"No me disgustaría presidir la comisión de Agricultura"

Pese a que reniega del título de agrodiputado, Ulises Forte fue uno de los 11 legisladores del campo que tuvieron su bautismo de fuego en la tensa sesión preparatoria donde juraron los 127 nuevos diputados la semana pasada.
Por estos días se viven arduas negociaciones para definir las presidencias de las comisiones de la Cámara baja, y particularmente la de Agricultura será una de las más importantes para el sector. En ese marco Forte no oculta sus intenciones: "Soy honesto, no me disgustaría presidirla".

En un mano a mano con ámbito.com, el flamante diputado, realizó un análisis sobre lo que denominó la "nueva etapa dentro del Congreso" y lo que piensa le depararán sus próximos cuatro años de gestión. No se mostró a favor de crear un bloque del campo pero sí afín a los consensos, y hasta describió al nuevo cuerpo como un lugar donde se van generar "mayorías constantemente" - quizás respaldó así, involuntariamente, la teoría del oficialismo que señala que la mayoría de la oposición en Diputados fue "circunstancial"-.

Directo, afable y campechano, en sus declaraciones se cuelan frases que tendrán gran recepción popular, como "el kirchnerismo es como Monzón, te amaga por la izquierda y te pega por derecha". Así de directas también fueron sus críticas a la gestión de Alberto Cantero al frente de la comisión de Agricultura a la que calificó como un "desastre".

Sin dejar de tocar ninguno de los temas relevantes para el Campo, el ex vicepresidente de Federación Agraria habló de retenciones, la Mesa de Enlace, la ONCCA, y le apuntó a la "soberbia" kirchnerista y a la "izquierda de café" a la que intenta captar el oficialismo.

Periodista: ¿Qué cambiará con la nueva conformación del Congreso?

Ulises Forte: Empieza una nueva etapa, esperemos que el oficialismo cambie sus actitudes autoritarias, de hacer valer falsas mayorías. El otro día me dejó muy preocupado cuando sale el presidente de la bancada (kirchnerista, Agustín) Rossi a decir "lo que no estemos de acuerdo lo vetamos". Es decir "no me importa nada lo que votó la gente". Esperamos que recapacite y que no haya actitudes soberbias.

P: El oficialismo dice que con este nuevo parlamento se puede afectar la gobernabilidad. ¿Qué opinión le merece esto?

U.F: Si la gobernabilidad se ve afectada desde la concepción de intolerancia al que piensa diferente, seguro. Yo creo que se va a ver afectada una forma de gobernar, que es el autoritarismo, la imposición. Hay ejemplos en Argentina y en el mundo de partidos que han conducido un gobierno sin mayoría parlamentaria. Lo que pasa es que hay que tener suficiente madurez democrática como para entender que de los consensos salen las soluciones. Viene un Parlamento maravilloso, ni el partido gobernante tiene la mayoría absoluta, ni ninguno de los partidos de la oposición tampoco.

P: ¿Cómo se va a trabajar en el nuevo Parlamento para generar consenso?

U.F: Es imprescindible la generación de consenso. Hay quienes piensan que va a estar el PJ disidente con el PRO, con un sector del radicalismo por un lado; es decir, la derecha por un lado, la centro-izquierda por otro; yo lo veo que va a ser mucho más dinámico. Va a ser la construcción de distintas mayorías permanentemente y una nueva experiencia donde se rompen las intransigencias innecesarias.

P: Se ve que el nuevo Congreso va a tener muchas visiones distintas, pero si hay una línea clara entre oficialismo y oposición...

U.F: Hay una línea clara de los que es oficialismo, una clara de lo que es oposición y después hay una línea difusa. Creo que el oficialismo va a jugar en esa línea difusa, lo que es la izquierda de café, la izquierda urbana, que se juntan y discuten sobre la gran revolución, se convencen a ellos mismos y salen a explicar al mundo cómo son los pobres sin haberlos tocado nunca. Esa izquierda también tiene su representación parlamentaria. Esos grises existen y es donde va a querer jugar el oficialismo.

P: ¿Quién estaría en esa izquierda de café?

U.F: No puedo entender a uno que se rasga las vestiduras diciendo "soy cooperativista" y termina siendo candidato por el Justicialismo. Carlos Heller, por ejemplo, un hombre que dice que es de izquierda termina siendo lobbysta y candidato de la mayor concentración financiera de los últimos 100 años, tiene un discurso de izquierda y está avalando la desaparición de 60 mil productores. Esas son las incoherencias ideológicas, que termina comprando el discurso de Kirchner, que es como (Carlos) Monzón, te amaga con la izquierda y te pega con la derecha.

P: ¿Por qué cree que no se pudo formar un bloque del Campo?

U.F: Ideológicamente no comparto armar el bloque del Campo, porque no estoy de acuerdo con la corporativización de la política. Discutir el tema del Campo, es algo muy amplio; no es lo mismo "Chito" Forte que Gustavo Grobocopatel o que Cresud. Además, si no vemos el problema agrario en conjunto, y lo que pasa en los pueblos del interior, no lo resolvemos y más en este momento. Si no entendés eso no podés legislar, si te cerrás en un bloque corporativo todos esos detalles se escapan.

