagan de las tres gestiones de Unión por Córdoba en la Casa de las Tejas, los dos períodos de José Manuel de la Sota y el que actualmente conduce Juan Schiaretti, impulsen la lista que él lidera.

–¿Cuál es el escenario post electoral?

–Habrá que abrir el diálogo con la sociedad para buscar una salida a la profunda crisis. Ya tuvimos una experiencia en ese sentido, durante la crisis del 2001, cuando desde la oposición se logró reconstruir las instituciones, como la del Poder Ejecutivo que había quedado sin cabeza durante ese proceso.

–¿Usted compara la situación actual con la crisis de 2001?

–Sufrimos las consecuencias de un mal funcionamiento de las instituciones de la democracia: el excesivo presidencialismo generó autoritarismo y confrontación permanente, lo que quedó desnudado en el conflicto con el campo. Eso es lo que hay que modificar con esta elección. No me imagino ninguna situación dramática, sino la necesidad imperiosa de que la Presidenta corrija el rumbo.

–El PJ, la UCR y el Frente Cívico coinciden en el diagnóstico: el Gobierno nacional perderá las elecciones y quedará obligado a negociar con la oposición. ¿Cómo se diferencian?

–A diferencia de nuestro oponentes, somos las expresión de los últimos 10 años de gobiernos exitosos en Córdoba.

–¿Se plebiscitará o no la gestión de Schiaretti?

–Estamos defendiendo claramente los últimos 10 años del peronismo frente a la Provincia, y particularmente el año y medio de Schiaretti, en una gestión que tiene una altísima consideración de los cordobeses. Y lógicamente que esta elección, como cualquier otra, tiene un componente plebiscitario.

–¿En cuánto afectará a Unión por Córdoba y al Gobierno provincial que el voto peronista vaya dividido?

–El peronismo tiene un solo posicionamiento: el de Unión por Córdoba. El kirchnerismo intenta en Córdoba perjudicar el resultado electoral de Unión por Córdoba porque a Néstor Kirchner le preocupa la proyección en el escenario nacional que tendrán Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota tras el triunfo del 28 de junio.

–Usted sostiene que hay una sola canasta peronista: la de Unión por Córdoba. Pero Eduardo Accastello, Carmen Nebreda y Victoria Flores son dirigentes del peronismo de Córdoba.

–Ellos le han dado la espalda al justicialismo, que lo hizo intendente de Villa María a Accastello, que permitió la existencia de esos dirigentes en la ciudad de Córdoba. No son nada más que una absoluta subordinación a los intereses de Kirchner, y se han transformado en los delegados de la billetera K en Córdoba.

¿Qué se vota?

Se vota: El domingo 28 de junio, de 8 a 18.

Se elige: Córdoba renueva nueve bancas de diputados nacionales (sobre un total de 18). Las bancas se reparten por sistema D´Hont.

Se van: Beatriz Halak (PJ), Arturo Miguel Heredia (PJ), Patricia Vaca Narvaja (Frente para la Victoria), Alberto Cantero (Frente para la Victoria) Mario Ardit (Frente Cívico), Norma Morandini (Frente Cívico), Laura Sesma (socialismo), Francisco Delich (giacominista) y Oscar Aguad (UCR).

Pelean por entrar. Se presentan 13 listas, pero –por la sumatoria que presentaron Unión por Córdoba y el Frente para la Victoria– habrá en el cuarto oscuro 23 boletas.

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