El PJ disidente y Macri dejaron a Rico y Patti afuera de sus listas

El PJ disidente y Macri dejaron a Rico y Patti afuera de sus listas
Hubo gestiones del duhaldismo para sumarlos. De Narváez se llamó a silencio. Y Solá salió a rechazar cualquier acuerdo. Finalmente, terció Macri, que también se opuso y los polémicos dirigentes bonaerenses terminaron quedando afuera.
El PJ disidente y el macrismo terminaron ayer de cerrarle la puerta a cualquier posibilidad de dar cobijo en su alianza provincial a Aldo Rico y Luis Patti. Aunque lo hicieron con estilos bien distintos. "Respetamos a todos los candidatos y no queremos descalificar a nadie. Pero nosotros representamos una opción nueva y diferente a la de Rico y Patti", le explicó a Clarín Gustavo Ferrari, amigo personal y jefe de la campaña de Francisco de Narváez. Palabras elegantes que contrastan con la contundencia con que se opusieron Felipe Solá y Mauricio Macri.

El puente entre los polémicos dirigentes bonaerenses lo había tendido el duhaldismo. Desde el viernes, cuando Rico anunció que dejaba de apoyar al kirchnerismo para sumarse al peronismo disidente, De Narváez se llamó a silencio. Es más, su equipo difundió una declaración en la que dejaban las puertas abiertas para un acuerdo: "Todavía no hay nada definido", anunciaron escuetos.

Fue Felipe Solá el primero en salir al cruce y cortar en seco cualquier posibilidad de sumar al ex militar carapintada: "No está en nuestro espacio ni lo aceptamos. Aspiramos a un modelo mucho menos autoritario, que respete lo institucional. y que sea más republicano y Rico no representa eso", declaró.

Terminó de definir la historia Mauricio Macri. "No hay ni habrá negociaciones de ningún tipo con el ex intendente de San Miguel", dijo José Torello, presidente de PRO e íntimo del Jefe de Gobierno. El "dos a uno" puso a De Narváez contra las cuerdas. No es casual que haya sido el más dubitativo. Su equipo tiene encuestas que muestran a Rico con más del 60 por ciento de imagen positiva en San Miguel. Números similares a los que manejan en la Casa Rosada. Y en una elección peleada como se anticipa en la Provincia, es difícil rechazar una victoria casi segura en un distrito.

Ese dilema lo vivió el kirchnerismo desde el año pasado, cuando Rico se declaró simpatizante del Gobierno y fue reelecto como presidente del PJ de San Miguel con el respaldo del diputado ultra K Carlos Kunkel.

Ese controvertido apoyo del ex teniente coronel carapintada que se sublevó contra la democracia y que luego se convirtió en aliado político de Eduardo Duhalde y más tarde en ministro de Seguridad de Carlos Ruckauf, fue un dolor de cabeza para la Casa Rosada. El progresismo K puso el grito en el cielo, pero ni la Presidenta ni su esposo se expresaron nunca sobre el incómodo aliado.

Así y todo, Rico no toleró que cuando Kirchner visitó San Miguel le mandara a pedir que mantuviera distancia del acto y prefiriese mostrarse con su rival local, el intendente Joaquín de la Torre. Dolido, anunció el portazo.

Es que Rico pretende encabezar la lista de concejales en su pago chico, como primer paso para volver en 2011 a la intendencia y "atornillarse" en el poder, como le anticipó a Clarín el año pasado. El problema con Rico es que los votos que sumaría en San Miguel quizá no alcancen a compensar los que perdería el partido que lo lleve en su lista en el resto de la Provincia.

Eso es lo que intentaron hacerle entender Solá y Macri a su socio. "Francisco privilegia el acuerdo. Y si Mauricio y Felipe se oponen, entonces queda descartado", comentaba ayer un colaborador de De Narváez.

El caso de Patti fue más claro para todos. Está preso en Marcos Paz, procesado por delitos de lesa humanidad, y nunca pudo asumir la banca para la que fue electo en 2005. Con todo, ya aceptó una nueva candidatura a diputado por un sector del duhaldismo duro, que ahora también pretende cerrar con Rico. Desde allí tendieron líneas con De Narváez para ofrecerle el paquete entero y cerrar un acuerdo para que fuesen todos juntos en junio (ver página 4).

"No somos el kirchnerismo, que suma a cualquiera porque mide bien", disparó Torello. "No hay posibilidad de acuerdo con nadie que nos quiera incluir a Rico y Patti", remató Ferrari.

Con todo, el ex subcomisario y el ex teniente coronel, adalides de la mano dura, no bajan sus aspiraciones. Creen que pueden sacar rédito en un momento en que la inseguridad volvió a ubicarse como la principal preocupación de los bonaerenses. El equipo del ex hombre fuerte de Escobar ya preparara sus afiches con un eslogan: "Patti libre y los chorros presos".

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