La disputa abre un interrogante sobre el canje de deuda

Los analistas creen que no es un obstáculo insalvable pero hará el proceso más dificultoso
Hasta ayer, el contexto financiero global era ideal para encarar el canje de deuda. Hoy, el tironeo institucional por el Fondo del Bicentenario y la incertidumbre creada tras la negativa del presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, a renunciar por órdenes de la Presidenta generan nubarrones a la hora de arrancar el proceso para salir del default.

Las condiciones económicas mundiales ayudan, pero la política empantana. Específicamente, el no de Redrado a la decisión política de avalar el uso de reservas de libre disponibilidad para blindar vencimientos de deuda -sumado a los ruidos políticos que creó la situación por su permanencia en el cargo al frente de la entidad monetaria- puede afectar el buen momento financiero que vive el mercado local.

El año había comenzado con fuertes perspectivas de recuperación económica a nivel global, lo que se sumaba a la enorme liquidez y la voracidad de los inversores por los títulos argentinos. Esto había impactado positivamente en los precios de esos papeles, rebajado las tasas y llevado el riesgo país al menor nivel en dos años y medio.

Una combinación fuertemente atractiva para los funcionarios del Ministerio de Economía a la hora de encarar una emisión en el mercado voluntario, vedada desde hace años.

"El ruido político le va a costar al Gobierno", señaló Miguel Kiguel, director ejecutivo de Econviews. "Los bonos cayeron, hubo un aumento del riesgo país, lo que baja el valor de la oferta para los bonistas. Esto hace un poco más costoso el bono nuevo", explicó.

No obstante, los analistas consultados están seguros de que la situación que vive el BCRA no entorpecerá el nuevo canje de deuda que impulsa el Gobierno para fines de este mes.

"No está claro que esto lo obstruya, pero es importante hacer el canje en momentos en que no haya especialmente discusiones sobre institucionalidad", afirmó el ex secretario de Finanzas del gobierno de la Alianza Daniel Marx.

Marx, director de AGM, dijo además que esta situación deberá ser explicada ante los bonistas porque es un hecho relevante que los inversores deberán conocer. "La persistencia en el tiempo de este problema añadirá incertidumbre y hará que el proceso sea más dificultoso."

En cuanto a las condiciones de aceptabilidad, el economista coincidió en que el avasallamiento del BCRA hará menos receptiva la emisión de un nuevo bono en el mercado voluntario y hasta quizá más onerosa.

Cuestión de plazos

"El canje es un poco menos atractivo, pero no debería ser un obstáculo", confirmó Eduardo Blasco, director de Maxinver. No obstante, dijo que es necesario apurarse a cerrar el canje porque el escenario internacional es óptimo pero va a cambiar. "Si esto dura 48 horas no habrá problemas, todavía hay un buen contexto. Si se extiende por 15 días es otra cosa", advirtió.

En Nueva York las noticias sobre la crisis en la entidad que dirige Redrado cayeron como una bomba.

"Esto genera muchas llamadas e inquietudes. Ciertamente no es bueno. Se ha perdido el sentido común. Es otra mancha más al tigre", afirmaron desde un importante banco de inversión de la capital financiera.

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