Discute la UE el futuro de los presos en Guantánamo

Los 27 miembros del bloque persiguen un acuerdo para recibir a los detenidos; el vicepresidente de EE.UU. dijo que los reclusos peligrosos no serán liberados en ese país
La Unión Europea se muestra dividida respecto a la posibilidad de recibir en sus países a los ex prisioneros de Guantánamo. Es por ello que los 27 miembros del bloque mantendrán hoy una reunión para exponer sus distintas posturas.

Desde la creación del centro de detención en Cuba, luego de los atentados de 2001, por parte del gobierno de George W. Bush, los europeos se mostraban en contra de su funcionamiento y abogaban por su cierre.

A partir de la decisión del flamante presidente Barack Obama de cerrar la prisión en 2010, se abrió el debate en la UE en busca de una posición común a fin de colaborar con la nueva administración norteamericana.

"Mi opinión es que debemos ayudar a nuestros amigos estadounidenses a resolver el problema" tomando a cargo a ciertos detenidos, afirmó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Sin embargo, otra corriente opina que se trata de un problema creado por Washington, que debe ser resuelto por Washington.

El debate de los ministros -que se hace a petición de Portugal- tendrá lugar durante el almuerzo, y no saldrán de él conclusiones de carácter vinculante.

Sin embargo, las verdaderas negociaciones comenzarían en marzo, cuando la presidencia actual de la UE, checa, y el comisario Jacques Barrot, a cargo del departamento de Justicia del bloque, viajen a los Estados Unidos para tratar una serie de temas transatlánticos.

Europa sólo podría admitir a aquellos detenidos sobre los que no pese ningún cargo y que corren el riesgo de ser perseguidos y torturados en sus países de origen. En esa situación se encuentran 60 de los 245 detenidos en Guantánamo.

Opiniones encontradas. Algunos países europeos, como Finlandia, Portugal, Suecia, el Reino Unido, Irlanda, Francia y España ya han manifestado su solidaridad hacia la Casa Blanca, aunque imponen condiciones para recibir a los ex prisioneros.

Portugal manifestó su disposición a recibir hasta 60 detenidos de Guantánamo, mientras que España se declaró dispuesta a estudiar la cuestión, no sin advertir que "recibir prisioneros extranjeros planteará problemas legales".

Francia, luego de llamar a una concertación europea, se declaró favorable a recibir a detenidos estudiando "caso por caso" y a condición de que "los interesados lo soliciten".

Por otro lado, Suecia, Dinamarca, Austria, Holanda y en particular Alemania, consideran que los Estados Unidos deben ocuparse del tema sin la ayuda del Viejo Continente.

"Aquel que provoca un problema debería también resolverlo", declaró el canciller austríaco, Michael Spindelegger.

La complejidad del caso también ha provocado divergencias entre los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores de varios países europeos. Los primeros se oponen a recibir a los ex detenidos, pero los cancilleres se muestran dispuestos a hacer un gesto a favor del gobierno de Obama.

Fuera de EE.UU.. "No liberaremos a (esas) personas dentro de los Estados Unidos, porque hasta donde yo sé no son ciudadanos estadounidenses", explicó ayer Joe Biden, refieriéndose a los presos "potencialmente pelogrosos".

El vicepresidente agregó que los detenidos acusados de terrorismo serán "trasladados y juzgados en cortes estadounidenses, cortes militares, o serán devueltos a sus respectivos países", según informó la agencia EFE.

En ningún caso se enviará a los presos a países donde puedan ser torturados, aunque sean los suyos propios, prometió la Casa Blanca.

En este contexto, Biden sugirió en el programa Face The Nation, que el cierre de Guantánamo llevará tiempo porque el Gobierno "mira prisionero por prisionero" para definir su futuro.

El ex senador expresó, además, que el legado que ha dejado la administración de George W. Bush en materia de rendiciones, detenciones y torturas han provocado que las organizaciones terroristas se hayan fortalecido en lugar de debilitado.

Comentá la nota