Una discusión por casi US$ 350 millones.

Ese sería el impacto fiscal total si se pusiera en práctica la baja de retenciones sancionada anteayer.
Si la presidenta Cristina Kirchner no vetara la eliminación de las retenciones a 22 partidos bonaerenses por 180 días y la rebaja del 50 por ciento para otros 15 distritos, aprobadas anteayer por el Senado, los productores de Buenos Aires comprendidos en la norma podrían acceder a un alivio económico después de haber sufrido una de las peores sequías de la historia.

Aunque la falta de estadísticas oficiales sobre los stocks disponibles de la cosecha no vendida dificulta cualquier cálculo respecto de la producción de soja almacenada que se beneficiaría, un trabajo de Alfredo Rodes, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), hecha luz sobre el impacto para los productores para el caso del trigo y el girasol. Son los cultivos que se cosecharían en los próximos 180 días si en no más de un mes se promulgara la norma.

Según Rodes, con una cosecha equivalente a 2007/2008, no afectada por la sequía y con valores estimados para la próxima cosecha, la ley les daría a los productores de los 22 partidos donde se eliminaron las retenciones un beneficio de 265,50 millones de dólares. Además, para los productores de los 15 distritos donde se bajaron a la mitad los derechos implicaría una mejora de US$ 82,15 millones. En total, los productores recuperarían US$ 347,65 millones. Eso mismo dejaría de recaudar el Estado.

La provincia de Buenos Aires aporta por retenciones 2350 millones de dólares. Desagregados, se trata de 1543 millones por soja, 239 millones por girasol, 362 millones por trigo y 205 millones por maíz, entre otros productos. "Estamos expectantes a la espera de la correspondiente publicación en el Boletín Oficial y que no se produzca el veto por parte del Ejecutivo", señaló Rodes. El directivo de Carbap pidió extender la norma a otras zonas de Buenos Aires y al resto de las provincias que sufrieron la sequía.

Al margen de los beneficios de cara a la nueva campaña, Gustavo López, de la consultora Agritrend, remarcó que gran parte de la producción del último ciclo no entraría en el beneficio, ya que fue comercializada con anterioridad a que se pudiera poner en práctica la ley. Ricardo Negri, de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), consideró que fue "tan malo" el año por la sequía que "no queda casi nada en manos de los productores".

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