Disminuyó casi un 20 por ciento la venta de indumentaria de otoño en comercios locales.

Los efectos de la crisis sobre el consumo, sumados a las temperaturas inusualmente altas para esta época del año, provocaron una caída de casi un 20 por ciento en las ventas de indumentaria de este otoño-invierno respecto de la misma temporada de 2008.
La lluvia del miércoles, que vino acompañada por un descenso en la temperatura, significó un gran alivio para muchos comerciantes del rubro que, debido a las altas temperaturas que se estaban registrando, tenían su mercadería estancada sin poder venderla. Sin embargo, la mayoría de los comerciantes consultados por La Mañana aseguraron que no se está vendiendo como en años anteriores durante este mismo periodo.

"El calor de las últimas semanas nos jugó en contra. Notamos una caída en las ventas de aproximadamente el 20 por ciento que, en gran parte, está relacionada con esta temperatura inusual para el otoño. El frío se hizo esperar y la ropa de esta temporada no estaba teniendo mucha salida. A esto hay que agregarle que desde hace ya algunos meses las ventas están un poco estancadas por el tema de la crisis y la gente no compra como antes, sólo adquiere lo necesario, sin hacer grandes gastos", indicó el empleado de un comercio de ropa a La Mañana.

"Para fines de marzo nosotros comenzamos a renovar nuestro stock por el cambio de temporada, pero desde entonces las temperaturas no bajaban, el calor siguió y teníamos la mercadería de otoño-invierno estancada, sin venderse, lo que nos perjudicó mucho, no sólo porque no se vendió sino porque hicimos una fuerte inversión que no podemos recuperar. Esperamos que ahora el frío se instale definitivamente y podamos vender nuestra mercadería", expresó uno de los comerciantes consultados.

"En nuestro caso, no tenemos bajas en las ventas, pero si hubiese hecho frío desde principios de otoño, podríamos haber vendido el doble", dijo el propietario de un local de venta de calzado.

Los comerciantes coincidieron además en que los precios de la indumentaria de la temporada otoño-invierno han tenido un incremento del 10 por ciento respecto al año anterior, lo que complica aun más las ventas.

"Cuando hicimos el pedido de esta temporada otoño-invierno, todas las casas con las que trabajamos habían incrementado los precios en un 10 por ciento respecto al año pasado. Eso es una dificultad porque no es un buen año en lo económico, la gente no compra demasiado, y si además los precios suben, esto repercute en las ventas", indicó otro de los comerciantes consultados por La Mañana.

Asimismo, los comerciantes coincidieron en que, más allá de la cuestión climática, esta realidad ya se viene vislumbrando desde el año pasado, donde el sector comercial ha mostrado una baja notoria en la actividad, con la disminución de las ventas.

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