Un disgusto más para la dirigencia agraria

Considera que Monzó mantuvo un diálogo franco
La salida forzada de Emilio Monzó del Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense sumó otro disgusto a la dirigencia del campo, que consideró la medida una imposición más del gobierno nacional.

Pedro Apaolaza, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), lamentó la renuncia de Monzó, ya que consideró que su gestión mantuvo diálogo institucional y franqueza con el agro. "Entiendo que es una imposición del gobierno nacional", dijo a la agencia DyN.

En tanto, Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, opinó que "esto irrita aún más al sector", mientras que para el titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, la vocación de Monzó de buscar soluciones terminó en una sanción "que viene desde más arriba de Scioli".

Buzzi agregó que esta actitud confirma que Scioli termina siendo una "suerte de empleado o capataz" de Néstor Kirchner.

"Lo sacaron porque estaba muy cerca del campo; es otra obediencia debida más del gobernador Daniel Scioli, que en lugar de ponerse al frente de los reclamos del campo obedece a Olivos. Esto no me sorprende para nada", dijo a LA NACION Abel Guerrieri, representante de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en la Mesa Agropecuaria Provincial, órgano de trabajo que Monzó mismo había formado.

De todas formas, Guerrieri lamentó la "expulsión" porque era un hombre del interior que conocía la problemática del sector. "Con él veníamos trabajando muy bien con reuniones periódicas y lo hacía con gran empeño sobre temas relacionados con la emergencia agropecuaria, la tucura y la voladura de campos del sudeste por la sequía."

En tanto, para Fernando Vilella, que ocupó la Subsecretaría de Asuntos Agrarios de la provincia hasta el año pasado, ésta fue una "medida más dentro de una serie de decisiones que lo único que buscan es enfrentar al campo con la sociedad".

Para Vilella, Monzó intentó que el sector agropecuario esté en el momento de las decisiones, "en una provincia cuyos problemas son de escala nacional, ya que representa el 40% de la producción de ganados y carne; el 50% del trigo; el 30% del maíz, y el 27% de la soja".

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