“Hay discriminación contra todo lo que sea chino”

La contadora que lleva adelante los trámites de habilitación del autoservicio realizó fuertes cuestionamientos.

Aseveró que los concejales le dijeron que no iban a permitir que los “foráneos” se llevaran el dinero.

La apoderada del mercado chino cuenta con 150 firmas de vecinos a favor del comercio sancionado de manera confusa.

Mientras espera que el juez de Faltas se expida, la apoderada del autoservicio chino clausurado el sábado 31 de enero por la Municipalidad, delinea los pasos a seguir para lograr revertir la medida y no descarta acudir a la Justicia en caso de que sea necesario.

La contadora Silvia Scarzo, encargada de llevar adelante las gestiones para lograr la habilitación y apertura del comercio, lanzó duros cuestionamientos contra la Municipalidad por el accionar y la actitud que mantiene contra el mercado instalado en Constitución al 2200.

Scarzo recordó que los trámites para conseguir la habilitación se guían por la Ordenanza Fiscal 5155 y que, en el caso de los autoservicios, también por otra ordenanza específica que entra a regir a partir de la solicitud de la pre-factibilidad que autorice el emprendimiento comercial.

Este último requisito, indicó Scarzo, fue presentado por el mercado chino el 22 de octubre de 2008. “La Municipalidad tiene un plazo de 14 días corridos para emitir un informe sobre la factibilidad o no del emprendimiento”, dijo, y denunció que “ese plazo no lo respetaron”. Finalmente se expidió, pero lo hizo 70 días más tarde.

Para entonces, hacía aproximadamente un mes que unos 15 comerciantes de la zona habían elevado una queja por escrito a las autoridades comunales pidiendo que impidieran la radicación en el barrio de un mercado administrado por personas llegadas de China.

Los días pasaron sin mayores novedades. La Municipalidad siguió sin expedirse en tiempo y en forma, como debía haberlo hecho, y los trámites para obtener la habilitación siguieron su curso por los caminos normales.

“Nos dijeron que el único problema que podía haber acá era si daban los metros cuadrados con respecto a los mercados más próximos, pero que no nos preocupáramos porque eso se arreglaba achicando la superficie del local”, agregó la contadora Scarzo.

A partir de este asunto no resuelto, comenzó una controversia que llegó al extremo con agresiones discriminatorias por el origen de los propietarios del comercio.

LOS DÍAS POR VENIR

El 15 de diciembre el super chino abrió sus puertas. Dos semanas después, el 30 de diciembre, la Municipalidad otorgó la pre-factibilidad. Ese día, inspectores municipales se presentaron en el local, hicieron una inspección, objetaron las instalaciones e intimaron, con un plazo de cinco días, a que presentaran un plan de obra para solucionar las aparentes irregularidades del inmueble.

A las 9.30 del día siguiente -último día de 2008- regresaron los inspectores para advertir que en la vereda no se podía dejar mercadería. Quince minutos después llegó otro grupo de inspectores para tomar una muestra de agua. A las 12.30 se realizó un operativo, a cargo de personal de la Municipalidad y de Policía, para proceder a la clausura por entender que los trámites eran “insuficientes” y al carecer de la habilitación procedió a la clausura.

“La ordenanza fiscal prevé que si se iniciaron los trámites de habilitación no se puede clausurar. De parte del contribuyente están todos los pasos dados. Es cuestión de que la Municipalidad haga todas las inspecciones y después emita el certificado de habilitación”, sostuvo la apoderada.

Pero la falta de certificado de habilitación es ahora interpretada por la Municipalidad como motivo válido para colocar la faja de papel de color blanco en la puerta del mercado.

Para Scarzo resulta cuanto menos sugestiva la severidad de la Municipalidad, cuando suele demorar la entrega de certificados como “mínimo 6 meses y no se emiten antes porque tienen problemas internos, no cuenta con personal o el que hay no es idóneo. Siempre se trabajó con el inicio de trámite hasta que la Municipalidad expide el certificado, aunque de entrada cobra el derecho de habilitación y cuando sale cobra las tasas de Seguridad e Higiene hasta que te da la habilitación”.

- Por lo tanto, ¿qué sospecha que está pasando en este caso?

- Nosotros y todos los vecinos sospechamos que hay intereses creados de un grupo de comerciantes que ya desde el mes de septiembre están enviando notas a la Municipalidad porque los ‘perjudica’, porque saben que hay gente que va a vender a precios mejores.

- ¿Los vecinos apoyan la apertura del mercado chino?

- Hay seis hojas con 150 firmas a favor del supermercado chino y en contra son unos 15 comerciantes, entre ellos el hermano de un funcionario, que tiene un mercadito a dos cuadras y no sé cómo estará habilitado.

LO QUE VIENE

La apoderada aguarda que esta semana se pronuncie el juez de Faltas, pero el expediente sigue paseando por diferentes secretarías como una brasa caliente que nadie tocar. “Acá hay todo un manejo para que esto no se habilite”, denunció.

“Hay cosas que llaman la atención y que a otros comerciantes no les pasaría. Pero además de esto, la Municipalidad está aplicando una ordenanza que se contrapone con otra ordenanza y no cuenta con un mecanismo para obtener el certificado de habilitación 10 días después de iniciar los trámites. Hay negocios que hacen más de 1 año que tienen pedido de habilitación y están trabajando. No es el contribuyente el que está en falta sino la Municipalidad. Recuerdo que cuando asumió el gobierno la Dra. Rosso, en diciembre de 2007, había expedientes con nueve meses de demora y en enero de 2008 la Municipalidad cerró las puertas de atención al público para dedicar al personal de Comercio a sacar expedientes atrasados. Un año después, el atraso sigue. Por eso no se lo puede castigar al contribuyente”, puntualizó

- En este caso, ¿cuál sería concretamente el problema para la inhabilitación?

- La discusión acalorada que tuve con los concejales fue porque me dijeron que la plata no se la van a llevar foráneos. Hay una discriminación contra todo lo que sea supermercado chino en pos de los comerciantes locales y todos tienen derecho a trabajar. Si no saben comprar, ni vender o marcar (los precios), es obvio que si viene un mercado chino, japonés o peruano van a hacer mella. Cuando venga Wal-Mart no van a decir nada porque viene de la Provincia ¿Qué van hacer los comerciantes del Juan XXIII o del San Bernardo? A ellos, ¿los concejales no los van a proteger? La gente que firmó está a favor porque quieren cuidar el bolsillo y en la crisis no quieren pagar de más sino el precio justo. La gente dice que (en el mercado chino) te dan ticket emitido por una máquina y en los comercios del barrio no logramos que hagan la cuenta ni en un papel y no sabemos lo que estamos pagando. Por eso, la gente no los apoya y respalda al autoservicio chino.

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