Un dirigente del gremio mercantil de Brasil estuvo hoy en Chivilcoy

Invitado por el Sindicato de Empleados de Comercio y Servicios de Chivilcoy, esta tarde estuvo en nuestra ciudad Avelino García Filho, dirigente de la Unión General de los Trabajadores de Brasil (UGT).

Es integrante del secretariado de la organización de Empleados de Comercio de San Pablo y del directorio de la UGT, que agrupa a cuatro centrales sindicales del país limítrofe.

El dirigente fue recibido en Chivilcoy por la conducción del gremio. En nuestro país participó en una reunión de dirigentes mercantiles de latinoamérica, donde trataron la crisis mundial que se vive actualmente. Por otro lado, como integrante del sindicato de mercantiles de San Pablo, estuvo en un encuentro de la Federación Argentina de los gremios del rubro de comercio y servicios.

Realidad sindical

Preguntado sobre la realidad sindical de su país, Avelino García Filho manifestó que este año alcanzaron uno de los logros más importantes, que es el reconocimiento presidencial. “Estamos viviendo uno de los momentos más importantes sobre todo políticamente, porque conseguimos el reconocimiento de la Central Sindical de Brasil. Fue la culminación de una lucha de muchos años, alrededor de 30, y ahora llega con un Presidente surgido del movimiento obrero”.

- ¿Para ustedes esto significa un condicionamiento al gobierno de Brasil?

- No directamente, pero tiene un enorme peso político. El propio Presidente Lula nos ayudó mucho, sobre todo en el tratamiento de ambas cámaras legislativas para su aprobación final.

- ¿Qué diferencias y semejanzas puede establecer entre Brasil y Argentina en cuanto a la historia del movimiento sindical?

- El caso de la Argentina, el movimiento sindical es muy tradicional, su lucha es más antigua que la nuestra.

En nuestro caso, el movimiento gremial surgió en la década del 50, en el gobierno de Getulio Vargas, incluso con un reconocimiento y el lanzamiento de líderes trabajadores.

Luego pasamos por un período de adaptación y quietud. A partir de 1964, nuestro sindicalismo comenzó a reorganizar desde las bases, con el surgimiento de muchos líderes, entre ellos, Lula Da Silva, que estuvo preso por su compromiso como dirigente sindical, igual que muchos otros compañeros.

Con todo esto, fuimos consolidándonos y procurando nuevos horizontes.

El Presidente Lula está en la pelea desde los años 60 y fue el punto inicial para llegar a dirigir al país. Fue el momento cuando el brasileño tomó consciencia de que un trabajador llegue a ser el máximo líder del país.

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