El dirigente fomentista hizo el anuncio tras una reunión mantenida en la Sociedad de Fomento del barrio Prado Español. De ella participaron Julio Miguenz y José Silva, del Foro 2; Osvaldo Giapor y Jorge Libonatti, del Foro 1; los capitanes José Petrone y

El turista menos querido y más temido por los juninenses ya se encuentra hospedado, como siempre, dispuesto a hacer de las suyas, a enardecer los ánimos y provocar sentidas muecas de fastidio, en el balneario municipal Laguna de Gómez. Carente de protagonismo en las últimas temporadas, el barigüí amaga con ser aquella iracunda pesadilla que a base de picaduras hizo estragos en la piel de niños y grandes.
Diferentes visitantes del Parque Natural advirtieron que fueron blanco de la “mosquita” y remarcaron que las consecuencias de la picadura son muy similares a las sufridas en temporadas anteriores, cuando el insecto tenía convulsionada a toda la comunidad juninense y a las de algunas ciudades de la región.

Por lo pronto, se encuentra librando una ferviente batalla contra el equipo de fumigación de la Municipalidad, aunque muchos vecinos ya alertaron que los últimos domingos en el camino costero el insecto, más pequeño que una mosca pero con aguijones sagaces, estuvo intratable.

El director de bromatología de la comuna, Guillermo Marsetti, dijo que pese a las tareas de desinfección que se concretan en los centros recreativos a cielo abierto, por las altas temperaturas “es imposible que no haya un bicho que pique”.

“Desde el 10 de noviembre, todos los fines de semana y vísperas de feriado estamos haciendo fumigaciones en forma permanente, en la Pista de la Salud, avenida de Circunvalación –entre Posadas y Ruta 7-, barrio Real, inmediaciones del autódromo y el balneario, tanto en sus barrios internos como en la zona turística”, respondió el funcionario ante la consulta de La Verdad.

El veterinario adelantó que se va a continuar con ese esquema de actividades, entre una y dos veces los sábados y domingos.

“Con las temperaturas tórridas que hay esta temporada, algún insecto tiene que existir. Es imposible que no haya un bicho que pique”, justificó.

Marsetti explicó que tampoco se puede hacer una fumigación constante sobre un mismo lugar porque “iríamos contra la ecología”.

Aparte, “a veces dependemos un poco del clima, cuando se pronostica lluvia postergamos, porque el producto tiene un poder de residualidad de siete a diez días pero hay casos en que de be ser aplicado en superficies muy extensas”, añadió.

Respecto de la labor en Laguna de Gómez contó que se fumiga la parte de la costa, teniendo especial cuidado de no apuntar al agua. “Suponiendo que caiga alguna bruma de micropartícula, no hay ninguna posibilidad de que produzca un efecto nocivo porque el producto se diluye”, precisó.

También comentó que “por lo general vamos a la madrugada, para que cuando la masa de gente empiece a circular nuestra labor ya esté terminada. Porque no se puede aplicar una sustancia de esas características alrededor de las carpas o en cercanías de donde hay alguien haciendo un asado, por ejemplo”.

Con todo, los juninenses rezan para que la plaga del barigüí no se expanda y haya un verano, por lo menos en ese sentido, sin sobresaltos.

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