P: Más allá de no conformar un bloque del Campo, ¿La agenda va a ser común?

U.F: Existen los resortes institucionales para trabajar juntos. Hay una comisión específica. Los mal llamados agro-diputados, los que tenemos pertenencia sectorial, a los codazos vamos a querer meternos en la comisión de Agricultura. Además, hoy hay algo que está funcionando entre los bloques que es la mesa de consenso agropecuario, porque (Alberto) Cantero Gutiérrez tomó la decisión de proscribir la comisión. Así que tenés eso armado, que no es orgánico, sino que es informal.

P: ¿Cómo evalúa la gestión de Cantero en la comisión de Agricultura?

U.F: Ah, ¿Tuvo gestión? (dijo con ironía). Para el kirchnerismo Cantero Gutiérrez fue muy funcional porque cuando quería convertir un proyecto progresista lo hacia tan amplio, tan grande, tan perfecto que era imposible aprobarlo. Escribió un montón de utopías y hasta que ésas se concretaran se fundieron la mitad de los productores. En lo que fue el conflicto con el campo, dijo "se acabó, acá no se discute más" y la cerró, le puso candado, le cambió la cerradura para que nadie la agarre. Para la función que fue nominado, misión cumplida, ahora para el conjunto de la sociedad un desastre.

P: ¿La comisión debería ser conducida por alguien del sector?

U.F: Me parece que sería importante que sea conducida por gente que tiene un conocimiento teórico y real de la situación. Porque desde la teoría podemos hacer mucho pero si no le das una gota de realidad el cóctel no funciona.

P: ¿Va a pelear la presidencia de la comisión?

U.F: Es el conjunto, es la discusión del conjunto (se sonrió). Te soy honesto no me disgustaría pero tampoco me voy a pelear con ningún amigo por eso. Lo importante es que funcione. Hay que buscar los consensos y los consensos entran de romper con la lógica de que el que es presidente conduce y el resto responde. Desde mi concepción a quien le toque presidir va a tener que conducir y coordinar, no mandar.

P: ¿Tienen proyectos preparados?

U.F: Dentro del bloque radical tenemos pensado presentar algunos proyectos de diferentes temas, entre ellos están los agrarios. Con Orsolini, Casañas, Aspiazu y Chemes tenemos dos proyectos que fueron bandera. Poner límite a la compra de tierras en manos de extranjeras y el plan ganadero. También se está trabajando para ver cómo podemos normalizar la ONCCA. Cuando hablamos de un plan ganadero, con un fondo específico financiado entre Estado y privados para productores hasta 600 cabezas, estamos solucionando el problema al 95% de los productores ganaderos, quedarían un 5% afuera que para eso está Néstor Kirchner con la ONCCA que le ponen guita (sic) a Cresud, porque hoy para recibir subsidios del Estado lo único que hace falta es tener plata.

P: ¿Qué habría que hacer con la ONCCA?

U.F: Para mi que habría eliminarla y crear una nueva junta nacional de granos y una junta nacional de carne que ordene los mercados. No hablamos del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), ni de las viejas juntas, pensamos en algo moderno con cuerpo colegiado, donde esté la parte privada y la pública, que genere una herramienta para que se pueda salir a competir en el mercado. Mientras tanto tenemos que reordenar la ONCCA, que regule los mercados y que no subsidie a los que tienen plata.

P: ¿Y con las retenciones?

U.F: Es un tema en el que sin duda haremos hincapié. La propuesta de la Mesa de Enlace habrá que reacomodarla a la nueva realidad, pero el fondo ideológico es muy profundo. Las retenciones son extorsivas, hay que eliminarlas. También decir "¡Retenciones cero para todos ya!", es muy buen recaudador de aplausos pero no se concreta nunca. Entonces, mientras perduren durante 5 o 6 años tienen que ser totalmente segmentadas, no se puede tratar de iguales a los que somos diferentes.

P: Hay quienes consideran que la Mesa de Enlace cumplió un ciclo. ¿Qué opinión le merece?

U.F: Creo que se equivocan. La Mesa de Enlace no es una entidad gremial, es un instrumento en sí mismo, que es lo que tantas veces dijeron los productores agropecuarios sobre tener políticas en conjunto; bueno, se concretó. El espanto de las políticas neoliberales kichneristas permitió que las cuatro entidades agropecuarias tengan puntos en común. Ahora, disolver algo que la gente pidió me parece que seria una locura. Lo que sí está claro dentro de la Mesa de Enlace hay que buscar los equilibrios.

P: ¿Cómo se imagina el debate parlamentario con Kirchner en el recinto?

U.F: Ojalá que vaya!. Lo estamos esperando (lo dice ansioso) para un debate sano. Todo lo que decimos ante una cámara o ante los medios de comunicación, la verdad que tener la posibilidad de decírselo en la cara, ahí a 10 metros de distancia, es una ilusión que tenemos todos. Y no desde el agravio, desde el insulto, no queremos hacer ninguna frase "Maradoniana", ni la pedantería de Guillermo Moreno, queremos discutir de igual a igual un proyecto de país diferente.

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