Discuten alternativas para que los micros de larga distancia no compliquen el tránsito

Con la habitual llegada de delegaciones que participan de los juegos Evita y Bonaerenses se recrea la discusión sobre la problemática que los micros provocan en el tránsito. Hay quienes piden multas más severas.

El desarrollo de las finales de los Torneos Bonaerenses que se llevarán a cabo durante este mes, volverán a plantear una situación que por estos días es objeto de discusión en el ámbito municipal. Se espera que en los próximos días Mar del Plata reciba a miles de personas desde distintos puntos de la provincia, que llegarán a bordo de al menos unos 250 colectivos de larga distancia, cuya circulación y permanencia en las calles suele acrecentar los problemas en el tránsito marplatense.

Para el director de Transporte y Tránsito de la comuna, Juan José Arteaga, si bien se trata de una cuestión problemática, en los últimos tiempos hubo una clara mejoría en los controles para evitar que esta clase de micros infrinjan las normas y provoquen complicaciones mayores a las que existen habitualmente.

Según explicó, para esta misma época, durante el año pasado los inspectores trabajaron de manera intensa labrando alrededor de 720 actas de infracción contra unidades que se encontraban estacionadas en zonas prohibidas. Destacó que junto a ello el municipio se ocupó de notificarles a las secretarías de Deportes de la Nación y de la provincia cuáles son las disposiciones vigentes en la ciudad, para que los choferes estén al tanto de cuáles son los límites a los que deben atenerse cuando ingresan al ejido urbano y en especial, a la zona céntrica. Según dijo, este año se está trabajando con el mismo criterio, el cual ya se aplicó durante los Juegos Evita realizados en el mes de octubre, que trajeron a unas 12 mil personas a Mar del Plata. "En el pasado nunca se ejerció el mismo nivel de prevención y control que se está aplicando durante esta gestión y considero que a partir de esto las cosas han mejorado", afirmó el funcionario.

La presencia de decenas de micros en las calles marplatenses suele constituir un problema cada vez que los choferes desconocen u omiten cumplir con las disposiciones vigentes. Por esa razón en los últimos días al menos dos concejales presentaron distintos proyectos para tratar de encarrilar la situación. Por un lado la presidenta de la comisión de Transporte del Concejo, Verónica Hourquebié (UCR) reclamó que sean incrementadas de 300 a 3 mil pesos las multas para los choferes de servicios no regulares que violen la prohibición de ingresar a la zona céntrica y a otros sectores de la ciudad que se encuentran vedados para el tránsito de esta clase de vehículos.

En tanto que el concejal Juan Domingo Fernández (Frente Nacional y Popular) pidió que se destine un lugar donde los micros puedan recalar para hacer descender a sus pasajeros con el propósito de que desde allí sean trasladados en unidades más pequeñas hasta los hoteles.

Fernández sugirió la posibilidad de que eventualmente, se destine para este fin un playón dentro de la nueva terminal de ómnibus o que sea creado un espacio adecuado en cualquier otro punto de la ciudad.

En la actualidad existe un lugar que en cierta medida, cumple con esta función. Se trata de la avenida Canossa, que rodea el Parque Municipal de los Deportes. Es allí donde la comuna sugiere que los choferes estacionen sus vehículos y -según explicó Arteaga- cada vez que existen grandes acontecimientos como los Evita o los Bonaerenses se destaca a personal policial para que garantice la seguridad.

Pero el lugar sólo está asignado informalmente para el estacionamiento de los coches ya que no está prevista una logística para que los pasajeros puedan acceder a medios de transporte más pequeños para llegar hasta sus hoteles.

Si bien Arteaga reconoció la necesidad de generar mejores condiciones para albergar a los micros, se mostró poco entusiasmado con la idea de que el lugar funcione como un punto de escala para acceder a unidades más pequeñas que transporten a la gente hasta su destino final.

Concretamente se refirió a la complejidad que esto acarrearía para las delegaciones, que en muchos casos están constituidas por jóvenes, ancianos y personas discapacitadas. Y aclaró que a pesar de que se insista con dar cuenta de la existencia de una prohibición para que los ómnibus ingresen al centro, esta disposición es relativa. En ese sentido señaló que las ordenanzas vigentes, si bien vedan el ingreso de los micros a ciertos sectores de la ciudad, otorga una excepción para cuando deban hacer ascender o descender pasajeros y equipaje. No obstante, la excepción es muy puntual y el problema se origina cada vez que los choferes se exceden en su uso. "El problema que tenemos es la comodidad de los colectiveros", señaló Arteaga.

Es que en muchos casos hay quienes dedican mucho más tiempo del necesario para permanecer frente a las dársenas de los hoteles y existen choferes que se resisten a dejar sus colectivos en lugar asignado por la comuna y siempre buscan estacionar en zonas más cercanas al centro.

"Lo que está claramente prohibido es dejar el colectivo literalmente 'tirado' en cualquier parte y contra eso es que actuamos con mayor rigor", comentó Arteaga.

Un playón con "condiciones adecuadas"

Al reclamar la asignación de una playa de estacionamiento para los micros de larga distancia que trasladan contingentes y delegaciones, el concejal Juan Domingo Fernández (Frente Nacional y Popular Marplatense), sugirió que el mismo funcione como un punto de escala para los pasajeros, para que luego sean transportados en otros vehículos hacia su destino final en la ciudad. A través de un proyecto de comunicación, el edil consideró que Mar del Plata debería contar con una playa de estacionamiento emplazada en la nueva estación de micros o bien en cualquier otro punto de la ciudad con condiciones "adecuadas para que los vehículos de 3 y 4 ejes realicen las operaciones de ascenso y descenso de pasajeros, descarga de baños químicos y depósito de las unidades hasta su regreso al lugar de origen". Asimismo reclamó una nueva regulación para el tránsito de este tipo de vehículos y que además de que sea limitado su ingreso al micro y macro centro de diseñe un recorrido -similar al de los colectivos de línea regular- para que esta clase de unidades ingresen y egresen de la ciudad.

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