"El discurso político no tiene nada que ver con la realidad"

Claudio Damico (49)es el presidente del Consejo Pastoral Evángélico. Por su iglesia pasan 300 personas por fin de semana y trabaja con células sociales en los barrios. En un reportaje con La Vanguardia, habla de la política, la pobreza, la droga, y los desafíos de la sociedad.
-¿Cómo analiza la situación social que se presenta en la actualidad? –Realmente con mucha preocupación. Desde la Iglesia vemos cosas que veníamos advirtiendo mucho tiempo atrás. En este sentido, las sagradas escrituras han venido revelando lo que vivimos en la actualidad. En los últimos tiempos la maldad se multiplicó, y hasta el apóstol Pablo habló del perfil de las personas de este tiempo diciendo que la maldad avanzaría sin límite. Por eso nuestra tarea siempre es estar abierto para ayudar, para contener, para mostrar compasión, y así poder atender las necesidades de la gente que llegan hasta nosotros en cada momento del día. Lo que proponemos no es nada raro, es simplemente un encuentro con Dios que es lo que verdaderamente transforma al ser humano.

-¿La sociedad está inmersa en lo que se podría llamar una crisis espiritual? –Hoy me da la sensación que los conflictos sociales son muy grandes. La familia está ante un gran desafío y veo una familia desarmada, disociada de lo que verdaderamente importa que es, ni más ni menos, que los valores y la fe. Allí hay un grito desesperado de una sociedad que necesita de nuevos liderazgos y de un estado presente para empezar a resolver estas cuestiones de fondo. A las iglesias nucleadas en el Consejo Pastoral vienen personas con situaciones delicadas, como jóvenes que se sienten solos, desamparados y sin objetivos en la vida por los que pelear. Con ese panorama, nos enfrentamos a una enorme tarea por parte del pastor que debe ayudar desde el aspecto espiritual y termina siendo consejero y hasta psicólogo como también le pasa por ejemplo a los maestros en las escuelas.

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