El PJ disidente se resiste a un acuerdo con De Narváez

Durante la sesión del miércoles, se ausentaron del Congreso unas dos horas los diputados del PJ disidente que seguirán después del 10 de diciembre. Cruzando Rivadavia, en el quinto piso del Anexo, se encontraron con Felipe Solá para acercar posiciones en un armado parlamentario conjunto luego del recambio.
Hubo entusiasmo con los números que garabateó el ex gobernador, entre 42 y 46 diputados, aunque el buen clima se interrumpió con un nombre: Francisco De Narváez.

Con el regreso anunciado por Eduardo Duhalde y la reforma política impulsada por el kirchnerismo, dos hechos que pueden interrumpir el estado adormecido del peronismo, los diputados comenzaron a tantear el panorama para diciembre. En la reunión no se descartó un bloque único, aunque con tantos sectores muchos lo pusieron en duda. Entre los que estuvieron en la reunión -unos 20- y los que llegan, hay quienes responden a Solá, a Carlos Reutemann, a Alberto Rodríguez Saá, a Jorge Busti, a Juan Carlos Romero, a Mario Das Neves... Un interbloque aparece como la alternativa más factible. Para presidirlo, al nombre de Solá, en los últimos días se le agregó el de Graciela Camaño, a punto de dar el salto desde el Frente para la Victoria.

Cerca de De Narváez confirmaron que su intención es integrar ese espacio. "No es la idea romper con el PRO, pero queremos estar dentro del peronismo. Por ahí pasa nuestra identidad", contó una persona de su confianza. La fuente también mencionó la posibilidad de un bloque único, y si no hay acuerdo integrar un interbloque, con lo que dejaría la sociedad con Federico Pinedo, jefe de la bancada macrista. "Igual mantendríamos una relación cercana", aclaró. Un equilibrio similar al de Ramón Puerta, diputado desde diciembre, en el peronismo disidente y ligado a Mauricio Macri.

El primer tanteo de Solá generó rechazo de los diputados del interior. Las voces y los motivos se acumularon, desde la falta de pertenencia a su excesivo protagonismo. "Viene porque no tiene nada armado y sin el peronismo se diluye lo del 28 de junio", "Va a jugar con nosotros hasta donde le convenga. Después se corta solo y aparece con Macri, con Cobos...", se escuchó en el encuentro. A Solá no le cuestionan su alianza con el jefe de Gobierno, en cambio, "porque tiene su militancia". Sin defender a De Narváez, Solá insistió en la importancia de lograr un buen número de diputados (el empresario armaría un bloque de cuatro) para hacerse oír en un Congreso por el que pasará buena parte de la disputa política desde diciembre. La discusión quedó abierta.

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