El PJ disidente, forzado a tomar decisiones rápidas

Sus principales figuras piensan en enfrentar a Kirchner en la interna.
El veto presidencial a la reforma política no sólo afecta a los partidos chicos. Forzados por el repentino cambio de reglas, los presidenciables del peronismo disidente se encaminan a seguir los planes de Néstor Kirchner y dar pelea en las elecciones internas del PJ.

El decreto de Cristina Kirchner, que crea más exigencias a los partidos para participar en los comicios de 2011, colocó a Felipe Solá, Carlos Reutemann, Alberto Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde, Francisco de Narváez y Mario Das Neves ante el mismo dilema: anticipar una ruptura con el PJ y apurar la construcción de una estructura paralela o mantenerse adentro y dar la batalla con las reglas ideadas por la Casa Rosada.

Aunque no todos ellos confirmaron sus aspiraciones presidenciales y muchos quedarán en el camino, los principales operadores de esos dirigentes reconocen que en el nuevo escenario electoral la opción de ir por fuera del PJ quedó casi descartada.

Coinciden, además, en que al tratarse de una interna abierta, el rechazo hacia el Gobierno que tiene buena parte de la sociedad puede inclinar la balanza a favor de cualquiera que se posicione como la contracara de Kirchner. "Si los radicales llevan a Cobos [Julio, el vicepresidente] como único candidato, la gente va ir a votar en la interna del PJ, en contra de Kirchner", evaluó otro dirigente.

Según la nueva norma, sólo pueden presentar candidaturas los partidos nacionales con reconocimiento definitivo, que, año tras año, conserven el número mínimo de afiliados que exige la ley. Eso equivale al cuatro por mil del padrón general (con un tope de un millón) en al menos cinco distritos.

Los primeros en fijar posición fueron Duhalde y De Narváez. "Siempre he sostenido que el candidato a presidente tiene que ser el que mejor esté en la consideración de la gente. Estoy convencido de que voy a ser yo y por supuesto que me voy a hacer cargo de la situación", dijo Duhalde el jueves. Confirmó que enfrentaría a Kirchner en las elecciones del PJ. Un día después, su esposa, la senadora Hilda Duhalde, dijo que se bajaría si Reutemann decidiera competir.

Más decidido a pelear por la gobernación de Buenos Aires que por la presidencia, De Narváez dejó en claro que atravesaría la selección interna en el peronismo. "Es una decisión ir por el PJ", dijo el vencedor de Kirchner en las elecciones de junio pasado, en las que se presentó como candidato de Unión Pro.

Pese al veto presidencial, que eliminó el plazo de dos años que el Congreso había fijado para que los partidos se adaptaran a las nuevas reglas, Solá y Reutemann prefieren esconder sus planes con miras a 2011. Cerca del ex piloto de Fórmula 1, el más enigmático de todos, afirman que nunca se analizó la posibilidad de ir por fuera del PJ.

Rodríguez Saá trabaja en una estrategia combinada, de acuerdo con lo que cuentan sus allegados. "Ve con buenos ojos ir por dentro del PJ y aprovechar el desgaste de Kirchner. Pero mientras está armando una estructura por si tiene que sacar los pies del plato", dijo uno de ellos a LA NACION.

El gobernador de San Luis es el mejor preparado para competir por fuera del PJ. Controla en algunos distritos la personería del Partido Unión y Libertad (PUL) y está dedicado al armado nacional de Es Posible, una agrupación que preside.

Cuenta con otra válvula de escape: el principal referente de sus diputados nacionales, el cordobés César Albrisi, es vicepresidente en ejercicio de la presidencia de Acción por la República, el partido fundado por el ex ministro Domingo Cavallo en los 90. La agrupación está reconocida en 10 distritos y cuenta con 58.000 afiliados en todo el país, número más que suficiente para sostener una candidatura presidencial.

Comentá la nota