"Disfruto de todo esto porque no creo que se repita en mi carrera".

"Disfruto de todo esto porque no creo que se repita en mi carrera".
La clasificación para las semifinales de la Copa Libertadores es un regocijo para Rodrigo Braña; a los 30 años, se ilusiona con levantar el trofeo.
El diáfano cielo anunciaba una jornada placentera, ideal para recordar y disfrutar el sufrido recorrido que debió desandar Estudiantes para acceder a la Copa Libertadores. Desde que eliminó en el repechaje a Sporting Cristal, de Perú, hasta rememorar el grito de gol del Chino Benítez, que anteanoche desató la algarabía de los simpatizantes, que ahora inflan el pecho, se agigantan con los éxitos y se permiten soñar en grande tras el pase a las semifinales. Ellos, los personajes principales de la historia, caminan relajados, despojados de presión, conocedores de que encontraron el camino para entrar en la historia, aquella que se convirtió en leyenda en el final de los 60 y principios de los 70. Después de 26 años, otra vez Estudiantes se esperanza. Tiene motivos, enseña actitud, muestra carácter y líderes. Atrás, quedó Defensor Sporting; en el futuro asoma Nacional, un rival con estirpe en los certámenes internacionales. Un viejo duelo que se reedita.

Terminó la práctica en el country de City Bell. Los jugadores aceleran el paso, porque el diagrama de trabajo que dispuso el entrenador Alejandro Sabella marca que aquellos que fueron titulares frente a Defensor Sporting tendrán un día y medio de descanso. Valija en mano, Rodrigo Braña, figura ante los uruguayos y emblema del equipo, no es ajeno al ritmo que imprimen sus compañeros en la retirada. "Entre tanto trajín estar junto a la familia es muy placentero. Siempre me acompañan desde la platea, pero nunca alcanza. Quiero estar con ellos, dedicarles el tiempo que verdaderamente se merecen, porque sin el apoyo de ellos no podría haber llegado hasta acá", dice el volante.

Con 30 años, Braña es una de las voces más escuchada en el grupo. Con sencillez analiza el éxito que depositó a Estudiantes en las semifinales. "La verdad que hicimos un gran primer tiempo. Llegamos al gol y pudimos concretar alguno más. Lo merecíamos. Después, fue todo diferente, porque nos costó encontrar la pelota y ellos aprovecharon ese desconcierto. Igual, en la cancha nosotros estábamos muy tranquilos, sentíamos que lo teníamos controlado. No es soberbia, tampoco para menospreciar al rival, pero simplemente sentíamos que no se nos iba a escapar", destaca el más León de los mediocampistas de Estudiantes, ese que luce poco, pero que todos sus compañeros destacan cuando hay que hablar de sacrificio.

Los jugadores repiten que están frente a una ocasión histórica e irrepetible. "Es un orgullo para este grupo. Creo que es el mérito al esfuerzo cotidiano por mejorar. Somos un plantel muy unido que tiene por delante los objetivos muy en claro. Acá tiramos todos para el mismo lado. La idea es pensar partido a partido para que la ansiedad no nos coma. Ayer teníamos en la cabeza a Defensor; hoy, ya preparamos el encuentro con Nacional. Pensar más lejos sería peligroso para todos", relata, y las frases del Chapu coinciden con las de Verón, Calderón, Boselli, Andújar.

En la charla distendida y cordial, Braña también hace una mención para lo que se viene. "Nacional tiene el plus de ser un conjunto copero , con una rica historia y mucha tradición en este campeonato. Pero nosotros tenemos que pensar en hacer las cosas como hasta ahora. Sabemos de nuestras limitaciones, pero también que si encaramos el partido como hasta ahora le podemos ganar a cualquiera".

Al gladiador lo esperaba un merecido descanso. Rodrigo Braña repite una frase, que ya se convirtió en el mensaje de cabecera para el plantel: "Esta es una oportunidad única. A mí, particularmente no me quedan muchos años por delante. Ya soy grande -mientras lo dice, muestra una sonrisa de complicidad-, así que disfruto de todo esto porque no creo que se repita en mi carrera deportiva".

8 partidos jugó Braña de los 12 de Estudiantes en la Copa; no actuó ante Sporting Cristal (repechaje), Universitario de Sucre y Deportivo Quito

2 veces se enfrentaron Estudiantes y Nacional en la Copa Libertadores: en las finales de 1969 (ganó el Pincha) y en las de 1971 (el título fue para Nacional).

Fechas para agendar

La Conmebol fijó los días y los horarios para los partidos semifinales frente a Nacional, de Uruguay. El miércoles, desde las 19.30, se jugará el encuentro de ida, en el estadio ciudad de La Plata; el desquite se disputará en el Centenario, el miércoles 1° de julio, desde las 21.15. Sólo resta conocer los árbitros.

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