Se dispara a más de un billón de dólares el rojo fiscal en EE.UU.

Es en los primeros nueve meses del ejercicio anual e implica ya el 8% del PBI. Pero cerraría en más de 1,8 billón, contra "sólo" 455 mil millones del año pasado. La crisis produce menos recaudación y genera más gastos a la gestión de Obama.
En un récord histórico, el déficit fiscal de Estados Unidos -la brecha entre lo que gasta y lo que recauda el Estado- ya superó 1 billón de dólares (doce ceros, un millón de millones) en los primeros 9 meses del ejercicio anual.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. informó que entre octubre de 2008, cuando empieza el año presupuestario, y junio último el "rojo" fue de 1,086 billón de dólares, una marca sin antecedentes.

La suba alarma. En el mismo lapso del ejercicio anterior, el déficit había sido de una cuarta parte, 285 mil millones de dólares.

Pero la crisis económica en la mayor economía del mundo, que se expresa en recesión, desempleo, menos recaudación impositiva y más gastos para paliarla, entre otras variables, complica las cuentas públicas. El presidente Barack Obama ya había advertido que el desbalance llegaría por primera vez a trece dígitos, y que así quedará por un tiempo.

EE.UU. logró superar su crónico presupuesto en rojo en la presidencia de Bill Clinton, que alcanzó superávit fiscal. Pero los dos mandatos de George Bush, por una combinación de extraordinario gasto militar y reducción de impuestos a las grandes empresas y los individuos más acaudalados de la sociedad, volvieron a la senda de un presupuesto deficitario.

Ahora la gestión Obama, aunque por otras causas, arranca su primer ejercicio con un Estado federal altamente endeudado y varios Estados en particular que están en default o deben emitir bonos propios, como California.

El Tesoro dijo que en los 12 meses pasados, el Gobierno devolvió impuestos por 150.000 millones de dólares, desembolsó 700.000 millones de dólares en socorro a la banca, aprobó más de 20.000 millones de dólares para Chrysler y General Motors, y puso en marcha un estímulo económico de 787.000 millones de dólares, mientras sufraga el gasto de dos invasiones (Irak y Afganistán) También aumentó el gasto en seguridad social.

En junio, los gastos del Gobierno federal sumaron 310 mil millones de dólares, comparado con 226 mil millones en junio de 2008. Pero la recaudación de junio sumó 215 mil millones, menos que los 260 mil millones en junio de 2008. Y en impuestos a empresas la caída fue peor, -57%. Es decir, hay más gastos y menos ingresos.

Según la Oficina de Gerenciamiento y Presupuesto, este período fiscal -que cierra el 30 de septiembre- arrojará déficit de 1,84 billones de dólares (Obama había pronosticado 1,2 en enero). Es espectacular si se compara con los 455 mil millones de déficit del ejercicio anterior. Pero es probable que deba corregirse pues la actividad económica sigue débil, más de lo esperado, y ya pasaron 18 meses desde que comenzó la recesión.

Para el período 2010, que comienza el 1 de octubre, el Gobierno calcula que el rojo fiscal bajará y será de 1,26 billones de dólares.

El cuadro acentúa los temores de aumento de las tasas de interés y la inflación, y ya presiona el valor del dólar. También existen temores de que se intente reducir el agujero mediante una reducción del gasto oficial o los impuestos en medio de una fuerte recesión. Es un problema para la administración demócrata, que prometió volver la presión impositiva al nivel pre-Bush (o sea subiendo tributos a empresas y ricos) e invertir en áreas como salud, educación o cambio de matriz energética, todas de enorme demanda de fondos.

El déficit también inquieta a los chinos y otros acreedores de bonos de la deuda estadounidense (que totaliza 11,5 billones), que podrían ser más renuentes a seguir prestando más adelante. O podría obligar al Tesoro a pagar intereses más altos para volver más atractivos sus bonos. Pero el secretario del Tesoro, Tim Geithner, ha buscado asegurarle a China, el mayor acreedor de EE.UU., que sus inversiones están seguras.

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