Los K, disgregados y con pases de facturas

Jaime estará más atento a su situación judicial y Accastello podría sumarse al gabinete nacional.
La debacle del kirchnerismo en el país tras las urnas del domingo pasado dejó sus secuelas en el armado de ese espacio en Córdoba. Un escenario de incertidumbre y pases de facturas conforman por ahora el escenario K en el territorio cordobés, como consecuencia del módico cuarto puesto del Frente para la Victoria en los comicios locales.

El ingreso de Carmen Nebreda como diputada nacional alcanzó sólo para un descorche efímero y acotado a las huestes de la titular del gremio docente.

La renuncia de Ricardo Jaime como secretario de Transporte de la Nación no tuvo relación estrecha con el fracaso electoral de los K en Córdoba, sino más bien con la insostenible situación del polémico funcionario, que acumula unas 25 denuncias en la Justicia por presuntos hechos de corrupción.

Jaime fue jefe de campaña del Frente para la Victoria y ha dicho que su salida del Gobierno nacional no le impedirá seguir trabajando en el peronismo en la provincia.

En el entorno del intendente de Villa María, Eduardo Accastello (fue primer candidato a senador), negaron primero lo que ya habían confirmado otras vertientes K: Accastello se reunió el jueves en Olivos con el ex presidente Néstor Kirchner, quien le ofreció ocupar un cargo en el Gobierno, en el marco de las movidas de funcionarios que se producirían en los próximos días.

Lo mismo sucedería con Patricia Vaca Narvaja, aunque la diputada se despegó de la campaña del Frente para la Victoria cuando quedó fuera de las listas de candidatos; es factible que no vuelva a trabajar en el peronismo cordobés luego de que termine su mandato en diciembre.

La pelea por la Capital. El que ya hizo pública su decisión de pelear por la conducción del PJ de la Capital de cara a las internas del 22 de noviembre, es Ricardo Moreno. Designado por Julio de Vido como subsecretario de Comunicaciones de la Nación, Moreno se adjudica el mérito de haber movilizado a la militancia a los actos de campaña.

"A mí me llevó al Gobierno De Vido, no Jaime. Ahora quiero conducir el peronismo de la Capital, dentro o fuera del kirchnerismo", aclara el dirigente.

Desde este sector le tiran dardos envenenados a la concejala Olga Riutort (su hija, Victoria Flores, fue segunda postulante al Senado) por el rol que cumplió durante la campaña.

"Olga les vendió (a los Kirchner) una movilización para lo cual ya no tiene poder de convocatoria como era en 2007. Hacía un acto en la seccional cuarta y llevaba gente de la quinta. Después hacía otro acto en la 14 y llevaba la misma gente", ejemplificó un exponente que siguió de cerca la actividad proselitista.

Jaime está al frente del Partido por la Victoria, que alguna vez fundó con el hoy vicegobernador Héctor Campana, aunque en los meses que vienen estará más preocupado en atender las requisitorias judiciales que en embarcarse en construir un nuevo proyecto político local.

Además, con Vaca Narvaja fuera del escenario cordobés, con Accastello pendiente de un llamado para integrar el gabinete nacional, y con Riutort de vuelta a sus asuntos partidarios en la Capital, el Frente para la Victoria parece haber bajado temporariamente las persianas.

En medio de la sublevación en filas del kirchnerismo nacional, tampoco está garantizado que Nebreda vaya a responder sin fisuras al matrimonio que gobierna el país cuando asuma su banca el 10 de diciembre.

Accastello llamó ayer a "trabajar por la renovación dirigencial del justicialismo cordobés, con líderes jóvenes, con experiencia de gestión, que han sido ratificados por sus vecinos en la última elección legislativa".

Comentá la nota